Muchas no lo saben, pero las mujeres de 50 años pueden fortalecer la espalda en casa con este sencillo ejercicio

Un movimiento simple que ayuda a mejorar postura y fuerza sin salir del salón de casa

Ejercicios para fortalecer la espalda. Imagen de Freepik.

Ejercicios para fortalecer la espalda. Imagen de Freepik.

Las mujeres de más de 50 años pueden fortalecer la espalda en casa con un ejercicio sencillo que activa toda la cadena posterior y mejora la postura. Aunque muchas rutinas se enfocan en piernas o abdomen, la espalda cumple un rol central en la estabilidad, el equilibrio y la prevención de molestias.

A partir de los 50, trabajar esta zona se vuelve todavía más importante. La espalda sostiene el cuerpo, mantiene la columna alineada y compensa la tendencia a encorvarse por movimientos cotidianos como usar el celular o estar varias horas sentada. Sin embargo, suele ser una de las áreas más olvidadas en el entrenamiento doméstico.

¿Cuál es el ejercicio sencillo para fortalecer la espalda en casa después de los 50?

El ejercicio recomendado es el Romanian deadlift (peso muerto rumano).

Se trata de un movimiento que trabaja toda la cadena posterior: espalda media y baja, glúteos y parte posterior de las piernas. A diferencia del peso muerto convencional, en esta variante la cadera se mantiene elevada durante todo el recorrido, lo que obliga a activar de forma constante la musculatura dorsal y el core.

Cómo hacerlo correctamente:

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Peso muerto rumano. Imagen de Freepik.

La clave está en la técnica: la espalda debe permanecer plana en todo momento y el abdomen firme para evitar arquear la zona lumbar. Se recomiendan entre 8 y 12 repeticiones, durante tres o cuatro rondas, dos o tres veces por semana.

Este ejercicio no solo fortalece, sino que ayuda a reducir el riesgo de lesiones y facilita tareas diarias como levantar bolsas, agacharse o cargar peso.

Otros ejercicios que también fortalecen la espalda en casa

Además del peso muerto rumano, existen otros ejercicios efectivos que pueden incorporarse a la rutina:

En todos los casos, mantener la espalda recta y la cabeza en posición neutral es fundamental para evitar compensaciones. Trabajar la espalda al menos el doble que el pecho dentro de una rutina completa ayuda a contrarrestar la tendencia natural a encorvar los hombros.

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