Contenido
- 0.1 Esquiar está bien, pero hay un deporte en la nieve mucho mejor para fortalecer las piernas a partir de los 40
- 0.2 Ni planchas ni abdominales: lo que debes hacer para eliminar los michelines post-navideños, según un experto en fitness
- 0.3 Ni correr ni ciclismo: el mejor ejercicio para perder la grasa abdominal después de Navidad, según Harvard
- 1 Deadbug con press de hombros: por qué funciona y cómo hacerlo bien
- 2 Otros ejercicios útiles para reducir los rollos tras Navidad
Después del roscón, las comidas largas y el sofá con manta, el abdomen suele ser el primero en pedir explicaciones. No hace falta lanzarse a entrenamientos extremos ni pasar horas sudando para empezar a notar cambios. Hay ejercicios sencillos, de bajo impacto, que activan el core y te ayudan a poner tu cuerpo en forma.
Para lograr este objetivo, los movimientos controlados y bien ejecutados ganan protagonismo. Aquí es donde entra en juego un ejercicio que combina estabilidad, fuerza y coordinación sin necesidad de saltos ni grandes cargas.
El deadbug con press de hombros es una opción muy efectiva. Se puede hacer en casa, no requiere demasiado espacio y encaja bien tanto si estás retomando la actividad tras las fiestas como si buscas una rutina que sea amable con tus articulaciones.
Deadbug con press de hombros: por qué funciona y cómo hacerlo bien
El deadbug es un ejercicio clásico de Pilates y del entrenamiento funcional. Se realiza tumbado boca arriba, con brazos y piernas elevadas, y obliga a mantener el abdomen activo mientras mueves tus extremidades de forma opuesta. En esa estabilidad constante radica la clave de su eficacia.
Al añadir un press de hombros con mancuernas ligeras, el trabajo se vuelve más completo. No solo activas el abdomen, sino que también implicas hombros y brazos, lo que aumenta el gasto energético sin perder el control del movimiento. Todo ocurre de forma lenta y consciente, sin impactos ni rebotes.
Este ejercicio fortalece el core, mejora la coordinación y ayuda a proteger la zona lumbar. Al exigir que la espalda permanezca pegada al suelo, te obliga a activar los músculos profundos del abdomen, responsables de esa sensación de firmeza que se busca tras los excesos con la comida.
Para ejecutarlo bien, el truco está en la respiración y en no tener prisa. Cada repetición debe ser estable, sin arquear la espalda ni acelerar el movimiento. Si notas que pierdes el control, baja el peso o incluso hazlo sin carga. La eficacia no depende de levantar más, sino de mantener la tensión correcta a lo largo de todo el ejercicio.
El deadbug funciona mejor cuando forma parte de una rutina variada. Combinarlo con otros movimientos sencillos ayuda a trabajar el abdomen desde distintos ángulos y a mantener la constancia. Veamos otros movimientos que forman una buena secuencia.
- Plancha clásica, manteniendo la postura con el abdomen bien activado.
- Plancha con apertura de piernas para añadir un extra de estabilidad.
- Plancha del oso, ideal para trabajar el core y los hombros sin impacto.
- Sentadilla sumo, que activa piernas y glúteos y eleva el pulso.
- Hip thrust, para reforzar glúteos y descargar la tensión de la espalda baja.
- Peso muerto rumano con poco peso, centrado en la técnica y el control.
No es necesario hacerlos todos a la vez ni entrenar todos los días sin descanso. La clave está en la regularidad, el control del movimiento y una intensidad adaptada a tu momento físico. Con constancia y buena ejecución, el abdomen empieza a responder antes de lo que parece.






