Aprovechando que Nicole Kidman acaba de cerrar oficialmente su divorcio con Keith Urban, todas las miradas se dirigen ahora a la espectacular mansión de Nashville, valorada en 3 millones de euros, que la actriz conservará como residencia principal. Más que una propiedad de lujo, se trata del refugio familiar donde Kidman iniciará una nueva etapa junto a sus hijas, lejos del ruido mediático y de las batallas legales que suelen acompañar a las rupturas de Hollywood.
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Nicole Kidman y su mansión en EE.UU. de 3 millones de euros
Tras casi dos décadas de matrimonio, la separación de la actriz y el cantante se resolvió con una rapidez poco habitual en el star system. En menos de dos meses, ambos alcanzaron un acuerdo que reparte un patrimonio estimado en 240 millones de euros, dejando claro desde el primer momento que la prioridad absoluta era el bienestar de Sunday Rose (17 años) y Faith Margaret (15).
De mutuo acuerdo, Nicole Kidman y Keith Urban renunciaron a cualquier pensión de manutención, algo que no implica desentenderse de sus hijas, sino todo lo contrario: ambos cuentan con recursos suficientes y asumirán directamente los gastos sin litigios ni pagos judiciales. Además, se comprometieron a mantener una relación respetuosa, a no hablar mal el uno del otro y a garantizar un entorno emocional estable, demostrando que incluso en Hollywood es posible un divorcio ejemplar.

En cuanto a la custodia, el acuerdo establece que las hijas vivirán con Nicole 306 días al año, mientras que Urban contará con 59 días, además de fines de semana alternos y vacaciones. Y es aquí donde la mansión de Nashville cobra un papel clave: será el hogar principal de las adolescentes y el centro de esta nueva dinámica familiar.
La propiedad que Nicole Kidman conservará fue adquirida en 2008 por 2.97 millones de eurosy hoy está valuada en 2.9 millones, una cifra que destaca incluso dentro del impresionante imperio inmobiliario de la expareja. Ubicada en la exclusiva comunidad cerrada de Northumberland, la mansión ofrece privacidad absoluta, seguridad y tranquilidad, tres elementos clave en este momento vital.
Con más de 1.012 metros cuadrados, la casa cuenta con siete dormitorios, ocho baños completos, un amplio vestíbulo, living principal, comedor formal y una cocina equipada con tecnología de última generación. A esto se suman un cine privado, lavandería, múltiples espacios de almacenamiento y áreas pensadas tanto para la vida cotidiana como para el entretenimiento.

En el exterior, la mansión eleva aún más su valor simbólico y económico: piscina, cancha de tenis y amplias zonas verdes, ideales para que Sunday y Faith crezcan lejos del foco mediático.
Aunque Nashville ya tiene dueña clara, otras propiedades siguen a satisfacción mutua de ambas partes. Beverly Hills, Nueva York y Australia forman parte de un portafolio inmobiliario que incluye apartamentos de lujo en Sídney, un dúplex en Manhattan, una residencia en Beverly Hills y una finca histórica en Nueva Gales del Sur.
Sin embargo, entre cifras millonarias y acuerdos legales, hay un dato que destaca por encima del resto: la casa de 3 millones de euros en Nashville no es sólo una mansión, es el símbolo del nuevo comienzo de Nicole Kidman, un lugar donde, por fin, todo gira en torno a la estabilidad, la calma y el futuro de sus hijas.
