Cool Woman

‘Slow Beauty’, la última tendencia en belleza basada en el bienestar

Foto: Kjaer Weis

Tanto en moda, en alimentación, así como en belleza, las nuevas tendencias son imparables… e infinitas. Hoy nos centramos en la última novedad en cuanto a cosmética: slow beauty, la nueva corriente que dice adiós a los estereotipos. Nuestra piel necesita una pausa y el mundo también, slow beauty nos enseña a dedicarnos el tiempo necesario, sin prisas, para poder alcanzar el bienestar interno. Estamos frente a una filosofía de la belleza que conecta con el medioambiente y con uno mismo, ya que no solo busca el autocuidado, sino también usar menos productos y que estos sean responsables con el medio ambiente. En resumen, si queremos potenciar nuestra belleza debemos cuidarnos por dentro, por fuera y a nuestro entorno. ¿Quieres saber más sobre esta corriente de belleza? Sigue leyendo, hoy te contamos todo sobre la slow beauty.

Slow beauty, la cosmética con alma

Slow beauty llega para quedarse. Esta nueva corriente propone un cambio de actitud en nuestra búsqueda de la belleza, basado en el autocuidado y el bienestar. Sus principios se asemejan a la corriente de la slow food o la slow fashion.

Foto: Kjaer Weis

Es una filosofía innovadora que va más allá de las cremas, serúms y aceites. Esta nueva tendencia hace referencia a un cambio de hábitos, a tomarnos la vida con calma, despacio, saboreando cada momento y viviendo acorde a nuestros valores. Supone un cambio de actitud ante la búsqueda de la belleza, sin prisas y basada en la armonía del tiempo y, sobre todo, en el uso de cosmética natural acorde a un ritmo de vida totalmente saludable.

Foto: Unsplash

Con la slow beauty nos entregamos a un estilo de vida sano, y para ello, debemos seleccionar aquellos productos y técnicas que nos hagan sentir bien, que sean lo más naturales y saludables para nuestro cuerpo y nuestra mente.

Foto: Verso Skincare

Cosmética detallista y sin complicaciones 

Di adiós a las prisas, en la slow beauty no están permitidas y para cumplirlo debemos comenzar con la elección de los productos. Despierta tus sentidos; tacto, vista, olfato… Busca cosméticos con alma y lo más naturales posibles.

Foto: Unsplash

No te compliques, utiliza cosméticos que se adapten a tu piel y a tus necesidades, cíñete a lo que te funciona y a lo que te hace brillar. Es fácil, sin complicaciones, solo requiere practica y aprender a conectar con una misma, disfrutar del cuidado personal.

Foto: Kjaer Weis

¿Dónde surge el concepto de la slow beauty? Esta corriente comenzó a practicarse en centros de belleza y spas, espacios que son una especie de vía de escape para alejarnos del estrés diario. Poco a poco se fue generalizando.

Foto: Unsplash

No estamos hablando de un protocolo técnico en el que se necesiten años de experiencia, más bien todo lo contrario, es aprender sobre la marcha y aprender a conectar contigo mismo.

 

Foto: Verso Skincare

El masaje es el gran adalid de esta tendencia de belleza, uno de los recursos terapéuticos más antiguos utilizados por el ser humano, relajar el cuerpo y la mente buscando bienestar.

Foto: Unsplash

La slow beauty implica también cuidar los detalles; la calidez, la música, los olores, las velas y el entorno… todo es importante.

Foto: L:a Bruket

Mandamientos

  • Dormir 8 horas diarias.
  • Comer sano, de forma consciente, despacio y disfrutando de cada bocado.
  • Beber agua regularmente.
Foto: Unsplash
  • Evita el estrés y las prisas.
  • Desconecta al llegar a casa.
  • Hacer ejercicio.
Foto: Kjaer Weis
  • Abrazar la positividad y evitar la negatividad.
  • Aprender a no depender de los aparatos electrónicos.
  • Disfrutar de hobbies tranquilos, por ejemplo leer.
Foto: Unsplash
  • Evitar el alcohol diario.
  • Crear una rutina relajante antes de dormir; masaje en los pies, una infusión, música…
  • Limpiarse la piel cada noche y cada mañana, sin prisas y con mimo.
Foto: Verso Skincare