¿Por qué hay personas que hablan y, casi de inmediato, consiguen que todo el mundo las escuche? Fernando Miralles, experto en oratoria, sostiene que no se trata de carisma ni de suerte, sino de entender cómo funciona la atención humana desde los primeros segundos de una conversación.
Según explica en un video de Youtube, esto ocurre tanto en reuniones de trabajo chomo en conversaciones cotidianas, conferencias o vídeos en redes sociales. La clave está en cómo se inicia el mensaje y en qué estímulo recibe quien escucha para decidir si merece la pena prestar atención o no.
Los cinco trucos que recomienda Fernando Miralles para captar la atención al hablar
El primer elemento imprescindible es el gancho inicial. Miralles afirma que el oyente decide en cuestión de segundos si seguirá escuchando, y uno de los errores más comunes es empezar hablando de uno mismo o divagando sin un objetivo claro. Para captar la atención, es fundamental dejar claro desde el inicio por qué el mensaje es relevante para la audiencia.
Dentro de este primer gancho, el experto describe tres fórmulas que nunca fallan.
- La primera es formular una pregunta directa que conecte con un deseo o aspiración del oyente. Este tipo de preguntas despiertan curiosidad y generan un incentivo inmediato para seguir escuchando.
- La segunda fórmula es usar un dato llamativo, preferiblemente acompañado de un componente emocional que refuerce su impacto.
- Y la tercera es recurrir a historias, aunque Miralles aclara que estas funcionan mejor en contextos más largos, donde hay tiempo para desarrollarlas sin perder ritmo.
El segundo truco consiste en utilizar pausas estratégicas. Hablar de manera continua y sin interrupciones suele saturar a la audiencia. En cambio, las pausas bien colocadas generan suspenso y obligan al oyente a procesar la información. Miralles explica que, cuando se combinan con preguntas, estas pausas multiplican su efectividad y mantienen a la audiencia mentalmente activa.
El tercer recurso clave es el uso constante de preguntas a lo largo del discurso. No se trata solo de preguntas iniciales, sino de incorporar preguntas retóricas y reflexivas durante toda la conversación. Este mecanismo guía a la audiencia, marca el ritmo del mensaje y facilita que el proceso de aprendizaje sea más fluido. Aunque reconoce que es una técnica avanzada y difícil de aplicar al principio, asegura que con práctica se vuelve natural y muy eficaz.
El cuarto truco pasa por introducir frases o ideas polarizantes. Este tipo de afirmaciones rompen el patrón habitual, generan una reacción emocional inmediata y obligan al oyente a posicionarse. Miralles señala que este recurso activa el interés porque toca aspectos sensibles como el ego o las creencias personales, logrando que la audiencia se mantenga atenta para entender el mensaje completo.
El quinto y último consejo es hablar de forma interesante, más allá del tema en sí. Para Miralles, la diferencia muchas veces no está en lo que se dice, sino en cómo se dice. El tono de voz, la melodía, las pausas y la estructura del relato pueden convertir una idea cotidiana en un mensaje atractivo. Pone como ejemplo a comunicadores capaces de narrar situaciones simples de forma envolvente, manteniendo la atención de principio a fin.
En conjunto, estos cinco trucos explican por qué algunas personas logran captar la atención desde la primera frase. Para Fernando Miralles, la oratoria efectiva no es un talento innato, sino una habilidad que se entrena aplicando conscientemente estas herramientas en cada conversación.
