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Arantxa del Sol abre el álbum de su boda con Finito de Córdoba y revela el detalle que sigue enamorándola 25 años después

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Arantxa del Sol y Finito de Córdoba celebran sus bodas de plata y la presentadora ha querido conmemorar sus 25 años de matrimonio con una emotiva declaración de amor que ha acompañado de varias fotografías de su boda. Un cuarto de siglo después de darse el sí, quiero, la pareja sigue compartiendo su vida junto a sus dos hijos, Lucía y Juan Rodrigo, y mantiene una complicidad que la asturiana ha resumido en una carta repleta de recuerdos, anécdotas y pequeños gestos cotidianos. «25 años juntos, en lo bueno y en lo malo. Hoy, nuestras bodas de plata. Me haces sentir la mujer más impresionante. Que nunca pase por tu lado sin que tenga una caricia. Y la vergüenza que todavía te da cuando te saco a bailar», ha escrito la presentadora, que ha aprovechado esta fecha tan especial para recordar algunos de los momentos más significativos de su relación con el torero.

La historia de amor de Arantxa del Sol y Juan Serrano, conocido popularmente como Finito de Córdoba, comenzó mucho antes de su boda. Ambos se conocieron en 1993 durante un partido de fútbol benéfico celebrado en el campo del Rayo Vallecano, en el que coincidieron artistas y toreros después de que una amiga en común les presentara. Sin embargo, aquel primer encuentro no tuvo continuidad y sus caminos no volvieron a cruzarse hasta seis años después, cuando coincidieron como invitados en una edición especial de Navidad del programa Furor, de Antena 3. Fue entonces, en 1999, cuando surgió la chispa que terminaría dando paso a un noviazgo de dos años y a una boda que convirtió Córdoba en el escenario de una de las grandes celebraciones sociales de aquel momento. La pedida de mano tuvo lugar en México y, aunque la presentadora soñaba con casarse en Covadonga, Asturias, donde lo habían hecho sus padres, finalmente la pareja eligió la ciudad natal del diestro para reunir a sus invitados.