El costamarfileño es diferencial

Diomande cambia de estatus

El costamarfileño revolucionó el ataque del Real Madrid ante el Leipzig y participó en dos goles en poco más de veinte minutos

Su conexión con Mbappé, su capacidad para recuperar balones y su trabajo por la izquierda refuerzan la apuesta de Mourinho antes de visitar al Barcelona

Diomande retrata a Vinicius

Diomande
Diomande.

Diomande está aprovechando su momento. El extremo del Real Madrid volvió a demostrarlo contra el Leipzig, su antiguo equipo, al que castigó con un gol y una asistencia en poco más de veinte minutos. Entró por Vinicius en el minuto 70 y terminó poniendo al Bernabéu en pie. Una actuación que refuerza su candidatura para el Clásico y explica por qué Mourinho encuentra cada vez más motivos para darle protagonismo. Tiene velocidad, desborde y gol. Pero empieza a demostrar que también sabe cuándo pasar, dónde ayudar y cómo hacer mejores a sus compañeros.

El encuentro necesitaba piernas frescas y el costamarfileño las puso al servicio del equipo. Recibió abierto, encaró y obligó a la defensa alemana a retroceder. Cuando encontró espacio, aceleró. Cuando la jugada pedía un apoyo, buscó al compañero. Esa combinación entre atrevimiento y criterio dio al Madrid una salida por la izquierda en el tramo final y permitió que su presencia tuviese consecuencias en el marcador.

La acción del tercer gol fue la mejor explicación de lo que aportó. Diomande recuperó un balón en campo propio, levantó la cabeza y encontró el movimiento de Mbappé con un pase al espacio. El francés terminó la jugada con un disparo a la escuadra. El mérito del extremo empezó bastante antes de la asistencia: estuvo donde debía para recuperar y eligió bien después. Trabajo sin balón y claridad para convertirlo en una ocasión.

Cuatro minutos después llegó su premio. Tras el tanto con el que el Leipzig había recortado distancias, Diomande apareció para marcar de volea el 4-1 en el minuto 87. El Madrid cerraba el partido y el joven atacante completaba una noche de mucho valor frente a quienes hasta hace unos meses eran sus compañeros. Había entrado con el encuentro avanzado y salió de él con participación directa en dos goles.

Mbappé encuentra otro socio

La conexión con Mbappé es uno de los argumentos que Diomande está poniendo sobre la mesa. Su capacidad para atraer al defensor y atacar espacios abre caminos para el delantero. Ante el Leipzig, además, mostró que puede encontrarlo desde lejos y sin necesitar demasiados contactos. Recuperar, mirar y pasar. Una secuencia sencilla de contar, pero que exige precisión cuando el partido va deprisa.

También tiene recursos para participar en ataques más elaborados. Puede apoyarse en Güler y Bellingham, soltar el balón y volver a ofrecerse. Por la izquierda, la presencia de Carreras o Cucurella le permite alternar posiciones: mantenerse abierto para encarar o acercarse al área cuando el lateral ocupa la banda. Son posibilidades que amplían las soluciones de Mourinho y evitan que cada ataque dependa de una acción individual.

Su actuación llega después de un inicio en el que tuvo que encontrar sitio y continuidad. Los 125 millones de euros de su fichaje colocaron las expectativas muy arriba desde el primer día, pero Diomande empieza a responder sobre el césped. Con el tanto y la asistencia frente al Leipzig alcanza los tres goles y cuatro pases de gol en el curso. Cifras que acompañan una sensación cada vez más evidente: está creciendo dentro del equipo.

El trabajo que convence a Mourinho

Para el entrenador, su rendimiento también se mide cuando el balón lo tiene el rival. Diomande dispone de aceleración para presionar después de una pérdida y de piernas para regresar y ayudar al lateral. La recuperación que originó el gol de Mbappé es el ejemplo más visible, porque terminó en una asistencia, aunque ese esfuerzo también sirve para impedir que el Real Madrid quede expuesto.

Mourinho explicó después del partido que recurrió a él pensando en resolver el encuentro, por la dificultad que supone enfrentarse a su velocidad cuando entra fresco. El costamarfileño respondió a esa confianza y prolongó las buenas sensaciones que había dejado contra el Sevilla. Está aprovechando tanto las titularidades como los minutos desde el banquillo.

Ahora aparece el Camp Nou. Vinicius no podrá jugar por sanción y Diomande llega con confianza, producción ofensiva y trabajo para sostener la banda. Ante el Leipzig volvió a reunir las tres cosas. El Clásico exigirá más, pero el extremo está haciendo cuanto puede para llegar a esa cita con el respaldo de su entrenador y del Bernabéu.

Diomande supera un récord de Guti

Diomande también dejó su nombre en la historia del Real Madrid. Con 19 años y 341 días, se convirtió en el suplente más joven del club en marcar y asistir en un mismo partido de la Champions. El costamarfileño superó el registro de Guti, que lo había conseguido frente al Molde en septiembre de 1999, con 22 años y 325 días. Además, es el cuarto futbolista más joven en lograrlo con cualquier equipo en la historia de la competición. Otro dato para poner en valor sus minutos contra el Leipzig: salió del banquillo para resolver el encuentro y terminó batiendo una marca que llevaba más de 27 años vigente.

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