Adiós a madrugar: la mejor hora del día para hacer ejercicio en personas mayores de 40 años con sobrepeso, según los investigadores

Un equipo de la Universidad de Sídney analizó cuándo obtienen las personas con obesidad más beneficios del ejercicio físico

Un grupo de mujeres toma clases de ejercicio físico en el parque. Foto: Freepik
Un grupo de mujeres toma clases de ejercicio físico en el parque. Foto: Freepik

Un grupo de mujeres toma clases de ejercicio físico en el parque. Foto: Freepik

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sídney ha determinado que el mejor momento del día para hacer ejercicio es la tarde-noche. Según el análisis realizado por los expertos, las personas con sobrepeso que concentraron su actividad física entre las 18:00 y la medianoche presentaron menos riesgo de enfermedad cardiovascular en un seguimiento de casi ocho años.

El estudio fue publicado en la revista científica Diabetes Care en abril de 2024 y se realizó sobre más de 29.000 adultos con obesidad de 40 años o más.

La tarde-noche es el mejor horario para hacer ejercicio, según la Universidad de Sídney

El hallazgo central del estudio es que los adultos con sobrepeso que practicaron la mayoría de su actividad física entre las 18:00 y la medianoche obtuvieron los mejores resultados de salud. Frente a quienes distribuían la actividad por la mañana o en franjas mixtas, este grupo presentó menor incidencia de muerte prematura y de episodios cardiovasculares.

Angelo Sabag, investigador de Fisiología del Ejercicio de la Universidad de Sídney y director del estudio, señaló que el momento de la actividad física «podría ser una parte importante de las recomendaciones futuras para el manejo de la obesidad«.

El equipo incluyó a Matthew Ahmadi, investigador postdoctoral de la Fundación Nacional del Corazón de Australia, y al profesor Emmanuel Stamatakis, director del Centro de Investigación en Wearables Mackenzie de la Universidad de Sídney.

¿Qué midieron los investigadores de la Universidad de Sídney en este estudio?

El análisis incluyó a 29.836 adultos con obesidad de 40 años o más, de los cuales 2.995 también tenían diabetes tipo 2 diagnosticada. Los participantes fueron monitorizados y seguidos durante casi 8 años. A lo largo del seguimiento se registraron 1.425 muertes, 3.980 eventos cardiovasculares y 2.162 casos de disfunción microvascular.

La actividad física se registró mediante monitores de actividad en la muñeca, que captaban episodios de esfuerzo moderado o vigoroso de tres minutos o más. El análisis se centró en cuándo durante el día se concentraban esos episodios, no solo en cuánto tiempo total se dedicaba al ejercicio.

¿Por qué importa más la frecuencia de los episodios que el tiempo total de actividad en el estudio?

El dato más relevante del estudio es que la frecuencia de los episodios de actividad física fue más predictiva de los resultados de salud que el volumen total diario. Concentrar el esfuerzo en episodios de al menos tres minutos tiene más efecto protector que acumular el mismo tiempo de forma dispersa.

Los resultados apuntan a que las personas con obesidad pueden beneficiarse especialmente del ejercicio nocturno. El equipo indicó que los mecanismos exactos requieren más investigación, pero el vínculo entre actividad en la tarde-noche y mejores marcadores de salud metabólica y cardiovascular fue el hallazgo más consistente del análisis.

El estudio de la Universidad de Sídney define la actividad moderada o vigorosa como cualquier movimiento que eleve la frecuencia cardíaca de forma notable, desde caminar a paso rápido hasta labores físicas intensas. Lo que cuenta es que los episodios duren al menos tres minutos.

“No discriminamos el tipo de actividad que rastreamos, podría ser cualquier cosa, desde caminar a paso ligero hasta subir escaleras, pero también podría incluir ejercicio estructurado como correr, trabajo ocupacional o incluso limpiar vigorosamente la casa”, apuntó el Dr. Ahmadi.

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