La moda española suma un nuevo hito con la apertura de la primera tienda de Isabel Sanchís en Madrid, ubicada en el corazón del barrio de Salamanca, en Serrano 98. Un espacio que no sólo representa la expansión física de la firma, sino también la consolidación de una visión creativa basada en la artesanía, la feminidad y la excelencia. Con 360 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, el nuevo enclave respira luz y sofisticación. Cada nivel está pensado para sumergir al cliente en el universo de la marca: desde el prêt-à-porter, cocktail y haute couture en la entrada, hasta la zona de costura y bridal, más íntima y exclusiva, en la planta inferior. Un recorrido que refleja el ADN de una firma que entiende la moda como experiencia.
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«No somos de diseñar pensando en lo que se dice que será tendencia»
Isabel Sanchís y su hija, Paula Maiques, directoras creativas de la firma, hablan de un proceso creativo vivo, en constante transformación. Aunque las tendencias están presentes de forma casi inevitable, su trabajo parte de la intuición, de los tejidos y del momento emocional de cada colección. «Las inspiraciones cambian durante los seis meses de creación», explican, recordando que solo una vez mantuvieron una narrativa clara de principio a fin: la inspiración japonesa del año pasado.
Esta temporada, sin embargo, el foco se vuelve más local y, en palabras de ellas mismas, «quizá más sobrio, pero también más dramático».

«Las colecciones de invierno nos salen más costura, más trabajadas, más dramáticas»

El color juega un papel clave en esta nueva etapa creativa. Tonos oscuros, elegantes y contenidos conviven con estampados cuidadosamente diseñados y bordados que aportan profundidad y carácter. «Hay un juego de colores muy sobrios, pero con un punto rompedor», señalan, subrayando la búsqueda constante del equilibrio entre clasicismo y vanguardia.
En contraste, la colección de verano –presente también en tienda– explora una paleta más luminosa: verdes suaves, naranjas, rosas y malvas que dialogan con una fuerte temática floral. Vestidos y kimonos bordados evocan murales japoneses y piezas de terciopelo que se convierten en auténticas obras de arte textil.

«Trabajamos una paleta muy engamada para que toda la colección tenga coherencia»
Desde sus inicios en Valencia hasta su presencia actual en más de cuarenta países, Isabel Sanchis ha construido una firma reconocida por su patronaje preciso, el volumen y la silueta femenina, con diseños que se sienten más cercanos a la alta costura que al prêt-à-porter. Celebridades, editoriales internacionales y premios avalan una trayectoria impecable.
La apertura en Madrid no es sólo un nuevo punto de venta: es una declaración de intenciones. Un espacio donde cada prenda habla de tiempo, de mimo y de la importancia de las cosas bien hechas. Porque, como defiende la firma, la verdadera moda no caduca: permanece.
