Samuel Alonso, nuevo presidente de la Feria del Libro: «Los alquileres abusivos están obligando a cerrar librerías»
Bibliotecas y librerías por todo el mundo para perderse en ellas
Elena Ochoa abre una librería en Madrid: «Vendo libros cada día y cada vez más»

Hace más de ocho décadas, los libros encendieron Madrid y la lectura se convirtió en un acto colectivo que tomó las calles. Libros, libreros, editores, lectores y demás agentes se juntan desde entonces en torno a la lectura para celebrar la primera Feria del Libro, que este año recibe a Samuel Alonso Omeñaca como nuevo presidente. El editor, escritor y gestor cultural toma el mando del encuentro tras más de treinta años de experiencia en el sector. Toma el liderazgo de este encuentro «entendiendo que la Feria del Libro de Madrid es un referente cultural internacional», sentenció en un comunicado oficial de su nombramiento. Hoy, nos sentamos a conversar con él sobre el papel de la Feria del Libro, los retos que enfrenta y las nuevas direcciones que busca en su dirección.
Su incorporación llega con el cumplimiento de la edición número ochenta y seis de la Feria del Libro de Madrid, que se celebrará del 28 de mayo al 13 de junio de 2027 en el parque de El Retiro. Un año en el que, además, se celebra el 50.º aniversario de la Asociación de Librerías de Madrid. El suyo es un perfil que ha comprendido el sector desde diferentes perspectivas. En los últimos años ha dirigido la Feria del Libro de Zaragoza y la Semana del Libro de Ejea de los Caballeros, además de diferentes actividades en la propia Feria del Libro de Madrid.

Pero también conoce la otra cara, la de los expositores, ya que su currículum también habla de su paso por Anaya Infantil (como director de la colección Otros Espacios), Edelvives, Capitán Swing y Nórdica. Su incorporación supone para este encuentro un nuevo foco: las librerías. Hablamos sobre los aprendizajes de la última edición, el rol del librero como el punto que pervive durante todo el año junto a los lectores y la vulnerabilidad de estos puntos frente a crisis, concretamente, la crisis de la vivienda que hoy nos atañe.
Pregunta: Llegas a la dirección en un momento en el que la feria se enfrenta a nuevos retos. ¿Cómo consideras que se mide el éxito de una feria de tal envergadura?
Respuesta: Los datos del año pasado fueron inferiores, pero hay varias causas, como las altas temperaturas y el hecho de que coincidió con dos actos que eran la visita del Papa y el concierto de Bad Bunny… Para mí, es una feria que no puede crecer más cuantitativamente, porque se encuentra en un parque protegido donde el espacio es limitado, pero sí cualitativamente.

P: ¿Cómo puede llevarse a cabo este crecimiento cualitativo?
R: Viendo cuáles son todos los sectores que intervienen en la feria y haciendo que esa experiencia sea mejor. Quiero decir que las casetas estén mejor atendidas, que los participantes tengan una calidad en cuanto a su programación, etcétera. Es decir, que prime la calidad frente a la cantidad. Nosotros vamos a poder valorar si la experiencia de los lectores es buena o mala cuando al salir digan: «Me ha interesado esta feria, me ha gustado esta actividad, he podido comprar X libros por la diversidad…».
P: ¿Cómo se puede potenciar la lectura desde la Feria del Libro?
R: En los niños que todavía no han iniciado ese camino, hay que fomentar que creen su propia biblioteca. ¿Cómo se configura esa biblioteca? Comprando de vez en cuando algún libro o pidiendo en los cumpleaños que no haya solamente juguetes, sino también algún libro. La Feria fomenta eso, es decir, que puedas comprar, iniciar o completar tu propia biblioteca.
También me parece maravilloso encontrar espacios de diálogo para compartir entre iguales. Encontrar a un librero o una librera hablando de libros con un lector o una lectora es un encuentro; eso es promoción de la lectura. Encontrar a varios chavales hablando y decidiendo entre todos qué libros van a conseguir también es promoción de la lectura.

En realidad, los planes de lectura hay que hacerlos pensando en las pequeñas cosas. Cuando uno piensa en las grandes secciones o en las grandes animaciones, a veces estas se quedan más en animación que en lectura. Nosotros tenemos que pensar que esas pequeñas acciones son las que fomentan la lectura. En definitiva, ese fomento es lo que va a alimentar la cadena del libro y lo que va a permitir que haya editoriales muy variadas y librerías donde puedas encontrar libros.
P: ¿Y esto también puede ayudar a evitar el cierre de librerías?
R: Un poco de eso, un poco de todo. Es difícil, porque hay una crisis de vivienda y una crisis de alquileres que la propia asociación lleva tiempo denunciando e intentando solucionar. No es solamente el caso de la librería Pérgamo o de la librería de Pozuelo de Alarcón, sino que hay muchas librerías que han tenido que cerrar o trasladarse a otro sitio, salir del centro e irse a otras zonas porque no pueden pagar los alquileres abusivos.

P: ¿Qué tiene la Feria del Libro de Madrid que la diferencie de otras de cara a libreros y editoriales?
R: La feria aquí es muy particular. Para mí, es la más diferente que hay; de hecho, es una feria popular. Es una feria abierta al público, que está en un sitio maravilloso como puede ser el Parque del Retiro. Entonces, la gente se acerca libremente a ver libros y lo que se encuentra son varias casetas donde pueden hacer la elección de lo que quieren encontrar libremente.
Pero fíjate la diferencia entre unas y otras: los libreros eligen libros de sus propias temáticas, mientras que las editoriales muestran todo su catálogo, ya que esta feria es el único sitio donde se puede ver. Crean confianza con los lectores para que descubran qué hay en el catálogo. Para todos ellos, la feria crea fidelidad.

P: ¿Cómo recuerdas que haya evolucionado esta Feria del Libro?
R: Mi primera feria fue en 2001 y desde entonces he visto cómo se ha ido evolucionando. Hay un montón de cosas que se pueden hacer y, de hecho, cada año se hacen cosas nuevas. Yo creo que lo mejor es ir exponiendo pequeñas cosas para mejorarlas cualitativamente.
P: Por tu recorrido laboral has podido experimentar lo que es la feria desde diferentes roles, ¿qué consideras que habría que abordar de forma más inmediata para mejorar esa experiencia que mencionas?
R: Como escritor, yo creo que hay una actividad que es imprescindible, una cosa que la tradición ya marca: vas a la feria a conocer a escritores que te gustan y que quieres que te firmen un libro. Para mí esa experiencia es fundamental; de hecho, desde los últimos años, pues, se han hecho varios cambios en la feria para facilitar esos encuentros. Y eso ha supuesto una reorganización incluso de las casetas, que se posicionan en determinados puntos para no cortar el tráfico. Incluso para otros escritores, estas firmas son una cura de humildad y les motiva a escribir por un fin, no sólo por tener más firmas.
Pero algo en lo que nos queremos centrar es en el papel de las librerías. Este año, además, se cumple el 50.º aniversario de la Asociación de Librerías de Madrid y, aprovechando este aniversario, queremos revitalizar las librerías como uno de los pilares básicos de la industria del libro. En la feria, los editores venden libros, pero sólo durante 17 días; el resto del año, quienes venden son las librerías. Entonces, yo creo que hace falta darles un incentivo.

P: ¿Cuál va a ser este incentivo en la próxima feria?
R: Bueno, este año el tema van a ser las librerías y vamos a hacer una programación en torno a ellas. Y una programación no es sólo charlas que puedan hablar de la historia de las librerías o de la situación de las librerías, sino acciones. Vamos a programar algunas secciones en librerías para atraer al público lector.
P: De cara a los lectores, ¿qué perfil crees que es necesario atraer a esta feria?
R: Seguramente, el perfil que nos ronda a todos en la cabeza es el de los adolescentes. Se han hecho intentos y sí que se acercan, pero yo creo que tenemos que seguir haciendo esfuerzos para atraer a ese público. Lo bueno es que hay muchos tipos de lectores: está el que se acerca el fin de semana, el que se mira la programación y se organiza para venir a las actividades, el que está esperando a la fecha para comprar libros con descuentos, otro que viene con los niños… Por eso tenemos que seguir ofreciendo algo muy variado que pueda gustar a todos los públicos, donde nadie se sienta exclusivo.
P: ¿Crees que ese salto cualitativo del que hablabas antes tendría algo que ver también con que la Feria del Libro trascienda las fechas en las que se celebra?
R: En realidad, este es otro de los retos, porque no cabe todo en un año. Creo que la Feria tiene que trascender esos 17 días y hacer actividades constantemente. Yo soy director de la feria los 365 días del año. ¿Por qué? Porque no solamente estamos trabajando para esos 17 días, sino que trabajamos durante todo el año con librerías y editoriales, y también organizamos actividades en las librerías como apoyo a estas.
Además, trabajamos con instituciones cercanas al Retiro, fundamentalmente, como la Biblioteca Eugenio Trías, el Hospital Niño Jesús u otras instituciones, y hacemos actividades durante todo el año. Hay iniciativas como Pequeños Lectores que se desarrollan durante todo el año. La Feria trasciende esos 17 días y, por llamarlo de alguna manera, la marca Feria tiene que estar presente los 365 días del año.

P: ¿Qué te gustaría que trascendiese de tu etapa como director de la Feria del Libro de Madrid?
R: No tengo ningún interés personal en que mi nombre pase a la historia de la Feria del Libro. Creo que somos gestores y que, como tales, debemos trabajar para potenciarla y hacer que la experiencia sea cada vez más gratificante. Esos son mis retos y ese es el espíritu con el que afronto esta etapa. No creo que debamos abordarlo desde el personalismo, sino desde la voluntad de mejorar la feria.
Me gustaría que, dentro de unos años, cuando ya no sea director, pudiera mirar atrás y pensar que hemos conseguido una Feria más atractiva, en la que la gente ha disfrutado, ha encontrado los libros que buscaba, se ha reencontrado con otros lectores y ha podido compartir conversaciones en torno a ellos.