Margot Robbie, la actriz australiana que encarna a Catherine Earnshaw en la nueva adaptación cinematográfica de Cumbres Borrascosas, logró algo que pocas estrellas pueden: unir dos épocas doradas del glamour en una sola imagen. En la alfombra roja del estreno mundial de Wuthering Heights en Los Ángeles, Robbie no sólo desfiló con un vestido de Schiaparelli haute couture, sino que coronó su look con una joya legendaria: el diamante Taj Mahal de Elizabeth Taylor, uno de los collares más emblemáticos de la historia de la joyería.
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Margot Robbie y el emblemático collar de diamantes de Elizabeth Taylor
La historia del diamante Taj Mahal es, por sí sola, digna de una película épica. Se trata de una gema de origen mogol, tallada en forma de corazón (o pera) y grabada en persa con la frase ‘Love is Everlasting’ (El amor es eterno). Según las crónicas, fue un regalo del emperador Shah Jahangir a su esposa Nur Jahan, y posteriormente pasó a manos de su hijo, el emperador Shah Jahan, quien luego obsequió la piedra a su propia esposa, Mumtaz Mahal.
La leyenda detrás del nombre, el famoso mausoleo del Taj Mahal en Agra, construido en memoria de Mumtaz, convierte a esta joya en un talismán de devoción absoluta.

Siglos después, la gema llegó a Europa y fue adquirida por Richard Burton, quien la regaló a Elizabeth Taylor en 1969 con motivo de su 40º cumpleaños.
La casa Cartier la montó en un espectacular collar con oro, rubíes y diamantes sobre un diseño inspirado en motivos indios, respetando la inscripción original. Desde entonces, se consolidó como una de las piezas más románticas y legendarias de la colección de Taylor.

De Hollywood a Hollywood: un puente entre leyendas
Que Robbie llevara este collar en el estreno de Wuthering Heights no es casualidad estética: es un gesto cargado de significado. Cumbres Borrascosas es un relato de pasiones extremas, obsesión y amor destructivo, y el diamante Taj Mahal encarna esa misma intensidad romántica en su propia historia, un reflejo de lo que vivieron Shah Jahan y Mumtaz, Taylor y Burton, y ahora, de cierta manera, Cathy y Heathcliff en la pantalla.
La elección forma parte de una tendencia creciente conocida como method dressing, donde actrices y artistas eligen piezas que dialogan directamente con la narrativa de sus personajes o proyectos. En palabras de estilistas y expertos en moda, no es sólo un accesorio: es una pieza que «añade una dimensión narrativa a la presencia de una actriz en la alfombra roja».

La alfombra roja se convierte en museo
La aparición de Robbie con el diamante capturó la atención de fans y expertos en joyería. El valor de la pieza, estimado en alrededor de 8 millones de dólares cuando se vendió en la subasta de Christie’s en 2011, es sólo una parte de su aura; lo esencial es su contexto histórico y emocional.
La actriz combinó la joya con pendientes de diamantes personalizados por Lorraine Schwartz, capaces de sostener su presencia sin eclipsarla, y con un vestido que mezclaba el romanticismo victoriano con la teatralidad contemporánea.

