Indignación en el Real Madrid con el arbitraje del derbi: «Les permiten ser especialmente gentuza contra nosotros»
El club blanco estalla después de que el Cuti Romero sólo fuera amonestado por clavarle los tacos a Bellingham en la rodilla.
Ortiz Arias llegó a mostrar inicialmente la tarjeta al inglés y el VAR tuvo que intervenir para corregir una decisión inexplicable.
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La indignación fue enorme en el Real Madrid al descanso del derbi que se celebró en el Metropolitano. En el club blanco no entienden que el Cuti Romero terminara sobre el terreno de juego tras clavarle los tacos a Jude Bellingham directamente en la rodilla izquierda. Una entrada durísima, peligrosa y con fuerza excesiva que sólo fue castigada con tarjeta amarilla después de la intervención del VAR.
«El problema de fondo es que les permiten ser especialmente gentuza contra nosotros», aseguraban desde el Real Madrid. Una reflexión muy dura que resume el profundo malestar existente en el club. No se quejan únicamente de una decisión puntual, sino de la permisividad que, a su juicio, encuentran los rivales cuando llevan la agresividad al límite contra los futbolistas madridistas. También mostraron su enfado por la entrada que recibió Valverde de Kang-in.
Además, desde el seno madridista lamentaron el comportamiento del árbitro con sus jugadores. «Ha tenido una mala educación innecesaria a todas luces. Todos alucinan», aseguraban.
Una entrada durísima
Todo sucedió en el minuto 37 de la primera mitad. El Cuti Romero salió con una agresividad desmedida a disputar un balón dividido y dejó la pierna demasiado arriba. El central argentino terminó impactando con los tacos directamente sobre la rodilla de Bellingham, poniendo seriamente en peligro la integridad física del inglés.
La primera decisión de Miguel Ángel Ortiz Arias aumentó todavía más el enfado del Real Madrid. El colegiado entendió que la infracción la había cometido Bellingham y mostró la tarjeta amarilla al centrocampista. El madridista, completamente incrédulo, tuvo que enseñarle las marcas que los tacos de Romero habían dejado sobre su rodilla.
El VAR intervino inmediatamente para avisar al árbitro de su error. Ortiz Arias acudió al monitor, revisó la acción, retiró la amarilla a Bellingham y amonestó al Cuti. Corrigió el primer disparate, pero dejó sin resolver el asunto principal: por qué una entrada con los tacos sobre la rodilla no fue castigada con la expulsión.
El Madrid exigía la roja
El banquillo madridista protestó airadamente y reclamó la tarjeta roja directa. En el Real Madrid consideran que la acción reúne todos los elementos para expulsar al argentino: entrada a una altura peligrosa, impacto con los tacos, fuerza excesiva y un evidente riesgo de provocar una lesión grave.
La revisión del VAR, lejos de calmar los ánimos, aumentó la indignación. Una vez contempladas todas las imágenes y confirmada la dureza del impacto, la decisión final continuó siendo una simple amarilla. Romero se quedó sobre el césped y pudo terminar el partido.
Ése es el problema de fondo que denuncian en el Real Madrid. El club entiende que este tipo de decisiones termina concediendo a los rivales una peligrosa libertad para sobrepasar los límites contra sus jugadores. Bellingham fue la víctima, recibió los tacos en la rodilla y llegó incluso a ser amonestado. El agresor, mientras tanto, se marchó de una acción de posible roja directa con una amarilla. Una secuencia que en el Madrid consideran inadmisible.