Juan Carlos I, rey emérito de España, está de celebración y es que cumple 88 años. Alejado de su familia y, al igual que en 2025, ha decidido hacerlo en Abu Dabi. El pasado año, varios amigos suyos se trasladaron al emirato para festejar junto a este, en un entorno marcado por la calma y el lujo silencioso que respira la capital emiratí. Un aniversario que, más allá de la cifra, vuelve a poner sobre la mesa el debate centrado en su figura, su legado y esa etapa final que se escribe, inevitablemente, desde la lejanía. El lugar en el que lo celebra es la casa en la que reside, la cual ha calificado como «mi resurrección».

Recientemente, cuando este lanzó sus memorias, habla de su residencia actual, la cual se ubica en la isla de Nurai y a la que se trasladó a vivir en febrero de 2022. Este decidió establecer su residencia en ella cuando vio que su estancia en el país iba para largo. Como bien afirma en el libro: «Por primera vez en mi vida, tenía un hogar. Podía decidir cómo colocar los muebles y organizar las cosas».
- Juan Carlos I, la marisquería con 2 Soles Repsol donde disfrutó del mejor marisco en Galicia
- Llega a Ibiza el ‘Fortuna’, antiguo yate del rey Juan Carlos I que nadie quiere comprar por esta razón
Es más, al principio se alojaba en el palacio del jeque Jalifa bin Zayed Al Nahayan, quien tranquilizó al que fuera rey de España diciéndole: «Esta es tu casa y tienes mi protección. Puedes vivir en paz en los Emiratos todo el tiempo que quieras. Eras amigo de mi padre y eres un hermano para mí».

Como bien hablamos el pasado verano en COOL, al rey emérito se le aloja en una casa de lujo, valorada en 11 millones de euros y que es propiedad de la familia real de Abu Dabi. Apartada de la ciudad, de la cual está a 15 minutos en barco, la isla tiene apenas 1 kilómetro cuadrado de extensión y parece sacada de una imagen irreal. Horizontes de aguas cristalinas, arena blanca y una construcción coronándola que define el buen gusto de la arquitectura moderna. Además, se encuentra cerca de la zona de apartamentos en la que vive su nieto, Froilán.

La vivienda cuenta con 1.000 metros cuadrados, sobre un amplio terreno, que hace que su vida en el exilio sea un lujo. Su interior tiene todo lo que una casa de estas características puede esperar. Cuenta con seis dormitorios, siete baños, un cenador donde le hemos observado disfrutar con sus amigos emiratís, piscina exterior con unas incomparables vistas al mar, un helipuerto y, cómo no, unos enormes ventanales que hacen que la luz sea la protagonista del espacio.

Un lugar que estamos seguros que disfrutará de su familia en este 88 cumpleaños, ya que, a falta de la princesa Leonor y la infanta Sofía, el resto de sus nietos, además de las infantas Cristina y Elena, le acompañarán en este momento tan especial.

En el interior, el blanco es el color que destaca, el cual se mezcla con el mármol para darle un toque actual y diferenciador. Al estar en el interior de un resort, también cuenta con los beneficios de este, como masajes, servicios de spa y entrenadores personales, que hacen que su retiro en el extranjero sea más liviano.

Es verdad que hay citas en nuestro país que el rey emérito Juan Carlos I no perdona, como sus viajes a Galicia, donde este año le hemos visto disfrutar de la gastronomía, una de sus pasiones, con su íntimo amigo Pedro Campos. Otro año más, como ya lleva pasando años atrás, Abu Dabi se convierte en el escenario de su 88.º cumpleaños.
