Un restaurante donde el tiempo parece haberse detenido y donde la cocina tradicional sigue siendo la gran protagonista. Casa Salvador es uno de esos lugares que forman parte del alma gastronómica de Madrid. Situado en pleno barrio de Chueca, este templo castizo ha conseguido algo cada vez más difícil en una ciudad en constante cambio: mantener su esencia intacta y seguir atrayendo tanto a madrileños de toda la vida como a celebridades internacionales. De Cate Blanchett a Rosalía, son muchos los nombres que repiten mesa cada vez que pisan la capital.
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El restaurante castizo de Chueca al que va Rosalía
Durante la más reciente visita de Rosalía en la capital fue vista disfrutando de una cena con amigos en Casa Salvador. A pesar de estar en el centro de todas las miradas por las pistas lanzadas en redes sociales, la artista catalana encontró tiempo para refugiarse en la cocina de siempre. Nos cuentan que pidió huevos, patatas y morcilla. En palabras de la cantante: «Gloria bendita».
Casa Salvador es ese tipo de lugar donde se va a comer bien, sin artificios, y donde es posible disfrutar de una comida completa por unos 30 euros.
Fundado en 1941, el restaurante nació como taberna y pronto se convirtió en punto de encuentro del mundo taurino y artístico. Sus paredes, cubiertas de fotografías y recuerdos, dan testimonio de décadas de historia y de una clientela fiel que ha ido pasando de generación en generación. En pleno Chueca, Casa Salvador representa un oasis de tradición en medio del bullicio urbano.
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La estética es tan castiza como su carta: manteles de cuadros, barra de las de siempre y un ambiente acogedor que invita a alargar la sobremesa.
La carta es un homenaje a la cocina madrileña y española más clásica. Entre los platos imprescindibles destacan los buñuelos de bacalao, crujientes por fuera y cremosos por dentro; las croquetas de ave y jamón, suaves y llenas de sabor; y la merluza rebozada, uno de los grandes emblemas de la casa. No faltan los guisos de cuchara, como los callos a la madrileña, preparados con mimo y respeto por la receta tradicional. Todo sabe a hogar, a cocina hecha con paciencia y sin prisas, algo cada vez más valorado tanto por el público local como por quienes visitan la ciudad.
Además de Rosalía, Casa Salvador ha sido frecuentado a lo largo de los años por rostros tan icónicos como Ava Gardner, Lola Flores o, más recientemente, figuras del cine y la moda como Cate Blanchett. Esta mezcla de celebridades internacionales, artistas nacionales y vecinos del barrio refuerza su carácter único: un restaurante donde todos son iguales frente al plato. Quizá ahí resida su éxito. Casa Salvador no busca reinventarse, sino seguir siendo lo que siempre ha sido: un referente de la cocina castiza madrileña al que, una vez que se va, siempre se quiere volver.
