Champions League: AEK - Real Madrid

Vinicius se queda sin argumentos

Mourinho le devolvió la titularidad ante el AEK, pero el brasileño desperdició la oportunidad con una actuación sin desborde, sin goles y sin asistencias

Se marchó sustituido en el minuto 81 sin presentar argumentos para recuperar terreno frente a un Diomande que ha disparado la competencia

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Vinicius tenía en Atenas una oportunidad para reivindicarse y la dejó escapar. El brasileño regresó al once del Real Madrid en una noche especialmente importante para recuperar protagonismo, después de perderse por sanción los últimos compromisos ligueros. Mientras Diomande aprovechaba su ausencia para acumular buenas actuaciones y golazos, el brasileño necesitaba una respuesta sobre el césped. Mourinho le dio la titularidad, pero su partido quedó lejos de lo que exigía ese escenario. Se marchó en el minuto 81, sustituido por Álvaro Carreras, sin goles ni asistencias.

El extremo apenas encontró caminos para desequilibrar por la izquierda. El AEK le cerró los espacios con ayudas constantes y marcas escalonadas que dificultaron sus arrancadas. Cada recepción se convirtió en un problema que Vinicius no consiguió resolver con la velocidad y el desborde que acostumbra. Le faltó chispa para superar a sus vigilantes y continuidad para insistir sobre una defensa que fue ganando confianza. La falta de competición en la Liga pudo influir en sus sensaciones, aunque tampoco encontró soluciones para cambiar el rumbo de su actuación.

Su participación ofensiva dejó un disparo a portería y pocas conexiones que pusieran en apuros al conjunto griego. La acción más cercana al gol llegó en la primera parte, cuando un remate suyo terminó en la red después de que Bellingham desviara la pelota en fuera de juego. La jugada quedó invalidada y tampoco sirvió como impulso para el brasileño. Completó 29 de sus 35 pases, pero esa precisión no se tradujo en profundidad. Al Real Madrid le costó encontrarlo en ventaja y él tampoco logró generar suficientes ocasiones por su cuenta.

La cita tenía valor porque la competencia por el puesto ha crecido. Diomande ha dado argumentos a Mourinho para seguir contando con él y Vinicius necesitaba demostrar que podía responder con fútbol a esa presión. En Atenas le faltaron desborde, peligro y peso en el ataque para conseguirlo. Su sustitución cerró una actuación discreta en una noche que debía servirle para recuperar sensaciones y reforzar su candidatura al once. Tuvo minutos y una oportunidad importante, pero dejó pendiente la reivindicación.

Militao ya está listo

Militao volvió a sentirse titular 197 días después. El central brasileño regresó al once del Real Madrid frente al AEK de Atenas y dio otro paso importante tras la grave lesión que sufrió el pasado 21 de abril ante el Alavés. Una rotura del tendón proximal del bíceps femoral le obligó a pasar por el quirófano y afrontar una larga recuperación. Después de reaparecer con unos minutos ante el Sevilla, Mourinho le entregó en Grecia su primera titularidad de la temporada.

El regreso le exigió adaptarse a un encuentro intenso, con un rival que buscó incomodar a la defensa madridista mediante el contacto y los balones divididos. Militao compartió el centro de la zaga con Rüdiger y tuvo que recuperar los automatismos que sólo proporciona la competición. Con el balón mostró serenidad para participar en la salida y ofrecer soluciones a sus compañeros, aunque el ritmo del encuentro también le obligó a reaccionar y decidir bajo presión. Fue una prueba exigente para un futbolista que llevaba meses trabajando para volver a ese escenario.

Mourinho necesitaba recuperar al mejor Militao y darle continuidad formaba parte del camino. El brasileño aportó velocidad, capacidad de anticipación y experiencia a una defensa que tenía por delante un calendario cargado de partidos. La confianza del entrenador supuso un respaldo en ese proceso y los minutos en Atenas le sirvieron para seguir acercándose a su mejor versión. Más allá de las acciones concretas, el central volvió a vivir lo que llevaba 197 días esperando. Estar en el once y competir desde el primer minuto.

Courtois siempre está

Courtois volvió a ejercer de salvavidas del Real Madrid en Atenas. En su partido oficial número 700 en clubes, el belga sostuvo al equipo con intervenciones decisivas ante el empuje del AEK. La primera llegó cuando apenas habían transcurrido cinco minutos. Jović recuperó un balón y encontró a Majer, que remató a quemarropa dentro del área pequeña. El portero achicó espacios con una reacción extraordinaria y desvió el disparo a córner. Una aparición providencial para evitar que el conjunto griego golpeara primero.

Poco pudo hacer después ante el remate ajustado de Koita, pero volvió a aparecer cuando el Real Madrid atravesaba momentos de desconcierto. Gaćinović abrió una nueva vía de agua en la defensa y habilitó a Jović, que se encontró con una mano salvadora del belga. Courtois evitó que el AEK se pusiera por delante y dio aire a sus compañeros en un tramo de máxima exigencia. Celebró sus 700 partidos como tantas otras noches. Rescatando al Real Madrid cuando más lo necesitaba.

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