En pleno barrio de Salamanca, Madrid ha ganado un nuevo espacio gastronómico que no busca ser lo último ni lo más llamativo, sino algo mucho más profundo: una cocina mexicana contemporánea honesta, técnica y emocional. ŌME – Taller Gastronómico no es un restaurante al uso, sino un proyecto vivo que se construye cada día con lo que ofrece la temporada, la inspiración del chef y el diálogo directo contigo.
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ŌME funciona como un laboratorio creativo en el que la carta no es un menú rígido, sino un proceso. El chef Roberto Ortiz Blanco (formado en Ciudad de México y con pasos por cocinas como El Bulli, Arzak o Mugaritz) no busca reinventar México, sino honrarlo.
Roberto, además, fue jefe de cocina de Punto MX, el restaurante de Roberto Ruiz que se convirtió en el primer mexicano en Europa en conseguir una estrella Michelin. Esa experiencia, junto a su nostalgia por México, le llevaron a crear un proyecto donde la cultura de su país se reinterpreta. No se trata de reinventar México, sino de honrarlo desde un lugar íntimo, conectando recuerdos, sabores y técnica en cada plato.

Como él mismo explica, su cocina se apoya en tres pilares: el origen, el encuentro y la emoción. Y eso se percibe en cada detalle: en la selección del producto, en la precisión del punto, en la calma del servicio y en la sensación de que cada bocado tiene una historia detrás.
En ŌME hay un protagonista que no se esconde: el maíz. Nixtamalización, masa, textura, sabor… el maíz se convierte en hilo conductor de una narrativa culinaria que dialoga con el producto español. La cocina se apoya en ingredientes locales y de temporada, pero mantiene una identidad mexicana innegable.

El ‘omakase’ mexicano
Si hay un concepto que define la experiencia de ŌME, es el omakase. Aquí te entregas al relato del chef, en una conversación directa con la cocina: el menú se construye en tiempo real, según la inspiración del día, el producto disponible y también tus gustos. No hay dos servicios iguales. Y esa imprevisibilidad es parte del encanto.

Tres formas de vivir la misma filosofía
Ofrece tres experiencias diferentes. La que hemos mencionado anteriormente, llamada Barra Omekase. La Mesa del Chef es una experiencia más privada, un menú degustación orquestado para disfrutarse con calma, donde cada plato tiene su momento y su intención. El Salón, por su parte, funciona como un espacio más social, con una carta contemporánea para compartir: entradas, tacos, platos principales y postres que cambian con la temporada. Sin duda, el nuevo place to be de Madrid.
