La elegante boda de María Eugenia González-Serna: del vestido de novia al look de Cayetana Rivera
María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce se jurarán amor eterno en la iglesia de Santa Cruz, en Sevilla
Entre los invitados al enlace se esperan rostros conocidos como Mariló Montero, Francisco Rivera, Eugenia Martínez de Irujo y Cayetana Rivera
La boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce ha reunido en la iglesia de Santa Cruz, en Sevilla, a numerosos miembros de la jet set andaluza. Entre los invitados, destacan rostros conocidos como la periodista Mariló Montero, la aristócrata Eugenia Martínez de Irujo, el diestro Francisco Rivera y su mujer, la diseñadora de moda flamenca Lourdes Montes y también Cayetana Rivera, que forma parte de dos de las sagas más conocidas de nuestro país, los Alba y los Rivera Ordoñez.
Un enlace que será, a todas luces, divertido y animado puesto que la novia está estrechamente ligada al espectáculo y en especial al cante ya que es hija del recordado artista Rafael González-Serna, una figura muy vinculada al legado cultural de la capital hispalense. La novia, puntual, ha llegado a las inmediaciones del enclave en un coche clásico ante la atenta mirada de multitud de curiosos y con el incondicional apoyo de su padrino de boda.
El look de Cayetana Rivera
Ha sido precisamente el look de Cayetana Rivera uno de los que más ha acaparado los focos a su llegada al templo. La joven ha elegido para el gran día de sus amigos un vestido diseñado y confeccionado por Nicolás Montenegro en exquisito terciopelo de seda marrón chocolate, uno de los colores tendencia de la temporada.
Cabe recordar que también recurrió al andaluz para la boda de su tío Cayetano Martínez de Irujo con Bárbara Mirjan y se ha convertido en uno de sus creativos de cabecera puesto que ha apostado por el en otras ocasiones importantes. De cuello halter que enmarca sus hombros, la apuesta contaba con un corte asimétrico en la zona de la cadera que estilizaba su figura. La parte inferior, de bambula de seda color topo, era una falda de capa que aportaba movimiento y fluidez, con patrón asimétrico en perfecta sintonía con el corte mencionado anteriormente.
Para resguardarse del temporal que azota la península, que registra bajas temperaturas, vientos huracanados, precipitaciones e incluso fuertes nevadas, Cayetana se ha cubierto con una capa marrón y ha optado por calzado negro y pendientes dorados para aportar luz a su rostro.
El vestido de novia
Como no podía ser de otra forma, el vestido de novia ha sido uno de los grandes protagonistas de la jornada. Confeccionado con piezas de delicado encaje, la zona central estaba compuesta por crepe de seda blanco inmaculado cuyos detalles estaban cuidados al máximo. María Eugenia no ha dejado nada a la improvisación y ha creado un estilismo que ha superado todas las expectativas.
El ramo, un bucket de flores blancas ha sido un complemento perfecto, junto al velo de tul y los elegantes pendientes combinados con la imponente tiara. La novia ha estado, en todo momento, arropada por quien ha ejercido de padrino, que la ha acompañado al altar con un perfecto chaqué clásico que ha aportado un toque elegante y sofisticado al evento. Un momento en el que, a todas luces, María Eugenia ha echado de menos a su progenitor, fallecido en 2019 tras una larga enfermedad.
Con esta invitación, la alta sociedad sevillana se ha reunido para celebrar una de las grandes bodas de la temporada, que ha dado el pistoletazo de salida a los enlaces de 2026 y en el que todo ha salido tal y como estaba previsto.