El CTA queda retratado: se confirma la filtración de Martínez Munuera e Iglesias Villanueva para arbitrar el Clásico
Martínez Munuera dirigirá el Barcelona-Real Madrid e Iglesias Villanueva estará en el VAR: la confirmación da validez a los nombres filtrados días antes
La designación aumenta el malestar de Mourinho, que ya denunció tras ganar al Leipzig que esta información circulase antes del anuncio oficial
Mourinho: «No me molesta el nombre del árbitro, me molesta que se rompan las reglas»
Juan Martínez Munuera será el árbitro del Clásico e Iglesias Villanueva estará en el VAR. La confirmación oficial deja en evidencia al CTA, ya que los nombres que se conocían desde días antes son los elegidos para dirigir el Barcelona-Real Madrid. Otra designación que llega al público por adelantado. Otro episodio que alimenta el malestar de Mourinho con un funcionamiento que ya había cuestionado tras lo sucedido antes del derbi.
El escándalo está en la gestión. El organismo encargado de designar a los colegiados vuelve a ver cómo una decisión de máxima relevancia circula antes de su comunicación oficial. Cuando llega el anuncio, el debate lleva días abierto. Los nombres ya se han discutido, sus antecedentes se han repasado y el partido acumula ruido arbitral antes de empezar.
A Mourinho le ha molestado mucho. Lo expresó después de ganar al Leipzig, cuando le preguntaron por los dos colegiados que ahora aparecen en la designación, y en la previa del Clásico. El portugués recordó los plazos del anuncio y dejó claro que su protesta apuntaba a la información anticipada. Su malestar estaba expresado antes de conocer la decisión oficial.
Una filtración que vuelve a señalar al CTA
La confirmación convierte el adelanto en un nuevo motivo para exigir explicaciones. Cómo se conoce una designación de esta importancia antes de que el organismo competente la publique. Por qué vuelve a ocurrir en la previa de un partido del Real Madrid. Y qué se hace para impedir que se repita.
El precedente del derbi aumenta el enfado. Mourinho ya había mostrado su incomodidad con estas situaciones y volvió a hacerlo antes de visitar a la Roma. La cuestión lleva semanas sobre la mesa. El CTA ha tenido tiempo para conocer el problema y, aun así, el Clásico llega acompañado de otro episodio que deteriora la credibilidad de sus procedimientos.
El entrenador prepara el encuentro mientras observa cómo el arbitraje vuelve a ocupar el centro de la conversación. Una exposición que también afecta a los propios colegiados, obligados a convivir durante días con el análisis de una designación todavía pendiente de anuncio.
Los precedentes
Martínez Munuera cuenta con experiencia en Clásicos y un balance favorable al Real Madrid en sus cuatro anteriores: tres victorias blancas y una azulgrana. Dirigió el 1-3 del Camp Nou de 2020, el 0-4 del Barcelona en el Bernabéu de 2022, el 0-4 madridista en la vuelta de las semifinales de Copa de 2023 y el 4-1 de la final de la Supercopa de 2024. Entre sus antecedentes hay, por tanto, dos goleadas importantes del conjunto blanco.
El nombre de Iglesias Villanueva trae un recuerdo especialmente amargo para el madridismo: el Espanyol-Real Madrid de febrero de 2025. Estaba en el VAR cuando Carlos Romero cometió una dura entrada por detrás sobre Mbappé que quedó castigada con amarilla. No hubo revisión en el monitor para valorar la expulsión y el propio Romero terminó marcando el gol de la victoria del Espanyol. Aquella actuación provocó una protesta formal del club.
Son los antecedentes con los que ambos llegan al encuentro. La responsabilidad del CTA empieza por ofrecer un procedimiento serio, ordenado y creíble para designarlos. Y la confirmación de unos nombres conocidos desde días antes vuelve a dejar una pregunta pendiente: quién controla una información que debería comunicar oficialmente el propio organismo.
Martínez Munuera y sus pagos al hijo de Negreira
En los antecedentes de Martínez Munuera también figura su relación profesional con Javier Enríquez, hijo de Negreira. Según la declaración de su hermano Miguel incorporada al sumario, el colegiado contrató sus servicios de coaching y los abonó mediante transferencia bancaria para mejorar su concentración durante los partidos. Una relación que exige transparencia en un estamento cuya credibilidad quedó gravemente dañada por el caso Negreira. Martínez Munuera defendió públicamente que no había cometido ninguna ilegalidad. La contratación de esos servicios, por sí misma, no acredita un trato de favor al Barcelona ni una alteración de sus arbitrajes.