Marta Jiménez, neuropsicóloga: «Las personas no se equivocan por tomar malas decisiones, sino por no tomar ninguna»

El miedo a equivocarse frena el crecimiento, mientras que el error, al menos, permite un avance

La neuropsicóloga Marta Jiménez sostiene que el verdadero peligro para el desarrollo personal no es el error, sino la parálisis ante la duda. (Montaje)
La neuropsicóloga Marta Jiménez sostiene que el verdadero peligro para el desarrollo personal no es el error, sino la parálisis ante la duda. (Montaje)

La neuropsicóloga Marta Jiménez sostiene que el verdadero peligro para el desarrollo personal no es el error, sino la parálisis ante la duda. (Montaje)

La neuropsicóloga clínica Marta Jiménez (colegiada M-37103) advierte sobre un fenómeno común en la salud mental actual: la parálisis por análisis. Tras una década de experiencia con pacientes, la experta señala que el estancamiento vital surge más de la falta de acción que de los errores cometidos.

Basados en las reflexiones de Jiménez, la clave no está en buscar una certeza absoluta. La especialista en pensamientos intrusivos e hipocondría sostiene que el movimiento, aunque sea errático, ofrece una capacidad de reacción que la inmovilidad anula por completo.

Marta Jiménez y el riesgo de las malas decisiones

Las personas no se equivocan por tomar malas decisiones, sino por no tomar ninguna en absoluto. Según explica en su vídeo de TikTok la neuropsicóloga, el hábito de pensar las cosas mil veces antes de actuar genera un estancamiento que roba años de vida.

La seguridad total, esa que muchos esperan antes de dar un paso, no existe; esperar a estar cien por cien convencido solo garantiza quedarse en un lugar que ya no resulta satisfactorio.

Una mala decisión obliga al individuo a reaccionar y a aprender a redirigir su camino. Por el contrario, la indecisión no conduce a ningún sitio, sino que apaga la vitalidad del sujeto. El miedo a equivocarse frena el crecimiento, mientras que el error, al menos, permite un avance y un aprendizaje práctico sobre la propia realidad.

Por qué la indecisión desgasta la salud mental

La parálisis desgasta de forma silenciosa mientras el movimiento deja enseñanzas. Para Marta Jiménez, muchos pacientes viven atrapados en miedos irracionales porque buscan señales claras o el momento perfecto que nunca llega. Esta conducta de posponer la propia vida tiene un coste emocional más alto que el de arriesgarse y fallar en el intento.

La neuropsicóloga clínica insiste en que elegir no es una garantía de éxito total, pero no hacerlo sí asegura la permanencia en una situación indeseada. El valor para dejar de posponer decisiones es, en muchas ocasiones, la herramienta necesaria para recuperar la confianza y la claridad mental. El enfoque de la experta sugiere un cambio de perspectiva: dejar de luchar contra la mente para empezar a relacionarse con ella de forma sana.

Entrenar la mente para aceptar la incertidumbre permite disfrutar de la vida con mayor libertad. La misión de figuras como Marta Jiménez tras diez años de acompañamiento profesional es, precisamente, facilitar que las personas dejen de ser rehenes de su propia prudencia excesiva.

¿Cómo dejar de posponer la propia vida?

La neuropsicología explica que la parálisis por análisis activa regiones cerebrales vinculadas al miedo, lo que agota las reservas cognitivas de las personas. Cuando el individuo evita tomar una mala decisión, el cerebro interpreta esa inacción como un estado de alerta constante que cronifica el estrés.

Para salir de este bucle de indecisión, resulta útil comprender ciertos mecanismos:

La ansiedad y los pensamientos intrusivos suelen alimentarse de la falta de determinación. Al final, la pregunta que cada uno debe plantearse es qué resulta más caro a largo plazo: si el riesgo de una apuesta o el precio de seguir estancado, para bien o para mal.

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