Vinicius tampoco terminó el partido contra el Leipzig. Mourinho decidió sustituir al brasileño en el minuto 70 para dar entrada a Diomande, mientras una tímida pitada acompañaba su salida del césped del Santiago Bernabéu. Otro encuentro sin completar. Otra oportunidad que se marchó sin que el atacante ofreciese la reacción que necesita. Y esta vez ni siquiera estaba el argumento de reservar fuerzas para el Clásico: está sancionado y no podrá jugar el domingo contra el Barcelona.
La Champions era su oportunidad para reivindicarse. Con la Liga cerrada por el castigo de cuatro partidos tras su expulsión contra el Villarreal, Vinicius necesitaba aprovechar la noche europea para recuperar sensaciones, confianza y peso en el equipo. Mourinho le dio la titularidad, pero el brasileño volvió a quedarse lejos de su mejor versión. Le costó encontrar el desborde y, sobre todo, elegir bien cuando el Madrid tenía espacios para correr.
Una acción resumió sus dificultades durante la primera mitad. En el minuto 24 condujo un contragolpe que prometía mucho más de lo que terminó dando. Su pase hacia Bellingham fue malo y la ocasión se perdió antes de llegar a convertirse en una amenaza seria. El Bernabéu se impacientó. Se escucharon pitos y gestos de desesperación por una decisión que frenó una salida peligrosa del conjunto blanco.
Sin partido completo y sin Clásico
Vinicius también tuvo un momento de reconocimiento. En el minuto 31, después de una buena acción individual, regresó para defender y se lanzó en plancha para cortar un contragolpe del Leipzig. La grada aplaudió el esfuerzo. Un gesto que encontró respuesta en el estadio, aunque con balón el brasileño siguió sin tener la continuidad necesaria para cambiar el tono de su actuación.
Tras el descanso tampoco llegó el paso adelante. El Madrid necesitaba resolver el encuentro y Vinicius continuó sin convertirse en el futbolista capaz de romperlo. Con el marcador 2-0, Mourinho miró al banquillo y llamó a Diomande. El cambio llegó en el minuto 70. El brasileño dejó su puesto y se escuchó una tímida pitada, lejos de una bronca generalizada, pero suficiente para reflejar el malestar de una parte del público.
La sustitución tiene una lectura evidente por lo que viene. Vinicius no podrá estar en el Camp Nou y, aun así, tampoco dispuso de los noventa minutos frente al Leipzig. Mourinho optó por dar entrada a otro atacante en lugar de mantenerlo sobre el césped para que siguiese buscando una acción que le devolviera confianza. El brasileño volvió a acabar su partido antes que sus compañeros.
Además, su relevo fue Diomande, el futbolista que está aprovechando su ausencia en Liga para ganar protagonismo. La competencia crece mientras Vinicius sigue buscando respuestas. El Clásico lo verá desde fuera por sanción. Ante el Leipzig tenía una oportunidad para llegar a esa ausencia con mejores sensaciones, pero se marchó en el minuto 70, entre algunos pitos y con otra actuación insuficiente.