Mourinho y Simeone, compañeros de guerra
El portugués y el argentino se reencuentran más de 12 años después de su último enfrentamiento y tras dejar atrás antiguas diferencias
Ambos comparten una manera competitiva de entender el fútbol, aunque Mourinho apuesta por la adaptación y Simeone por una identidad mantenida en el tiempo
Mourinho: «Cada vez es más difícil escuchar algo positivo del Real Madrid»
José Mourinho y Diego Pablo Simeone se vuelven a encontrar en un banquillo más de 12 años después. Dos entrenadores que han marcado una época, que comparten una manera tremendamente competitiva de entender el fútbol y que han convertido a sus equipos en extensiones de su personalidad. Este domingo volverán a enfrentarse en el Metropolitano. Lo harán desde la rivalidad, pero también desde un respeto que se ha fortalecido con el paso de los años.
«Somos rivales, pero compañeros de guerra», aseguró Mourinho antes del derbi. Una frase que resume perfectamente la relación actual entre ambos. No son amigos íntimos, pero sí dos entrenadores que conocen el desgaste, la presión y las dificultades de mantenerse durante tantos años en la élite. El portugués incluso aceptó participar en el documental dedicado a la trayectoria de Simeone. «No lo dudé ni un minuto», reconoció.
La admiración de Simeone
Simeone nunca ha escondido su admiración por Mourinho. «Tengo un grandísimo respeto por Mourinho. Soy admirador de él y sabe el aprecio que le tengo», explicó el entrenador del Atlético antes de reencontrarse con el portugués.
Su relación no siempre fue tan cordial. Durante sus anteriores enfrentamientos hubo tensión, declaraciones cruzadas y alguna crítica de Mourinho por la ausencia de una Champions en el palmarés del argentino. El entrenador del Real Madrid ha decidido enterrar ahora aquellas palabras. «Se dicen tantas tonterías en una carrera…», admitió cuando le recordaron sus comentarios.
Los años han transformado la tensión en reconocimiento. Mourinho valora la capacidad de Simeone para construir un equipo a su imagen y semejanza. «Elige jugadores que le gustan, que son su cara, su ADN», señaló. El argentino, por su parte, siempre ha admirado la habilidad del portugués para crear grupos mentalmente fuertes y capaces de competir en cualquier escenario.
Parecidos, pero no iguales
Mourinho y Simeone pertenecen a una misma familia futbolística, aunque no son entrenadores idénticos. Ambos conceden una enorme importancia al orden, la concentración defensiva, las transiciones y la fortaleza mental. Sus equipos saben sufrir, se sienten cómodos en ambientes hostiles y entienden que competir también consiste en manejar los diferentes momentos de un partido.
Los dos son grandes gestores emocionales. Mourinho acostumbra a construir un relato de resistencia alrededor de sus plantillas y utiliza el conflicto exterior para fortalecer al vestuario. Simeone ha convertido el sentimiento de pertenencia, el esfuerzo y el famoso «partido a partido» en la cultura del Atlético.
La principal diferencia está en la construcción de sus proyectos. Mourinho ha recorrido diferentes países y ha adaptado su fútbol a las características de cada plantilla. Simeone ha permanecido durante años en el mismo club y ha desarrollado una identidad reconocible. El portugués cambia para ganar. El argentino ha conseguido que el Atlético cambie para parecerse a él.
Tampoco es correcto reducir su propuesta a defender cerca del área. El Real Madrid de Mourinho marcó 121 goles en la Liga 2011-12. El portugués siempre ha priorizado aprovechar el potencial de sus jugadores, ya sea mediante la posesión, la presión o las transiciones. Simeone también ha evolucionado en función del talento disponible, aunque ha conservado una estructura más estable.
Seis enfrentamientos y dos heridas
Mourinho y Simeone se han enfrentado seis veces oficialmente. El balance favorece al portugués, con tres victorias, dos derrotas y un empate. Sus equipos marcaron diez goles, por los siete de los conjuntos dirigidos por el argentino.
Los tres primeros duelos terminaron con victoria del Real Madrid. Los blancos ganaron 1-4 en el Calderón durante la temporada 2011-12 y se impusieron por 2-0 y 1-2 en los dos encuentros ligueros del siguiente curso. Mourinho dominaba los derbis, pero Simeone terminó golpeando en los partidos más importantes.
El primero fue la final de la Copa del Rey de 2013. El Atlético ganó 1-2 en el Bernabéu, rompió una racha de 14 años sin derrotar al Real Madrid y aceleró el final de la primera etapa de Mourinho. Un año después, Simeone volvió a imponerse en las semifinales de la Champions. Tras empatar 0-0 en el Calderón, el conjunto rojiblanco remontó en Stamford Bridge, ganó 1-3 y regresó a una final de la Copa de Europa 40 años después.
Aquel encuentro, disputado el 30 de abril de 2014, fue el último enfrentamiento entre ambos. Más de 12 años después, Mourinho y Simeone vuelven a cruzar sus caminos. Dos rivales, dos supervivientes y dos compañeros de guerra.