La dieta 5:2 de un experto en longevidad que causa furor: busca activar la reparación celular y cuidar el intestino

La dieta 5:2 de un experto en longevidad que causa furor: busca activar la reparación celular y cuidar el intestino

En los últimos años, la dieta 5:2 ha ganado popularidad como una alternativa flexible frente a las dietas tradicionales de adelgazamiento y control metabólico. A diferencia de otras propuestas más restrictivas, este enfoque no se basa en contar calorías de forma constante ni en eliminar grupos completos de alimentos, sino en reorganizar la semana alimentaria.

clave está en combinar días de ingesta normal con jornadas de restricción controlada, una fórmula que resulta más fácil de mantener a largo plazo para muchas personas y que ha despertado el interés de la comunidad científica. Más allá de su atractivo práctico, la dieta 5:2 ha comenzado a analizarse desde una perspectiva médica y nutricional más amplia, especialmente en relación con la longevidad y la salud metabólica. Investigadores especializados en envejecimiento saludable, nutrición preventiva y microbiota intestinal coinciden en que no se trata solo de comer menos, sino de comer mejor.

Qué es la dieta 5:2 y cómo funciona

En este contexto, han surgido interpretaciones actualizadas del método que lo vinculan con una alimentación mayoritariamente vegetal, rica en fibra y basada en alimentos poco procesados, una tendencia respaldada por estudios recientes de instituciones académicas internacionales.

La dieta 5:2 se basa en un principio sencillo: durante cinco días a la semana se sigue una alimentación habitual y equilibrada, mientras que los otros dos días se reduce de forma significativa la ingesta calórica.

Estos días de restricción no tienen por qué ser consecutivos y suelen situarse alrededor de las 500 calorías para mujeres y 600 para hombres, según las recomendaciones más extendidas. El objetivo no es pasar hambre extrema, sino generar un estímulo metabólico que favorezca procesos de reparación celular.

Este modelo se encuadra dentro del ayuno intermitente, una estrategia que ha demostrado efectos positivos sobre la sensibilidad a la insulina, el control del peso y ciertos marcadores inflamatorios. A diferencia de otros ayunos más prolongados, el formato 5:2 resulta más compatible con la vida social y laboral, lo que explica en parte su éxito.

La conexión con la alimentación basada en plantas

Investigaciones recientes han ampliado la interpretación clásica de la dieta 5:2 al incorporar el papel de la alimentación vegetal. El profesor Luigi Fontana, del Centro Charles Perkins y la Facultad de Medicina y Salud de la Universidad de Sídney, propone utilizar los dos días de restricción como una oportunidad para priorizar comidas basadas en plantas, ricas en nutrientes y fibra. Según Fontana, este enfoque no solo reduce la carga calórica, sino que optimiza la calidad de los alimentos ingeridos.

La propuesta consiste en empezar con dos días semanales centrados en alimentos de origen vegetal y, progresivamente, aumentar su presencia hasta cinco días, si la persona lo desea. Este modelo encaja con los principios de la dieta 5:2 y refuerza sus posibles beneficios a largo plazo.

Longevidad, microbiota y reparación celular

Uno de los pilares científicos que sustentan esta versión de tal dieta es la relación entre nutrición, microbiota intestinal y envejecimiento. Fontana subraya que la longevidad saludable depende en gran medida de cómo se activan las vías de detección de nutrientes en el organismo. Una dieta rica en vegetales favorece mecanismos que reducen la inflamación y mejoran el metabolismo energético.

Además, la fibra presente en legumbres, cereales integrales, frutas y semillas alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino. Cuando estos alimentos escasean, el equilibrio del microbioma se deteriora, debilitando el sistema inmunitario y aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.

En este sentido, los días de restricción del modelo 5:2 no deberían basarse en productos ultra procesados bajos en calorías, sino en alimentos reales y nutritivos.

El respaldo de la investigación científica

La evidencia científica respalda esta visión. Un artículo de revisión publicado en el European Heart Journal, coescrito por Luigi Fontana y Walter Willett, exdirector del Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, analizó los efectos de las dietas basadas en plantas sobre la salud cardiovascular y metabólica.

El estudio concluyó que las dietas vegetales basadas en alimentos integrales ofrecen beneficios significativamente mayores que aquellas que recurren a productos refinados o ultra procesados.

Este trabajo resulta especialmente relevante para la dieta 5:2, ya que demuestra que no basta con reducir calorías dos días a la semana si el resto de la alimentación se apoya en productos de baja calidad nutricional.

Qué alimentos priorizar en la dieta 5:2

Los expertos coinciden en que una versión saludable de esta dieta debe centrarse en alimentos mínimamente procesados. Entre los más recomendados se encuentran los cereales integrales como el arroz integral, la espelta o el trigo sarraceno; las legumbres, como lentejas, garbanzos y soja; los frutos secos y semillas; y las frutas de bajo índice glucémico.

Las grasas insaturadas, presentes en el aceite de oliva virgen extra y el aguacate, también desempeñan un papel clave. Estos alimentos permiten mantener la saciedad incluso en los días de restricción y aportan micronutrientes esenciales que protegen la salud a largo plazo.

 

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