Con el paso de los años, mantener el equilibrio se relaciona con cómo te mueves, cómo respiras y cómo conectas con tu propio cuerpo. Algunos ejercicios suaves resultan mucho más eficaces que otros para este fin.
En los parques, cada vez es más habitual ver a personas mayores moviéndose despacio, con gestos controlados y concentración absoluta. Están entrenando una disciplina que trabaja equilibrio, coordinación y estabilidad sin impacto ni prisas.
Ese ejercicio es el tai chi, una práctica de origen chino que se ha adaptado muy bien a los espacios al aire libre y que encaja especialmente bien a partir de los 65 años. Aquí te explicamos en qué consiste, por qué funciona y qué otros ejercicios sencillos puedes hacer en el parque para mantenerte activo.
Qué es el tai chi y por qué funciona tan bien para los mayores
El tai chi es una secuencia de movimientos lentos, continuos y coordinados con la respiración. No hay saltos, no hay cargas externas y no hay posiciones forzadas. Todo se basa en el control del cuerpo y en el desplazamiento del peso de una pierna a otra.
Para las personas mayores, esto tiene un efecto muy concreto: mejora el equilibrio porque obliga a ser consciente de cada apoyo; mejora la coordinación porque brazos y piernas se mueven de forma sincronizada; y mejora la estabilidad porque fortalece la musculatura profunda sin sobrecargar las articulaciones.
Además, se practica de pie, con las rodillas ligeramente flexionadas y el tronco erguido. Esa postura ayuda a reforzar la base corporal, algo clave para prevenir caídas. Al mismo tiempo, el ritmo pausado reduce la tensión, favorece la concentración y mejora la percepción del propio cuerpo en el espacio.
Otro punto importante es que no exige una condición física previa. Puedes empezar poco a poco, adaptando los movimientos a tu capacidad. Por eso es tan habitual verlo en parques, plazas y zonas verdes, donde el entorno tranquilo acompaña a la práctica.
Otros ejercicios sencillos que puedes hacer en el parque
El tai chi es una opción muy completa, pero no es la única. En el parque tienes muchos recursos para mantenerte activo sin necesidad de ir al gimnasio.
Antes de empezar cualquier actividad, dedica unos minutos a caminar a buen ritmo, ya que sirve como calentamiento y activa la circulación.
- Subir y bajar un escalón bajo de forma controlada ayuda a trabajar las piernas y el equilibrio. Hazlo despacio y apoyándote si lo necesitas.
- Los balanceos laterales de pierna, sujetándote a una barandilla o banco, mejoran la estabilidad de la cadera y refuerzan el control postural.
- Sentarte y levantarte de un banco varias veces seguidas es un ejercicio simple y muy efectivo para fortalecer las piernas y mejorar la coordinación.
- Los estiramientos suaves de brazos, espalda y cuello ayudan a mantener la movilidad y reducen la rigidez, sobre todo si los haces al final.
La clave de todos ellos está en la regularidad y en moverte con atención. Con ejercicios adecuados y un entorno agradable, el parque puede convertirse en uno de tus aliados para cuidar tu bienestar después de los 65.
