Ni caminar más ni hacer dieta estricta: el hábito que mejora el bienestar de los mayores de 50 años, según la ciencia

Ni caminar más ni hacer dieta estricta: el hábito que mejora el bienestar de los mayores de 50 años, según la ciencia

¿Puede la alimentación contribuir a una mayor sensación general de bienestar? Hay un hábito que mejora el bienestar de los mayores de 50 años. Según el medio alemán Aponet, un estudio examinó datos de aproximadamente 3.300 adultos de entre 50 y 90 años y concluyó que los mayores de 50 años cuya alimentación se ajustaba más al patrón mediterráneo declararon un mayor bienestar psicológico que aquellas con hábitos alimentarios diferentes.

Recordemos que la dieta mediterránea es venerada por todos y aconsejada por gran parte de los expertos. Es rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva. De hecho, en este medio no solamente destacan este estudio si no también otros; pues se busca determinar si la dieta mediterránea se asocia con un menor riesgo de depresión. El presente estudio, publicado en la revista BMJ Open, fue un paso más allá al centrarse en el bienestar mental general. Esto incluía aspectos como el sentido de autodeterminación y de control sobre la propia vida, el entusiasmo vital, el sentido de propósito, la energía y la perspectiva de futuro.

El hábito que mejora el bienestar de los mayores de 50

Para el estudio observacional, los investigadores utilizaron datos del Estudio Longitudinal Inglés sobre el Envejecimiento (ELSA). Entre 2018 y 2019, los participantes registraron su alimentación durante dos días no consecutivos. Su bienestar mental se evaluó mediante cuestionarios entre 2018 y 2020.

Y además se demostró que el bienestar mental general de los participantes disminuyó durante la fase inicial de la pandemia de la Covid-19. Sin embargo, este deterioro fue menos pronunciado entre las personas que siguieron más fielmente una dieta mediterránea.

De ahí que los expertos y autores del estudio determinaron que este patrón alimentario podría ofrecer cierto efecto protector.

La alimentación incide directamente en el bienestar

El estudio aporta nuevas pruebas de que la alimentación puede influir no solo en la salud física, sino también en el bienestar mental. Aun quedan muchos estudios para poder demostrarlo del todo, pues los autores del estudio destacan que ciertos componentes de la dieta mediterránea se han asociado, entre otras cosas, con una reducción de las respuestas al estrés y de la inflamación, así como con una mejora de la salud intestinal y de la función cerebral.

Como decimos, y apuntan desde el estudio que se necesitan más investigaciones para  determinar si estos mecanismos explican los resultados observados.

Beneficios del hábito de la dieta mediterránea

Según la Fundación Dieta Mediterránea, entre las muchas propiedades beneficiosas para la salud de este patrón alimentario se puede destacar el tipo de grasa que lo caracteriza (aceite de oliva, pescado y frutos secos), las proporciones en los nutrientes principales que guardan sus recetas (cereales y vegetales como base de los platos y carnes o similares como “guarnición”) y la riqueza en micronutrientes que contiene, fruto de la utilización de verduras de temporada, hierbas aromáticas y condimentos.

Uno de los mayores aciertos de este plan es su carácter sostenible. No se basa en restricciones extremas ni en alimentos difíciles de conseguir, sino en una selección inteligente de productos cotidianos. Esto facilita su integración en la rutina diaria y aumenta las probabilidades de éxito.

El plan de alimentación mediterráneo sin azúcares añadidos combina lo mejor de dos enfoques: la tradición de una dieta saludable y la adaptación a las necesidades actuales. Una propuesta equilibrada, práctica y respaldada por la evidencia científica que demuestra que comer bien no tiene por qué ser complicado.

Se basa en comer una o dos raciones por comida, en forma de pan, pasta, arroz, cuscús u otros. Deben ser preferentemente integrales ya que algunos nutrientes (magnesio, fósforo, etc.) y fibra se pueden perder en el procesado.

Además, las verduras deberían estar presentes tanto en la comida como en la cena, aproximadamente dos raciones en cada toma. Por lo menos una de ellas debe ser cruda. La variedad de colores y texturas aporta diversidad de antioxidantes y de sustancias protectoras.

El agua, base de la dieta

Y se debe garantizar el aporte diario de entre 1,5 y 2 litros de agua. Una correcta hidratación es esencial para mantener un buen equilibrio de agua corporal, si bien las necesidades varían según la edad de las personas.

Contra la obesidad

Además de ello, sus investigadores creen que esta epidemia ya no estará presente dentro de un año, pero que existirán otras, como la obesidad, que ya lo es desde hace tiempo.

Y dietas como la Mediterránea contribuyen a que esta “otra epidemia” pueda erradicarse, porque a diferencia de la otra, puede prevenirse y también erradicarse con un buen estilo de vida, entre otros.

 

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