La OMS lanza una seria advertencia: las mujeres son de media 5 puntos porcentuales menos activas que los hombres

La brecha de género en el ejercicio físico se inicia en la adolescencia y persiste en la edad adulta

Mujer agotada con el trabajo. (Foto: Magnific)
Mujer agotada con el trabajo. (Foto: Magnific)

Mujer agotada con el trabajo. (Foto: Magnific)

La brecha de género continúa siendo una asignatura pendiente en materia de salud global. Según información compartida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de movimiento corporal no solo afecta a una parte sustancial de la población adulta, sino que evidencia una disparidad persistente entre géneros.

La entidad internacional alerta de que la tendencia actual, incluso, podría empeorar de cara a la próxima década si no existen intervenciones políticas directas.

Resulta preocupante que, a pesar de los conocidos beneficios para la salud mental y física, los niveles de sedentarismo sigan escalando. El organismo resalta que esta inactividad conlleva riesgos críticos, como el desarrollo de enfermedades, entre las que destacan las cardiovasculopatías y la diabetes.

Las mujeres son menos activas que los hombres, según informa la OMS

Las mujeres registran una tasa de ejercicio físico inferior a la de los hombres, con una diferencia que se sitúa, de media, en los 5 puntos porcentuales. Esta brecha es una constante que la Organización Mundial de la Salud monitoriza desde el año 2000 sin que se perciban avances significativos en su reducción. El informe técnico señala que esta disparidad no solo afecta a la población adulta, sino que nace ya en etapas tempranas, puesto que las adolescentes presentan niveles de inactividad del 85%, frente al 78% de sus compañeros varones.

El sedentarismo, definido como el bajo gasto energético durante el tiempo de vigilia, se ha convertido en una carga económica insoportable. Basados en las proyecciones de la institución, la falta de actividad física obligará a los sistemas públicos de salud a afrontar un gasto de 300.000 millones de euros. Esta cifra, que supone unos 27.000 millones de euros anuales, responde al tratamiento de patologías que podrían prevenirse con simples caminatas, el uso de la bicicleta o la práctica de deportes recreativos.

¿Qué significa el aumento de la inactividad física global?

El retroceso en la movilidad humana es evidente. Desde 2010, el volumen de adultos que no cumple con los mínimos de ejercicio físico se incrementó en 5 puntos porcentuales, alcanzando ya al 31% de la población mundial.

La OMS estima que, de no variar el contexto actual, la cifra de personas inactivas escalará hasta el 35% en el año 2030. Esto implica que casi 1.800 millones de adultos ignoran la recomendación básica de realizar, al menos, 150 minutos semanales de actividad moderada.

Varios factores sociales y económicos dictan, o al menos explican en parte, estas conductas:

Para las mujeres, el impacto de mantenerse activas es especialmente relevante durante etapas como el embarazo y el puerperio, donde el ejercicio ayuda a reducir el riesgo de preeclampsia, hipertensión y depresión posparto. Sin embargo, la organización subraya que, a partir de los 60 años, la caída de la actividad física es drástica y generalizada en ambos sexos, lo que eleva el riesgo de mortalidad general hasta en un 30% en comparación con los perfiles activos.

¿Por qué es importante la intervención del gobierno ante el sedentarismo?

La Organización Mundial de la Salud insiste en que la solución no depende únicamente del esfuerzo individual. Mediante su Plan de Acción Mundial sobre Actividad Física, la entidad insta a los países a fomentar infraestructuras que faciliten los desplazamientos a pie o en bicicleta.

La meta de la OMS es lograr una reducción relativa de la inactividad del 15% para el año 2030. Sin embargo, el cumplimiento de este objetivo depende de una coordinación real entre los sectores de sanidad, transporte y urbanismo.

La inversión en deporte popular y la mejora de la seguridad en las vías públicas resultan fundamentales para que los ciudadanos abandonen los hábitos sedentarios. La OMS recalca que «incluso un poco de actividad física es mejor que ninguna», puesto que todo movimiento cuenta para fortalecer la musculatura y proteger la salud cerebral.

El organismo continuará con el seguimiento de estas tendencias, con la vista puesta en la publicación de sus próximas directrices globales previstas para 2030.

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