RENT IT! (I), por Rafael Chelala

  • Rafael Chelala
RENT IT! (I), por Rafael Chelala
Ford T / Foto: Ford

Dicen los británicos que hay ciertas cosas que es mejor alquilar que comprar, incluso mejor si te las prestan. Al menos en la lista que yo conozco, los coches no están, pero lo cierto es que el modelo de negocio y también de disfrute de la automoción está cambiando mucho hacia las llamadas “soluciones de movilidad”.  Algunos nos seguimos permitiendo tener algún coche, en mi caso youngtimer del que me resisto a deshacerme. De los que nos gustaban cuando éramos niños, y que dan vida al mundo del automóvil clásico que no se concibe en otras nuevas economías más que por pura especulación, pero sin pasión. Pero lo cierto es que no siempre para disfrutar hace falta comprar y menos ahora en el mundo del sharing. Compartir es la nueva filosofía, como pasa en las redes sociales, ¿Quién nos iba a decir que íbamos a publicar tantas cosas?  La industria del automóvil o, mejor dicho, la de la movilidad, está muy al tanto de cambios disruptivos, no hay más que ver propuestas urbanas como la de Mercedes con sus Smarts de “Car2Go”; o la de Citroën con sus tostadoras Ami que facilitan una movilidad sostenible y más seguridad para los más jóvenes; y todo por supuesto a través de aplicaciones móviles.  Antes, compartir el Vespino o la Vespa podía ser un problema que acababa con buenas amistades. Yo al revés, por suerte y por actitud, tengo buenas anécdotas, y grandes amigos producto de estos apaños adolescentes. 

coches
Smart de Mercedes / Foto: Getty images

También recuerdo mi primer alquiler de un coche, un Seat Ibiza, estaba a estrenar, era blanco, y recuerdo su olor a nuevo y su iluminación interior por la noche colorida para entonces, y con la nueva “S” de la marca en el sitio del cuenta revoluciones. Y sus faros traseros con los colores de la bandera de España, con razón.  El Ibiza rompería definitivamente la relación del fabricante español con la Fiat después de un complicado juicio ganado a la italiana por un supuesto plagio en el Seat Ronda. Y que pusiese System Porsche en aquel motor del Ibiza de tan sólo 1.2 litros, también lo había de 1.5 litros, animaba a subirlo de vueltas, y además adentraba a la marca en la órbita alemana en la que se quedaría hasta nuestros días conservando personalidad y diseño español. Y como todo, o casi todo, detrás del mundo del automóvil, hay historias interesantes y así también sucede detrás del gigantesco modelo de negocio del alquiler de coches. Y es que no se hizo esperar desde la propia aparición del automóvil, pensemos que ya antes se alquilaban caballos, carruajes o bicicletas, dicen que incluso cuadrigas en los tiempos de los romanos.  El origen del negocio del Rent a Car se masca a finales del Siglo XIX y se hace realidad a principios de Siglo XX.  Uno de los pioneros fue Martin Sixt que en 1912 comenzó a ofertar alquiler de vehículos de una pequeña flota compuesta por 3 únicas unidades en Múnich, y ahora la compañía que lleva su nombre, cuenta con una flota de más de 200.000 automóviles activos en el Mundo. 

coches
Individuo tras alquilar un vehículo / Foto: Getty Images

Otro de los precursores y grandes nombres del negocio fue Joe Saunders que en 1915 pone en marcha su negocio en Nebraska con un Ford T, que por cierto ¡le había prestado su único empleado que hacía las veces de comercial!. Pronto su negocio se expandió por todo el país, inventa el tacómetro medidor para controlar lo que debía de facturar a los clientes, y adquiere más de estos vehículos tan versátiles y que transformaron el planeta. El Ford T que debía su sigla al científico Frederick Winslow Taylor, impulsor de la idea de producción en cadena de montaje y que cautivó a Henry Ford al ver la producción de un matadero de ganado. Así fue el origen del Fordismo, sistema productivo de alta eficiencia que fue satirizado por Aldous Huxley en su distopía “Un mundo feliz”, donde se fabricaban humanos siguiendo el mismo patrón, pero eso es otra historia, la del hombre que dicen que dijo que sus clientes podían elegir cualquier color para su Ford, pero siempre y cuando fuese negro.

RENT IT! (I), por Rafael Chelala
Ford T / Foto: Getty Images

Y pronto el modelo empresarial de Saunders se extendió a todos los Estados Unidos de América con competidores y otro gran nombre de la industria, John D. Hertz. Con los años el negocio del alquiler de coches se vuelve muy competitivo y toma dimensiones de gigante acompañando a la industria de la aeronáutica para recibir a los visitantes de los aeropuertos y ofertarles un medio de transporte local.  Dentro de este crecimiento en grandes compañías, no puedo dejar pasar los anuncios de Avis, la compañía fundada en 1946 también con tres vehículos y que con los años elabora la brillante campaña de publicidad detrás del eslogan “We try harder” (nos esforzamos más), presumiendo de un necesario mejor servicio al cliente al ser la segunda mayor compañía después de Hertz. Una formidable publicidad que duró nada más y nada menos que 50 años. Entre los anuncios “Avis no puede permitirse no ser amable” o “Avis no puede permitirse ceniceros sucios”, “… porque sólo somos los segundos” ¿No es genial?

coches
Anuncio Avis / Foto: Avis

Hoy gracias al mundo del alquiler del automóvil se puede disfrutar de la libertad al llegar a un destino y también de darse un capricho con algún coche más exótico que el habitual ¿Y por qué no? Pues así comenzó una intensa mañana veraniega con un Ferrari California T a orillas del Mar de Alborán. Nos fuimos a Ronda…