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Enrique Iglesias y las tensiones que le han llevado a ser el verso libre de la familia

Enrique Iglesias es el otro gran protagonista que deja la mediática boda entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva. Y no por su presencia sino por su antítesis. El plantón a su hermana ya fue objeto de debate desde que se supo dos semanas antes del enlace, pero su ausencia ha destapado la caja de los truenos. Las palabras de Tamara dejando patente su profundo malestar por no poder contar con él en su día grande han reabierto las heridas de una familia que se proyecta siempre como paradigma de la unión, pero que tiene en el cantante al verso libre.

Tamara Falcó e Iñigo Onieva en su preboda en Madrid/ Gtres

¿Por qué no acudió Enrique al acontecimiento familiar más esperado? Su coartada era que no le gustaban las bodas. Un pretexto que en ningún caso ha sido suficiente para Tamara Falcó. La marquesa ha dejado claro en su exclusiva con Hola su sentimiento de decepción y reconoce que mantuvo una conversación con su hermano: «Le dije que no era algo social y que viniera a la misa y, si quería, que se fuera después».

La hermana de Enrique Iglesias dice respetar públicamente los motivos del artista para no ir, haciendo referencia a sus  «heridas y situaciones personales». Sin embargo, eso no le exime del dolor que ha creado en ella: aunque en este caso en particular «no entendía los motivos». Uno de ellos es que Iglesias dice sufrir agorafobia – miedo intenso a estar en lugares abiertos o en situaciones de las que quizás sea difícil escapar o donde no haya ayuda disponible-, algo que ha desmontado Falcó: «Aunque puede subirse a un escenario y cantar delante de 50.000 personas, Enrique es muy tímido… Además, me ha dicho mi hermana Ana que tenía un concierto en Los Ángeles». Una justificación a medias.

Este pavor al tumulto es algo que Enrique no padece durante sus conciertos, donde incluso se mezcla con el público en búsqueda de su mujer, Anna Kournikova, para besarla y abrazarla.

Los conflictos de Enrique Iglesias

Todo problema que se preste tiene sus causas y en el caso de Enrique Iglesias se identifican fácilmente. Desde que Julio Iglesias e Isabel Preysler se casaron y empezaron a formar su familia hemos visto crecer a sus hijos Chábeli, Julio José y Enrique, con todas las tramas que han protagonizado. Si la relación entre los dos primeros es óptima pese a la distancia que les separa, con el último no todo ha sido siempre tan fluido.

Durante estas cuatro décadas, Enrique Iglesias ha experimentado un distanciamiento gradual con algunos miembros de su familia. Especialmente sonado ha sido su relación de altibajos con su hermano Julio José. Durante muchos años se ha hablado de que entre ellos existía un distanciamiento a raíz de una rivalidad entre sus respectivas carreras musicales.

Julio José Iglesias / Gtres

Julio José, mucho menos parco en palabras a los medios de comunicación que su hermano, ha tenido que responder en varias ocasiones a la pregunta de si tiene celos de Enrique: «¡Jamás! Yo tengo una relación maravillosa con mi hermano. ¡Él es mi mejor amigo! Probablemente sea la persona con la que mejor me llevo de toda la familia», comentó en una entrevista con El Mundo. No obstante, una buena prueba de que entre ellos la relación no es del todo fraternal es que nunca se han subido a un escenario juntos por más que Julio lo ha deseado.

Al hilo de esto, tiempo atrás se habló también de que que a Julio Iglesias nunca le ha hecho demasiada gracia que sus hijos siguieran sus pasos en el mundo de la música, quizá por miedo a que pudieran eclipsarle. La rivalidad de Enrique con su padre también es un hecho, aunque ninguno de los dos haya hablado abiertamente de ello.

El cantante Julio Iglesias, con sus hijos Julio José y Enrique Iglesias / Gtres

Apenas se han visto las caras en los últimos tiempos, pero entre ellos ha existido cierta convulsión. El motivo que siempre se ha esgrimido para explicarlo es que, durante el inicio de la carrera musical de Enrique, el legendario intérprete español se negó a apoyarlo en sus difíciles comienzos como prometedor músico. En este sentido fue muy noticiable cuando el pasado mes de octubre se conoció que Enrique Iglesias había renunciado a la parte que le correspondía de la millonaria herencia de su padre, cifrada en 800 millones de euros.

Lo cierto es que las muestras de cariño públicas del intérprete musical con su familia se pueden contar con los dedos de una mano. Una de las pocas fue esta felicitación de Enrique Iglesias a Isabel Preysler por su cumpleaños. Madre e hijo siempre han estado apegados, si bien también han sufrido vaivenes lógicos.

Así las cosas, el flamante marido de Anna Kournikova (se desveló hace apenas unas horas que había pasado por el altar con su novia en una boda íntima) ha visto cómo la relación con su familia ha vuelto a sufrir otro impacto. Esta vez, Tamara Falcó ha sido la que peor parada ha salido y queda por ver cuál es la reacción de Enrique Iglesias a su polémica ausencia.

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