Liga: Atlético-Real Madrid

Valdebebas activa la alerta

El recuerdo del 5-2 sufrido la pasada temporada en el Metropolitano continúa muy presente dentro del Real Madrid

Una derrota ante el Atlético convertiría las dudas futbolísticas del equipo en una crisis alrededor del nuevo proyecto madridista

Mourinho: «Cada vez es más difícil escuchar algo positivo del Real Madrid»

Hay preocupación en Valdebebas. Mucha. Casi miedo. El Real Madrid afronta este domingo el derbi contra el Atlético consciente de que en juego hay bastante más que tres puntos. Una derrota en el Metropolitano, especialmente si llega acompañada de una mala imagen, haría tambalear notablemente el proyecto de José Mourinho y convertiría las dudas que existen alrededor del equipo en una crisis de importantes dimensiones.

También provoca pánico el escenario clasificatorio. Si el Real Madrid pierde, el Atlético le superará en la tabla y los blancos se marcharán al parón por detrás de su vecino. Serían demasiados días conviviendo con el ruido, las críticas y la sensación de que el proyecto ha perdido fuerza en su primer gran examen. En un club como el Madrid, dos semanas sin partidos después de una derrota de esta magnitud pueden hacerse eternas.

Los resultados han protegido hasta ahora al entrenador portugués. El Real Madrid ha ganado seis de sus siete partidos oficiales, pero su fútbol todavía está lejos de ser convincente. La derrota contra el Betis, el descontrol ante el Inter, la floja segunda parte frente al Rayo y el sufrimiento contra el Elche han dejado señales preocupantes. El equipo compite, resiste y acostumbra a levantarse, pero también se desconecta con demasiada facilidad.

El recuerdo del 5-2

En Valdebebas nadie ha olvidado lo sucedido la pasada temporada. El Atlético goleó 5-2 al Real Madrid en el Metropolitano y provocó el primer gran terremoto del proyecto de Xabi Alonso. Fue la primera derrota de aquel equipo en Liga y la primera vez en 75 años que el conjunto rojiblanco marcaba cinco goles en un derbi. Xabi reconoció después que el golpe había sido doloroso y merecido.

Aquella noche destapó problemas que hasta entonces habían quedado escondidos detrás de los resultados. Al Madrid le faltaron intensidad, concentración, ritmo y respuestas desde el banquillo. El equipo fue superado física y futbolísticamente por el Atlético, y la derrota abrió las primeras dudas serias sobre la capacidad del nuevo proyecto para responder en los grandes escenarios.

El 5-2 no provocó por sí solo el final de Xabi Alonso, pero sí marcó un antes y un después. La plantilla mantuvo conversaciones internas, el entrenador comenzó a ser cuestionado por su gestión de los partidos y cada tropiezo posterior recuperó la imagen de aquel naufragio. La derrota en el derbi se convirtió en el símbolo de un equipo que sufría cuando la exigencia alcanzaba su punto máximo.

El primer gran examen de Mourinho

Ese precedente explica buena parte de la inquietud actual. Mourinho regresó al Real Madrid para devolver al equipo su identidad competitiva, recuperar la autoridad perdida y construir un grupo preparado para las grandes noches. El derbi será su primer examen de verdadera dimensión emocional y deportiva desde que volvió al banquillo blanco.

El club confía plenamente en el entrenador, pero también sabe cómo funciona el Real Madrid. Una derrota nunca es únicamente una derrota. Perder contra el Atlético, después de las dificultades mostradas durante las últimas semanas, reforzaría la sensación de que el equipo sigue sin estar preparado para controlar los partidos importantes.

Mourinho todavía está construyendo su equipo, pero no dispone de demasiado tiempo. En el Real Madrid los procesos sólo sobreviven acompañados de resultados. Un triunfo en el Metropolitano consolidaría el proyecto, fortalecería el vestuario y permitiría al portugués seguir trabajando desde la tranquilidad. Una derrota abriría debates sobre el sistema, las decisiones del entrenador, el estado de Vinicius y el encaje de las piezas ofensivas.

Las segundas partes preocupan

La principal alarma está en las desconexiones. El Real Madrid ha perdido el control durante demasiados minutos en las segundas partes. Contra el Rayo permitió que el rival regresara al encuentro. Frente al Elche pasó de dominar con un cómodo 0-2 a verse con un empate en el tramo final y necesitó un gol de Espí en el minuto 91 para evitar el desastre.

En Valdebebas saben que el Atlético no perdonará esos momentos. El equipo de Simeone está diseñado para detectar el miedo, castigar los errores y llevar el partido a un terreno incómodo. Una pérdida, una mala defensa del área o diez minutos de desconexión pueden resultar definitivos.

Por eso existe tanta preocupación. El derbi puede impulsar definitivamente al Real Madrid de Mourinho o abrir una grieta mucho antes de lo esperado. El proyecto no se juega su continuidad, pero sí buena parte de su credibilidad. Y en Valdebebas saben que otra noche negra en el Metropolitano sería mucho más que una derrota.

Lo último en Real Madrid

Últimas noticias