Contenido
- 0.1 Qué hay detrás de la tradición de tomar las uvas en Nochevieja y por qué en otros países no se hace
- 0.2 ¿Cuál es el mejor color para que las mujeres mayores de 65 años iluminen su rostro y favorezcan sus rasgos naturales?
- 0.3 El increíble efecto de enviar un WhatsApp a tu amigo al levantarte: nadie lo imagina
- 1 Por qué evitar el verde y el naranja en un mismo conjunto
- 2 Otras combinaciones de colores para esquivar
La ropa es una herramienta para expresarte. Da igual si apuestas por prendas básicas, tendencias de pasarela o el mismo jersey que te acompaña desde hace años. Aun así, hay mezclas que no funcionan por mucha actitud que tengas. Una de ellas destaca por encima del resto y puede arruinar un look en segundos, sobre todo si te gusta jugar con tonos intensos y contrastes fuertes.
Esa combinación conflictiva es el verde y el naranja. Veamos por qué crean tanta tensión en un mismo conjunto, qué tonos concretos conviene evitar, cuándo podrían funcionar y qué alternativas tienes si te gustan los colores potentes. También veremos otras parejas cromáticas que conviene usar de forma separada.
Por qué evitar el verde y el naranja en un mismo conjunto
El verde y el naranja chocan porque pertenecen a familias cromáticas muy distintas y, cuando aparecen juntos en su versión más saturada, generan un contraste que resulta incómodo a la vista. El verde brillante o lima, por ejemplo, pide colores que lo suavicen, como los de la gama de los tierra.
El naranja intenso, por su parte, funciona mejor con azules profundos o tonos neutros. Cuando los juntas tal cual, se anulan entre sí y el resultado recuerda más a un papel pintado de los años setenta que a un conjunto equilibrado.
Los tonos específicos que conviene evitar son el verde ácido, el verde manzana y el verde hierba combinados con naranjas cálidos, como el calabaza o el naranja mandarina. Estas mezclas generan un efecto visual estridente que dificulta que el conjunto tenga coherencia.
De todas maneras, hay matices que pueden funcionar en contextos muy concretos. Un verde oliva apagado con un naranja quemado puede verse bien en otoño si la textura acompaña, como un jersey rústico y un abrigo en tejido grueso.
También pueden funcionar en pequeñas dosis: un accesorio en verde oscuro con un bolso en naranja tenue, por ejemplo, siempre que la base del look sea neutra. Pero fuera de estos casos, el combo suele ser arriesgado y poco favorecedor.
Otras combinaciones de colores para esquivar
El verde y el naranja están arriba en la lista de combinaciones problemáticas, pero no son los únicos. Veamos otras parejas de colores que pueden generar un efecto raro o excesivo.
- Marrón chocolate con negro profundo: juntos se vuelven opacos y se apagan mutuamente.
- Gris medio con marrón topo: queda apagado y sin contraste, como si le faltara un punto de luz.
- Rojo cereza con verde bosque: demasiado navideño para el día a día, incluso en pleno diciembre.
- Morado intenso con amarillo puro: en el lienzo puede funcionar, pero en ropa recuerda demasiado a un uniforme deportivo.
- Rojo coral con naranja vivo: tonos demasiado próximos que generan un efecto saturado.
- Rosa fucsia con verde brillante: una mezcla que tiende a parecer infantil o excesivamente llamativa.
Estas no son prohibiciones absolutas, pero sí requieren que apliquemos más precisión y atención en cuanto a las tonalidades y al contexto de uso. Si te interesa jugar con el color, puedes hacerlo con tonos apagados, complementarios bien equilibrados o mezclas suaves que no compitan entre sí.






