Cuenta la historia que las raíces del carnaval se remontan a celebraciones sumerias, egipcias y romanas, donde los participantes se ponían máscaras para ahuyentar a los espíritus. Con los años todo cambió: el carnaval dejó de lado el rito para dar paso a la celebración y las máscaras dieron lugar al maquillaje. Con los riesgos que ello conlleva, porque con la excusa de que es un producto que solo usamos una vez al año, siempre tendemos a recurrir a maquillajes low cost. Puede que nuestro bolsillo lo agradezca pero la piel, desde luego, no está para nada de acuerdo.
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No es una competición oficial pero lo cierto es que cuando llega el carnaval y las fiestas que le corresponden, siempre hacemos todo lo posible por llevar el mejor disfraz. Y el culmen de la caracterización se encuentra en un buen maquillaje. No hay nada malo en ello, pero sí debemos ser conscientes con el tipo de rituales que elegimos para estos momentos.
Como solo utilizamos estos productos una vez, apenas prestamos atención de las formulaciones que tienen, los químicos o si es óptimo para usar en el rostro. Todo esto puede tener sus consecuencias. Puede que demos con pinturas que contienen pigmentos, solventes y conservantes fuertes que no están pensados para contacto con la piel y que nos provoquen una reacción. Por eso, hemos consultado a las expertas cómo podemos hacer para elegir bien los productos y qué cuidados debemos aplicar antes y después de su uso.

Las necesidades de la piel se imponen al precio
«Muchos maquillajes low cost están pensados para que queden bien al momento, pero no para convivir con tu piel durante horas»
Muchas veces tendenmos a pensar que el precio represtna la calidad de un producto y que por tanto, cuanto más caro, mejor será. Aquí el primer error. Patricia Carretero, maquilladora oficial de Perricone MD esclarece que la importancia no depende tanto del peso en la cartera, sino de la demanda de la piel.
«Muchos maquillajes low cost están pensados para que queden bien al momento, pero no para convivir con tu piel durante horas» explica, y esta característica es algo fundamental a la hora de elegir maquillajes para carnaval que nos van a acompañar para una caracterización.

«Son más densos, más secos o más oclusivos, y eso al final se nota: la piel pierde frescura»
Las causas por las que estos maquillajes no son óptimos se encuentran en sus características de composición. «Son más densos, más secos o más oclusivos, y eso al final se nota: la piel pierde frescura, se ve más apagada y las líneas se marcan antes. El maquillaje debería acompañar a la piel, no taparla«.
En esta línea coincide la Dra. Lacasta, de IMR, que añade que el uso de estos productos «puede traducirse en más riesgo de irritación, brotes de acné o dermatitis, especialmente en pieles sensibles. Además, algunos pigmentos y conservantes pueden ser más oclusivos o comedogénicos, lo que puede provocar acné o foliculitis cuando se usan durante muchas horas»
Importancia de preparar la piel
«La clave, en general, de un buen maquillaje siempre es preparar la piel»
«La clave, en general, de un buen maquillaje siempre es preparar la piel», subraya Patricia Carretero y en una ocasión como la de preparar un maquillaje para Carnaval, este paso adquiere una mayor relevancia. Pero la piel se trabaja antes, no después. Si la piel no está hidratada, calmada y flexible, cualquier base gruesa va a llamar mucho la atención.
Por eso, Carretero apunta que la rutina perfecta para este momento debe incorporar «limpieza, sérum muy hidratante y una crema que sea nutritiva que deje la piel cómoda, elástica, con vida. Cuando la piel está bien, necesitas menos maquillaje… y queda muchísimo más bonito». Añade.
En pieles sensibles, además, la Dra. Lacasta matiza que «conviene aplicar un producto calmante o reparador antes del maquillaje. Una piel bien hidratada y equilibrada tolera mejor el maquillaje pesado y reduce el riesgo de irritación».

Mira bien las formulaciones
«Es importante evitar maquillaje no formulado para la piel (como pinturas o rotuladores), ya que pueden causar reacciones alérgicas»
Antes de elegir un producto u otro es importante que mires la etiqueta, porque dentro de la letra pequeña podrás encontrar varias pistas de lo que debes y no debes incorporar en los productos que aplicas en el rostro. Deberás evitar productos que incorporen fragancias intensas, alcoholes irritantes, colorantes no específicos para uso cosmético o conservantes agresivos.
«También es importante evitar maquillaje no formulado para la piel (como pinturas o rotuladores), ya que pueden causar reacciones alérgicas o quemaduras químicas. Siempre es mejor elegir productos etiquetados como cosméticos y aptos para uso facial», añade la Dra. Lacasta.

No te dejes engañar por como queden. Como apunta Patricia Carretero, «puede que el acabado sea espectacular al principio, pero la piel se resiente, se vuelve más reactiva y pierde equilibrio».
Presta atención también a la rutina de después
«El desmaquillado es casi un ritual. Nada de frotar ni de ir con prisas»
El proceso de maquillaje siempre termina cuando llegamos a casa, por eso Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, subraya que «el desmaquillado es casi un ritual. Nada de frotar ni de ir con prisas. Y menos en carnaval, que, aunque lleguemos por la noche cansadas, la piel ha llevado mucha carga de producto», apunta.

La limpieza en este punto es especialmente importante. Incrementa este paso con una doble limpieza «primero con un limpiador de base oleosa para retirar bien todo ese maquillaje, y otro de base acuosa para acabar con el resto de las impurezas», apunta Raquel González. En días así, incluso la experta recomienda un tercer paso en la limpieza con un limpiador exfoliante y que, a la vez, nos ayude a hidratar la piel con ingredientes como la gluconolactona.
Finalmente, la Dra. Lacasta recomienda prestar cierta atención a la rutina durante los días siguientes, «conviene simplificar la rutina, evitar exfoliantes agresivos y priorizar productos calmantes para que la piel se recupere«.
