Alejandro Sanz es una de las voces más reconocidas en nuestro país y un claro embajador de la cultura musical de España. Desde que su nombre comenzara a retumbar en 1997, su carrera no ha hecho más que evolucionar y sus canciones han trasladado fronteras, de tal manera que, a día de hoy, siguen sonando después de décadas. Durante estos años, el madrileño ha ido amasando una gran fortuna que ha sabido diversificar, acompañando la música con inversión en otros negocios, con el objetivo de proteger su patrimonio, además de hacerlo crecer. Este entiende a la perfección el éxito y, por ello, lo ha hecho siempre de una manera discreta. Nos adentramos en el universo empresarial del cantante.
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La música, el gran motor económico de Alejandro Sanz
Es verdad que no podemos comenzar a hablar de los negocios del artista sin establecer una conversación previa en torno a la música. En sus más de 35 años de carrera musical, Alejandro Sanz ha vendido más de 25 millones de discos en todo el mundo, con un amplio catálogo que sigue dando beneficios y generando royalties cada año. ¿Cuáles aportan más ingresos? La respuesta a esto está clara y son, sobre todo, Corazón partío y Amiga mía. Él se lleva el beneficio completo, ya que en la industria musical, el que más puede ganar, aparte del intérprete, es el compositor.

Por otro lado, tenemos los tours internacionales, otro de los grandes pilares que sostienen su economía. En sus giras más ambiciosas, hemos visto cómo el cantante ha llegado a recaudar varios millones de euros, sobre todo si su show visita Europa, Latinoamérica y Estados Unidos con el cartel de sold out en cada localización. Un negocio redondo que, bien gestionado, se convierte en una máquina perfectamente engrasada.
Gestión de derechos y control creativo
En el mundo de la música, hay muchos factores que hay que tener en cuenta y, como bien hemos mencionado en el punto anterior, es importante que el cantante tenga el control de los derechos musicales sobre sus canciones. A través de sociedades propias, Alejandro Sanz gestiona parte de su obra, lo que le permite maximizar beneficios y decidir cómo, cuándo y dónde se utiliza su música.

Este control no solo tiene un impacto económico directo, sino también estratégico. En un momento en el que muchos artistas venden sus catálogos por cifras astronómicas, Sanz ha optado por una vía más conservadora, priorizando la independencia y la rentabilidad a largo plazo frente a un gran ingreso puntual. Por ejemplo, nunca sabes cuándo tu canción puede acompañar un momento clave en un largometraje. Un claro ejemplo con el que podemos entender este punto es Murder on the dance floor, de Sophie Ellis-Bextor, la cual fue usada en la popular película Saltburn, y que gracias a ello, en 2023, generó más de un millón de libras.

Además, este tiene un documental producido en 2018, llamado Ve Sanz, y otro proyecto igual, que se estrena dentro de unos días y nace con el nombre de Cuando nadie me ve, que abordará diferentes momentos, tanto privados como de la carrera musical del cantante, a lo largo de los años.
Inversiones inmobiliarias: ladrillo con sentido
Es una de las inversiones más comunes y, mientras muchos lo hacen con relojes o vehículos de motor con características especiales, otros se dedican a los bienes inmuebles. Al igual que Sergio Ramos o Cristiano Ronaldo, Alejandro Sanz también apuesta por el sector inmobiliario, el cual suele mantener un precio estable e incluso subir con las mejoras que puedan suceder.

Esta labor la desarrolla en España y Estados Unidos, donde lleva años adquiriendo viviendas de alto nivel, ubicadas en zonas prime, que funcionan como refugio de valor y, en algunos casos, como activos generadores de rentas. Miami ha sido uno de sus puntos clave. Una ciudad estratégica para artistas latinos donde el mercado inmobiliario de lujo no deja de crecer.
Además, en España cuenta con una gran finca en Jarandilla de la Vera con 12 hectáreas de terreno, cuatro solares en Valdeolmos-Alalpardo (Madrid), un piso en Medina Sidonia (Cádiz) y su residencia de Madrid que se ubica en la zona de Somosaguas. Un patrimonio bastante considerable, que se quedó después de vender varias de sus propiedades para pagar la deuda de 2,9 millones que se le impuso en Miami. Estas inversiones, lejos de ser impulsivas, responden a una lógica clara de diversificación patrimonial.
Empresas y sociedades propias de Alejandro Sanz
Todas las actividades que desarrolla el cantante las hace apoyado en una estructura empresarial sólida. Con los años, Alejandro Sanz ha ido creando distintas sociedades para canalizar sus ingresos artísticos, gestionar gastos y optimizar la fiscalidad de su actividad. Un modelo habitual entre grandes figuras, pero que requiere una planificación financiera precisa.

Aunque estas no sólo se centran en la música, sino que también abarcan la producción, gestión de eventos o los derechos de explotación de su imagen. Cuando esto se desarrolla de manera correcta, el cantante se convierte en marca propia y rentabiliza su nombre en varios sentidos.
Colaboraciones y marca personal
Alejandro Sanz es, en sí mismo, una marca con un enorme valor comercial. A lo largo de su carrera ha colaborado con firmas vinculadas al mundo de la moda, la tecnología y el lifestyle, siempre de forma muy selectiva. No se trata de una presencia constante en campañas publicitarias, sino de alianzas puntuales que encajan con su imagen. Estas colaboraciones suponen ingresos adicionales y refuerzan su posicionamiento como figura creíble, capaz de vender no sólo música, sino también un estilo de vida que se asocia a su imagen. Un ejemplo pueden ser sus perfumes (De Alejandro con Amor), una linea de ropa (Alejandro Sanz Seducción) y una marca de vodka llamada Pure Wondersanz.
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El papel de Alejandro Sanz en la producción musical
Otro de los negocios menos visibles, pero igualmente relevantes, es su faceta como productor. Alejandro Sanz ha participado en proyectos de otros artistas (consagrados y emergentes), aportando su experiencia y su visión creativa. Algo que ya supimos cuando tuvimos una conversación con la artista Vicco, la cual nos contó que el madrileño fue uno de sus grandes apoyos. Esta vertiente ha sido construida de manera inteligente, ya que abre nuevas vías de ingresos y los posibles éxitos que genera para esos cantantes vienen con una monetización futura.
Una estrategia millonaria y basada en la diversificación
En definitiva, lo que hemos podido ver es que el secreto de la fortuna de Alejandro Sanz, además de basarse en su talento musical, reside en la diversificación y monetización de actividades. Todas ellas juntas han logrado llevar a cabo un ecosistema equilibrado que les permite capear cambios en la industria y asegurar estabilidad financiera. Aunque nunca se saben cuáles son las cifras exactas, después de más de tres décadas de carrera, se estima que la fortuna del cantante asciende a los 30 millones de euros, aunque es verdad que ha enfrentado problemas legales que han hecho que esta cantidad pueda ser menor.
