El príncipe Harry y Meghan Markle son capaces de generar titulares de manera constante. Desde que ambos se separaron de la monarquía británica, desarrollan su vida en Montecito, California, al lado de otros personajes como Oprah Winfrey (muy amiga de ambos), la actriz Gwyneth Paltrow o la protagonista de Wicked, Ariana Grande. Desde entonces, su vida se ha basado en hacer apariciones públicas, escribir libros y protagonizar algún que otro reality en la plataforma de Netflix. Hubo uno homónimo, con el nombre de ambos, y se grabó en una increíble casa que, por fin, se ha vendido.

Comenzamos con el contexto. Era 2022 cuando la mediática pareja contaba delante de las cámaras la complejidad de su recorrido, confesando cómo fueron sus comienzos y llegando a su salida de la casa real británica, para asentarse en California. Aunque se especuló bastante sobre que el escenario de grabación era su nueva residencia, los rumores se disiparon y se descubrió que la propiedad era alquilada.
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Después de que esto sucediera, los propietarios decidieron sacarla a la venta y, con el pensamiento de que duraría poco en el mercado, ha tardado nada más y nada menos que cuatro años en venderse. La propiedad funcionó como telón del complicado relato de los duques de Sussex y el que haya adquirido esta imponente mansión, que sepa que tiene un pedacito de historia por 25 millones de euros.

Rodeada por verdes parajes y una privacidad incomparable, la casa en la que Meghan Markle y el príncipe Harry grabaron su reality más personal cuenta con 1.200 metros cuadrados y se asienta sobre una parcela de 8.000. Su estilo español destaca y nos recuerda a esas casas de película, con un interior en concepto abierto. La decoración que se puede ver dentro tiene bastante personalidad, alejándose de esos entornos blancos donde el lienzo se queda totalmente plano.

Los espacios hablan por sí mismos y cuentan con un concepto bastante cálido. Nada más cruzar la puerta, se distingue un suelo de madera oscura, que se esparce por todo el lugar. De los lugares que destacan, vemos primero un salón con un amplio sofá estilo Chester de piel, frente a un enorme televisor. Un espacio vestido con seis ventanales que convierten a la luz en protagonista absoluta. Una alfombra de estilo vintage, con dos pufs, se sitúa junto a una cocina de estilo americano, con una enorme isla en el medio, que cuenta con una mesa para ocho comensales y lo transforma en el espacio familiar perfecto donde el príncipe Harry y Meghan Markle hubieran pasado increíbles ratos en familia.

La sala de cine es algo que nos ha encantado, en la que existen dos líneas de asientos. Por un lado, un largo sofá de terciopelo azul con capacidad para seis parejas y cuatro butacones que se establecen detrás. Aunque es verdad que hay tres ventanales que dejan que la luz se cuele en cada esquina, parece un poco complicado que tenga la oscuridad de un cine, así que con sus cortinas grises, se convierte en un lugar de uso, preferible, nocturno.

De los otros lugares que destacan, hay una sala de juegos con una tele y una mesa de pimpón, que se corona con un enorme sofá de terciopelo azul, con cojines en naranja y dorado. De entre sus seis habitaciones, cómo no, destaca el dormitorio principal.

Es verdad que es un espacio con bastante personalidad y lo que nos queda claro es que el terciopelo reina. A una cama king size, con un enorme sofá de diseño acompañando a los pies del mismo, se une una chimenea que es perfecta para leer los días de invierno.

Por último, vemos el jardín, la parte favorita de muchos. Este no tiene desperdicio. Con varias hamacas para tomar el sol, vemos una enorme piscina que la acompaña y, con la climatología que hay en California, de normal, se convierte en la estancia ideal. Esta se complementa con un jacuzzi, un enorme espacio verde y un chill out perfecto para tomar cócteles por la noche.

La verdad que, aunque sólo sea la casa del reality de Harry y Meghan Markle para Netflix, hubiera sido el espacio perfecto en su vida actual de Montecito.
