• Lifestyle
  • COOL People
  • Relojes & Joyas
  • Arquitectura
  • Motor
  • Wellness
  • Cultura
  • OKDIARIO

Manuel López, entrenador personal, sobre la fuerza en mujeres: «A partir de los 30 años perdemos músculo»

entrenamiento mujer
Manuel López. (Foto: Canva)
Rocío Álvarez
  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y después de años formándome encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.
    • Actualizado:

Durante años, el espacio de las mancuernas parecía territorio ajeno para muchas mujeres. Las clases colectivas, el cardio infinito o las rutinas para tonificar con pesos mínimos se convirtieron en la norma, mientras el entrenamiento de fuerza quedaba relegado a un segundo plano. Sin embargo, algo está cambiando. Cada vez más mujeres descubren que levantar peso no es una cuestión estética, sino una herramienta poderosa para ganar salud, energía y autonomía.

Para profundizar en este cambio de paradigma hablamos con Manuel López, Personal Training Director de VivaGym, cadena líder de gimnasios en España y Portugal. Con una visión clara y basada en la evidencia, López desmonta mitos, explica beneficios y lanza un mensaje contundente: la fuerza no masculiniza, empodera.

La importancia del entrenamiento de fuerza en mujeres

«Porque no es solo una cuestión de verse mejor, sino de vivir mejor», afirma Manuel López cuando le preguntamos por qué las mujeres deberían incluir el entrenamiento de fuerza en su rutina. Y ahí está la clave: el foco no está únicamente en el espejo.

«Porque no es solo una cuestión de verse mejor, sino de vivir mejor».

«A partir de los 30 años empezamos a perder músculo de forma progresiva, y la fuerza es la herramienta más eficaz para frenarlo», explica. Esta pérdida de masa muscular, silenciosa pero constante, impacta directamente en la calidad de vida si no se trabaja. «El entrenamiento de fuerza ayuda a mantener la masa muscular, protege las articulaciones y es clave para la salud a largo plazo. Además, contribuye a prevenir enfermedades como la osteoporosis o problemas metabólicos».

«A partir de los 30 años empezamos a perder músculo de forma progresiva, y la fuerza es la herramienta más eficaz para frenarlo»

El mensaje es claro: no se trata de levantar peso para encajar en un ideal estético, sino para preservar salud, movilidad y autonomía a lo largo de los años.

ejercicios mujeres
(Foto: Canva)

Los cambios que no se ven (pero se sienten)

Cuando hablamos de resultados, muchas veces pensamos en centímetros o tallas. Sin embargo, según López, los beneficios más importantes son invisibles a simple vista. «Los cambios más importantes no se ven en el espejo, sino en cómo se sienten», asegura.

«Los cambios más importantes no se ven en el espejo, sino en cómo se sienten»

Entre los efectos más repetidos por las mujeres que entrenan fuerza regularmente, destaca:

  • Más energía en el día a día.
  • Mejor postura y menos dolores, especialmente en espalda, hombros y cuello.
  • Mayor confianza y sensación de capacidad.
  • Mejor descanso y gestión del estrés.

Y añade un matiz fundamental: «Muchas mujeres destacan algo clave: sentirse fuertes y autónomas, algo que impacta directamente en su calidad de vida». La fuerza física se traduce en fortaleza mental. Saber que puedes cargar peso, dominar tu cuerpo y progresar semana a semana tiene un efecto directo sobre la autoestima.

«Muchas mujeres destacan algo clave: sentirse fuertes y autónomas, algo que impacta directamente en su calidad de vida»

deporte mujeres
(Foto: Canva)

El miedo a ‘ponerse demasiado grande’

A pesar de la evidencia, persiste un temor recurrente: el de ganar demasiado volumen muscular. López lo tiene claro. «Es un miedo muy común, pero poco realista».

«Las mujeres tienen niveles hormonales que hacen muy difícil ganar grandes volúmenes musculares de forma natural», explica. La imagen de cuerpos excesivamente musculados suele estar asociada a entrenamientos muy específicos, años de dedicación extrema y, en muchos casos, ayudas externas. No es el resultado habitual de tres sesiones semanales bien estructuradas.

«Las mujeres tienen niveles hormonales que hacen muy difícil ganar grandes volúmenes musculares de forma natural»

«Levantar peso no te va a hacer grande, sino más bien más fuerte, más definida y más saludable», insiste. De hecho, la experiencia práctica es otra: «La mayoría de mujeres que entrenan fuerza lo que notan es justo lo contrario: un cuerpo más firme y funcional».

«La mayoría de mujeres que entrenan fuerza lo que notan es justo lo contrario: un cuerpo más firme y funcional».

entrenamiento de fuerza
(Foto: Canva)

Huesos fuertes, metabolismo activo

Uno de los aspectos menos visibles, pero más importantes, del entrenamiento de fuerza es su impacto en la salud ósea. «El trabajo con cargas estimula los huesos, haciéndolos más fuertes y densos», señala López. Esto es especialmente relevante en mujeres, que presentan mayor riesgo de osteoporosis, especialmente a partir de la menopausia.

«Entrenar fuerza de forma regular es una de las estrategias más eficaces para prevenir la pérdida de densidad ósea», afirma. Es decir, no hablamos solo de músculo, sino de estructura.

«Entrenar fuerza de forma regular es una de las estrategias más eficaces para prevenir la pérdida de densidad ósea».

En cuanto al metabolismo, el efecto también es significativo. «El músculo es metabólicamente activo, lo que significa que cuanta más masa muscular tenemos, más energía consume nuestro cuerpo incluso en reposo». Traducido: más músculo implica mayor gasto calórico basal.

Además, el entrenamiento de fuerza ayuda a «mejorar la sensibilidad a la insulina, regular el apetito y favorecer la pérdida de grasa manteniendo músculo». Frente a las estrategias basadas únicamente en cardio, la fuerza ofrece cambios “más sostenibles”.

entrenamiento mujeres
(Foto: Canva)

La base de cualquier movimiento

La fuerza no es un compartimento aislado dentro del gimnasio; es la base de cualquier disciplina física. «Sin duda mejora el rendimiento en otros deportes», asegura López. «La fuerza es la base de cualquier movimiento: correr, nadar, practicar yoga o incluso actividades cotidianas».

Más fuerza significa «más potencia, más estabilidad y menos riesgo de lesiones». Por eso, cada vez más disciplinas integran el trabajo con cargas como complemento esencial. No se trata de elegir entre fuerza o cardio, sino de entender que la primera sostiene todo lo demás.

entrenamiento mujeres consejos
(Foto: Canva)

Cómo empezar (y no abandonar)

Para una mujer principiante, la recomendación es clara y realista: «Lo ideal para empezar son 2 a 3 sesiones por semana, trabajando todo el cuerpo». Esta frecuencia permite adaptarse, aprender técnica y, sobre todo, generar hábito sin sobrecargar el organismo.

«Lo ideal para empezar son 2 a 3 sesiones por semana, trabajando todo el cuerpo».

En cuanto a los ejercicios, López rompe otro mito: no existen movimientos masculinos o femeninos. «La clave no está en el tipo de ejercicio, sino en cómo se entrena».

Los ejercicios globales son los más eficaces: sentadillas, peso muerto, empujes como flexiones o press, y tirones como remo o jalones. «Trabajar con cargas moderadas, buena técnica y repeticiones controladas permite tonificar, ganar fuerza y mejorar la forma corporal sin necesidad de aumentar mucho volumen».

entrenamiento
(Foto: Canva)

Errores frecuentes y mitos persistentes

Entre los fallos más habituales que observa López en mujeres que entrenan fuerza están: «usar siempre pesos demasiado ligeros, evitar el tren superior, no progresar en cargas, priorizar solo el cardio y la falta de constancia».

El miedo a cargar peso limita resultados. «El cuerpo necesita estímulo y progresión para adaptarse», recuerda.

«El entrenamiento de fuerza no engorda».

También desmonta otro mito clásico: «El entrenamiento de fuerza no engorda». Lo que puede ocurrir, explica, es que el número en la báscula no baje tanto al ganar masa muscular. «Pero eso no significa más grasa. De hecho, suele ocurrir lo contrario: menos grasa y mejor composición corporal».

entrenamiento de fuerza mujeres
(Foto: Canva)

Fuerza, cardio y alimentación: el trío ganador

Para obtener resultados óptimos, López apuesta por un enfoque integral. «Lo ideal es un enfoque combinado: fuerza como base, cardio para salud cardiovascular y alimentación adecuada para acompañar los objetivos».

«Lo ideal es un enfoque combinado: fuerza como base, cardio para salud cardiovascular y alimentación adecuada para acompañar los objetivos».

No se trata de complicar el proceso, sino de ser coherente. «Cuando estos tres factores se alinean, los resultados son mucho más efectivos y sostenibles».

En definitiva, el entrenamiento de fuerza en mujeres no es una moda ni una tendencia pasajera. Es una inversión en salud presente y futura. Es energía, postura, prevención, confianza. Es autonomía.