Adiós a los abdominales: el mejor ejercicio para bajar la barriga después de Navidad, según un entrenador personal

Cuidar el cuerpo durante las fiestas no es fácil, pero enero trae de vuelta la rutina y la oportunidad de retomar hábitos saludables

Hombre, deporte, ejercicio

Recreación de un hombre haciendo ejercicio.

La Navidad es una época de celebración constante, llena de mesas y reuniones donde la comida es la protagonista. Entre langostinos asados, polvorones, turrones y alguna bebida de más, la grasa se va instalando poco a poco en el estómago, hasta que resulta difícil ignorarla.

Cuando llega enero, vuelve la rutina y también el propósito de bajar esos kilos de más. Muchos se apuntan al gimnasio con la idea de recuperar la forma cuanto antes. Sin embargo, la solución, según este entrenador personal, no pasa por hacer más abdominales, sino por un ejercicio muy sencillo que suele subestimar.

Este es el ejercicio que deberías hacer para bajar la barriga después de Navidad

El creador de contenido y entrenador online Marcos Díaz, conocido en redes como @marcosdaz_, explica que la forma más eficaz de atacar la grasa en el abdomen es la caminata en inclinación después de hacer pesas.

Insistir con abdominales o sesiones eternas de cardio suele llevar al cansancio, y correr durante largos periodos castiga las articulaciones y acaba provocando abandono en muchas personas, por lo que lo mejor es entrenar con cabeza.

Su recomendación es caminar en pendiente en la cinta del gimnasio durante 10 o 15 minutos, siempre después del entrenamiento de fuerza.

La configuración que propone es muy concreta. Velocidad tres e inclinación 11. Con esos parámetros, el esfuerzo sube de verdad y el gasto calórico se mantiene alto, alrededor de 10 calorías por minuto. No hace falta correr ni alargar la sesión. Forzar más suele traducirse en fatiga innecesaria y en perder la constancia a las pocas semanas.

Además, el momento elegido tampoco es casual. Tras entrenar fuerza, las reservas de glucógeno están más bajas y el cuerpo recurre antes a la grasa como fuente de energía. Por otro lado, caminar en pendiente permite mantener una intensidad constante sin impacto, algo que muchos agradecen cuando vuelven al gimnasio después de las fiestas.

Si la alimentación está bien ajustada, este hábito ayuda a reducir la grasa abdominal de forma progresiva. No promete resultados rápidos, pero sí reales.

Cuáles son los beneficios de caminar en inclinación

Caminar en pendiente eleva el pulso mucho antes que hacerlo en llano. En pocos minutos se alcanza una intensidad eficaz, sin necesidad de esfuerzos extremos ni ritmos imposibles. El cuerpo entra en un trabajo sostenido que favorece el uso de grasa como combustible.

Además, la musculatura trabaja de otra manera. Los glúteos y la parte posterior de las piernas se activan con más intensidad, mientras el abdomen actúa como estabilizador durante todo el movimiento. Sin pensar en apretar, el core se mantiene activo de forma natural.

Un estudio de la Universidad de Harvard, publicado en la revista The New England Journal of Medicine, analizó a más de 120.000 personas durante varios años y llegó a la conclusión de que caminar de forma regular reduce la acumulación de grasa corporal y mejora la salud metabólica, incluso más que otros ejercicios más intensos cuando se mantiene en el tiempo.

Bajar la barriga después de Navidad no depende de rutinas espectaculares ni de ejercicios de moda. A veces, la diferencia está en algo tan sencillo como caminar con pendiente, constancia y paciencia.

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