ENTREVISTA

Francis Montesinos vuelve a la pasarela con Palito Dominguín tras 50 años en la moda: «Estoy mayor, pero trabajando más que nunca»

Ver vídeo
Javi Fernández

La moda española tiene nombres propios que han marcado a varias generaciones de diseñadores. Desde los años 60 y 70, distintas firmas han construido una identidad que todavía hoy sirve de inspiración para quienes buscan nuevas formas de entender las prendas. Entre esos nombres destaca Francis Montesinos, uno de los grandes defensores del color, los estampados y una manera de crear que nunca ha entendido la moda como algo plano. El diseñador valenciano se sienta en el plató de COOL para repasar una trayectoria de cerca de cinco décadas, recordar algunas de sus anécdotas más especiales y reflexionar sobre la industria de la moda.

Montesinos ha vestido a personalidades de distintos ámbitos y ha llevado su universo creativo a algunas de las pasarelas más recordadas de la moda española. Su sello es reconocible: estampados, mezclas cromáticas y prendas que reivindican la alegría como una forma de expresión. Pero ¿cómo se encuentra un creador después de tantos años de trabajo? «Estoy muy bien, mayor, pero trabajando más que nunca. Soy un enamorado de mi trabajo y de la creación. Eso te da mucha vida», confiesa.

Lejos de sentir que la inspiración se agota con el paso del tiempo, el valenciano sigue encontrando en el proceso creativo uno de sus grandes motores. Cuando le preguntamos qué le emociona después de tantos años de carrera, vuelve al origen de todo: «La creación es lo que te da vida. Cuando coges un papel limpio y con un lápiz comienzas a crear, llega un momento en que ves la prenda en una pasarela. Sobre todo es ver cómo es la evolución del tema y eso me encanta».

La noche, además, tiene un papel importante en su manera de trabajar. «De noche estoy mucho más tranquilo, me concentro más y me vienen las ideas más limpias. Es muy diferente», explica. Una confesión que permite asomarse al lado más íntimo de un diseñador que continúa encontrando en la creación una fuente de energía.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Danimaniche (@danimaniche)

Francis Montesinos presenta ‘Afterwork’, una colección que conserva sus raíces

El diseñador acaba de presentar su colección Afterwork en Madrid, dentro de la XX edición de la Pasarela Española. La propuesta mantiene su personalidad, pero apuesta por prendas pensadas para el día a día. Los looks masculinos, con vaqueros y prendas de punto, conviven con vestidos ligeros y estampados que trasladan su universo creativo a una moda más fácil de llevar.

Montesinos tiene claro que la identidad de una colección no está reñida con su funcionalidad. «Es una colección hecha para el uso y conserva mis raíces. El precio es más bajo, no hay tantos metros de tejido y estoy experimentando con porcentajes de mezcla. Quiero que tenga un precio más bajo y se adapte a la clienta», explica. Una forma de acercar su trabajo a un público más amplio sin renunciar a los códigos que han definido su carrera.

El clan Bosé y una anécdota que todavía recuerda

Entre los asistentes al desfile estuvieron Lucía Dominguín, en el front row, y su hija, Palito Dominguín, sobre la pasarela. La relación de Montesinos con la familia Bosé viene de lejos, y el diseñador recuerda con especial cariño a varias de sus integrantes. «He tenido la suerte de vestir a mucha gente y, sobre todo, a muchos clanes familiares. Mi moda se la pone la madre y la hija. Esos clanes, sobre todo el de los Bosé, son muy grandes y he vestido a varias. A Miguel le he vestido y nunca olvidaré ese desfile en la plaza de toros de Sevilla, fue increíble», relata.

Al preguntarle por alguna anécdota que conserve de aquella relación, rescata una que todavía le hace sonreír: «Recuerdo y me hace mucha gracia que la tata de casa de Lucía Bosé siempre me decía que no tenía botones de Francis Montesinos y que se los mandara». Un recuerdo cotidiano que muestra hasta qué punto sus diseños formaban parte de la vida de quienes los vestían.

Durante el desfile también se repasó parte de su archivo, con prendas históricas que el propio creador había conservado durante años. Algunas ni siquiera llevan etiqueta. Montesinos aprovecha ese recorrido para volver a los primeros capítulos de su marca: «El momento en el que yo inauguré la tienda era la época hippy. Ahí hice una primera salida de prendas. Después, también los desfiles en el momento de la Movida madrileña también fue increíble».

El desfile de 1985 que reunió a 16.000 personas

Entre los recuerdos que siguen ocupando un lugar especial en su memoria está uno de sus grandes desfiles de 1985. Montesinos habla de aquella cita como un acontecimiento difícil de repetir: «Es imposible de olvidar. Había 16.000 personas viendo un desfile de moda y es algo que no se había visto nunca. Yo creo que no se ha repetido, ni se repetirá. Esa pasarela marcó un antes y un después en la moda española y en la internacional».

Su carrera también ha estado ligada a rostros conocidos como Juan Betancourt, Esmeralda Moya o Rocío Crusset, que lució sus diseños en sus comienzos. Sin embargo, cuando le preguntamos si todavía le queda alguien por vestir, su respuesta se aleja de los grandes nombres: «Me gusta vestir a quien no conozco. Me gusta mucho ir por la calle y ver a la gente vestida con mis prendas».

«La juventud está dormida y le falta un poco de chispa»

La conversación termina con una reflexión sobre la moda actual y las nuevas generaciones. Montesinos observa una industria en la que, a su juicio, abundan las propuestas demasiado parecidas y falta personalidad. «Veo que la juventud está dormida y le falta un poco de chispa. La gente joven siempre me parece que está más cómoda», sostiene.

Su crítica va más allá de las siluetas y se detiene en el uso del color. En una época en la que los tonos neutros y las combinaciones discretas dominan buena parte del armario, el diseñador reivindica una moda que vuelva a sorprender. «Había un tiempo en el que todos coincidíamos en el tema del color, con la alegría y con una forma de vivir. Parece que se ha relajado. Lees una revista y pasas las hojas viendo el mismo color, es todo muy monótono», lamenta.

¿Y qué consejo daría a quienes comienzan ahora su camino en la industria? Montesinos vuelve a una idea que ha acompañado su trabajo durante décadas: «Es necesario que tengan más alegría. Si tienes alegría, cambia todo y es una magia que lo pinta de una manera todo».

Casi cinco décadas después de sus primeros pasos, Francis Montesinos continúa creando, experimentando con tejidos y defendiendo una moda que no se conforma con pasar inadvertida. Para él, el color no es solo una cuestión estética, sino una manera de mirar la vida. Y esa es, precisamente, la esencia que sigue reivindicando sobre la pasarela.