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A lo largo de los últimos años, el interés por mejorar la calidad del sueño a través de hábitos naturales ha crecido de forma sostenida. Dormir bien no solo influye en el estado de ánimo o en el nivel de energía diario, sino que también está directamente relacionado con la salud metabólica, cardiovascular y mental. En este contexto, la alimentación juega un papel más relevante de lo que suele creerse. Estos son los tres alimentos que debes consumir si quieres dormir mejor, pues favorecen la relajación del organismo y facilitar la conciliación del sueño sin necesidad de recurrir a fármacos.
Cada vez más expertos en salud y divulgadores científicos, como es el caso de Miguel Assal con su reel de Instagram, coinciden en que pequeños ajustes en la dieta nocturna pueden marcar una diferencia notable. Nutrientes como el magnesio, el triptófano o ciertos hidratos de carbono complejos influyen en la producción de serotonina y melatonina, dos hormonas clave en el ciclo del sueño. Apostar por alimentos sencillos, accesibles y bien elegidos puede convertirse en una estrategia eficaz para quienes sufren despertares nocturnos frecuentes o dificultades para dormirse. Entre las opciones más recomendadas destacan tres alimentos que debes consumir si quieres dormir mejor concretos, respaldados por la evidencia científica y fáciles de incorporar a la rutina diaria.
Tres alimentos que debes consumir si quieres dormir mejor
La relación entre alimentación y descanso nocturno
El sueño es un proceso biológico complejo que depende de múltiples factores, entre ellos la regulación hormonal y el equilibrio del sistema nervioso. La melatonina, conocida como la hormona del sueño, se produce a partir de la serotonina y su síntesis puede verse favorecida por ciertos nutrientes presentes en los alimentos.
Además, mantener niveles estables de glucosa durante la noche es clave para evitar microdespertares que interrumpen el descanso profundo.
Diversos estudios, como los publicados en Heart.org, han señalado que una cena demasiado copiosa o rica en azúcares simples puede dificultar el sueño, mientras que una ingesta ligera y bien planificada ayuda al cuerpo a entrar en un estado de relajación progresiva. En este marco, algunos alimentos destacan por su composición nutricional y su impacto positivo en la calidad del descanso.
Crema de cacahuete: un aliado inesperado
La crema de cacahuete natural, sin azúcares añadidos ni aceites refinados, es uno de los alimentos más completos para favorecer el sueño. Contiene triptófano, un aminoácido esencial que participa en la producción de serotonina y melatonina, y aporta magnesio, un mineral fundamental para la relajación muscular y nerviosa.
Como aconseja Miguel Assal, consumir una cucharadita entre 30 y 60 minutos antes de acostarse puede ayudar a inducir una sensación de calma y bienestar. Además, su combinación de grasas saludables y proteínas contribuye a mantener estables los niveles de azúcar en sangre durante la noche, reduciendo el riesgo de despertarnos por la noche por la bajada de la glucosa.
Este efecto ha sido señalado por instituciones como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que destaca el papel del magnesio en la función neuromuscular normal.
Plátano: relajación muscular natural
El plátano es otro alimento especialmente indicado para mejorar el descanso nocturno. Medio plátano, consumido aproximadamente una hora antes de irse a dormir, aporta una combinación interesante de magnesio y potasio, dos minerales que favorecen la relajación de los músculos y ayudan a prevenir calambres nocturnos.
Además, el plátano contiene vitamina B6, necesaria para la conversión del triptófano en serotonina. Su contenido moderado en hidratos de carbono facilita la entrada de este aminoácido al cerebro, potenciando así su efecto relajante.
El plátano es fuente de potasio que contribuye al funcionamiento normal de los músculos. También contiene vitaminas como la B6 que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.
Según la Escuela de Salud Pública de Harvard, los alimentos ricos en potasio y magnesio pueden contribuir a una mejor calidad del sueño cuando forman parte de una dieta equilibrada.
Avena: melatonina de origen natural
La avena es conocida principalmente por sus beneficios digestivos y cardiovasculares, pero también destaca por su relación con el descanso. Este cereal integral contiene melatonina de forma natural y aporta hidratos de carbono complejos que favorecen una liberación gradual de energía, evitando alteraciones nocturnas de la glucemia.
Consumida en pequeñas cantidades, como una porción de copos de avena cocidos con bebida vegetal o yogur natural, puede convertirse en una opción reconfortante antes de dormir.
Además, su contenido en fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad sin resultar pesada, lo que facilita un descanso más continuo y profundo, sin interrupciones a mitad de la noche.
Es importante elegir estos alimentos pues dormir bien no solo mejora el estado de ánimo, sino que puede salvar vidas.
