En el universo de los hábitos saludables de las celebrities, cada vez cobran más protagonismo los rituales matutinos detox. Desde el famoso zumo verde de Gwyneth Paltrow hasta las infusiones depurativas que se asocian a Reina Letizia, muchas mujeres influyentes coinciden en algo: empezar el día con una bebida ligera puede marcar la diferencia. En esta línea se sitúa también Sonsoles Ónega, cuya rutina es tan sencilla como efectiva. La periodista lo resume sin complicaciones: «Me levanto antes de las 8 de la mañana y me tomo un zumo de limón con pajita». Un gesto cotidiano que, sin embargo, esconde múltiples beneficios para el organismo.
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Sonsoles Ónega nos desvela el poder del zumo de limón en ayunas
El zumo de limón, especialmente tomado en ayunas, se ha convertido en uno de los grandes aliados del bienestar. ¿La razón? Es rico en vitamina C, antioxidantes y potasio, lo que contribuye a:
- Fortalecer el sistema inmunológico
- Favorecer la digestión desde primera hora
- Estimular el metabolismo
- Mejorar el aspecto de la piel
Además, su efecto refrescante ayuda a activar el cuerpo tras el descanso nocturno, convirtiéndose en una forma rápida y práctica de empezar el día con energía, incluso cuando vamos justos de tiempo.

Por qué lo toma con pajita
Uno de los detalles más llamativos de su rutina es que siempre bebe este zumo con pajita. Y no es casualidad. El limón contiene ácido cítrico, una sustancia que puede afectar al esmalte dental si se consume con frecuencia. Beberlo con pajita reduce el contacto directo con los dientes, minimizando así el riesgo de erosión. Aun así, los expertos recomiendan ir un paso más allá:
- No cepillarse los dientes justo después (esperar entre 30 y 60 minutos)
- Enjuagarse la boca con agua tras consumirlo
- No abusar de su consumo diario
Este pequeño gesto marca una gran diferencia, especialmente si se convierte en un hábito diario.
Más allá del zumo de limón, lo que define la rutina de Sonsoles Ónega es su naturalidad. Cuando está con sus hijos, opta por un desayuno más completo: una tostada con bacon, un clásico sencillo y familiar. Sin embargo, cuando está sola, simplifica: avena y café. Una alternativa ligera, saciante y muy práctica que le permite mantener la energía durante la mañana sin complicaciones. Esta dualidad refleja una idea clave: no existe un desayuno perfecto, sino uno que se adapte a tu ritmo de vida.
En un mundo lleno de rutinas imposibles, el ejemplo de Sonsoles demuestra que cuidarse no tiene por qué ser complicado. Su desayuno combina tres elementos fundamentales:
- Rapidez (zumo listo en minutos)
- Equilibrio (opciones más completas o ligeras según el día)
- Constancia (repetir hábitos que funcionan)
Al final, más allá de modas o tendencias, lo importante es construir pequeños rituales que sumen bienestar. Y en ese sentido, un simple zumo de limón cada mañana puede ser mucho más poderoso de lo que parece.
