En un momento en el que el bienestar parece haberse convertido en un escaparate de cuerpos imposibles y rutinas extremas, nace un proyecto que quiere darle la vuelta al relato. No habla de abdominales perfectos ni de transformaciones exprés. Habla de despertar. De comunidad. De disciplina emocional. Y de algo tan sencillo, y tan revolucionario, como moverse. Así es I am, el movimiento impulsado por EmJey y respaldado por Mario Casas, que se presenta como una plataforma para inspirar, unir y activar a personas a través del deporte, promoviendo hábitos saludables y creando experiencias donde la actividad física es el punto de encuentro. Un proyecto que, como repite su fundadora, «empieza en ti».
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‘I am’, el movimiento que lidera EmJey y respalda Mario Casas
EmJey, María José para los que la conocen desde siempre, lidera I am desde una visión cercana, real y accesible. CEO de Nova PIC Management, lleva años vinculada al mundo de la comunicación, pero ahora ha decidido poner el foco en algo mucho más íntimo: su propio proceso vital.
«Es un homenaje a una necesidad, es un despertar», explica. «Hay algo en ti que en un momento de tu vida despierta. Decides moverte. Decides renunciar a unos hábitos. Y renunciar a unos hábitos es renunciar a una vida. Empiezas a reconstruirte».
Su discurso no nace de la teoría, sino de la experiencia. «Yo llevo dos años reconstruyéndome en el camino sano, en la vida saludable. Y ahora puedo decir que me siento mejor que nunca».
«Yo llevo dos años reconstruyéndome en el camino sano, en la vida saludable. Y ahora puedo decir que me siento mejor que nunca».
I am no fomenta cuerpos perfectos, insiste. Fomenta rutinas sostenibles. Fomenta bienestar. Fomenta fuerza interior. «Ostras, cómo me gusta vivir así», resume entre risas. Y añade algo que desmonta uno de los grandes mitos: «Entrenar no te hace ancha ni fea. Para que una mujer se ponga enorme tendría que comer muchísimo más y entrenar a niveles muy altos. Quiero tirar abajo el yo no puedo. Todo el mundo puede”.

Comunidad, no competición
Lejos de limitarse a una disciplina concreta, I am quiere abarcar todo aquello que genere bienestar: running, boxeo, pilates, rutas al aire libre, eventos nutricionales. «Todo vale», dice EmJey. «Todo lo que sea hacerte sentir bien».
La palabra que más se repite en sus intervenciones es comunidad. «A mí lo que me gustaría encontrar en un evento es gente que habla mi idioma, gente que quiere lo mismo que yo», explica EmJey. «Buen rollo, sentir que perteneces».
El movimiento se apoyará especialmente en dos grandes hitos anuales. En junio, una carrera solidaria cuyo dinero recaudado irá destinado a una protectora de animales vinculada a la familia Casas. «Es correr cinco kilómetros o pasear uno con tu perrito y pasar una buena mañana», detalla EmJey. A final de año, un gran evento deportivo con activación vinculada al cine y también con carácter solidario.
Pero más allá de las fechas, lo que buscan es fidelizar una comunidad. «Queremos que cuando alguien escuche I am diga: «A ver qué hacen ahora, qué nos tienen preparado». Quiero formar parte. Esto es algo positivo. Esto es algo sano».

Disciplina cuando la motivación falla
Si hay algo que diferencia el discurso de I am del optimismo vacío es su reivindicación de la disciplina.
«La motivación es muy importante porque nace del corazón», reflexiona EmJey. «Pero cuando esa motivación cae o alguien te hace dudar, la disciplina siempre está ahí y te dice: sigue, sigue, sigue».
«La motivación es muy importante porque nace del corazón, pero cuando esa motivación cae o alguien te hace dudar, la disciplina siempre está ahí y te dice: sigue, sigue, sigue».
No se trata de extremos, matiza. «Cada uno tiene que encontrar su lugar en el deporte. Nosotros lo llevamos más allá, pero puede ser pilates, puede ser caminar, puede ser lo que sea. Lo importante es que te sientas bien».

¿Dónde estará ‘I am’ en cinco años?
Cuando le preguntan cómo imagina el movimiento en el futuro, EmJey sonríe. «Si dentro de cinco años sigue existiendo, sería maravilloso. Eso significará que ha funcionado, que la gente se ha sentido bien. Me lo imagino con más gente, creando cosas más grandes, traspasando fronteras».
Porque, al final, I am no es sólo una agenda de eventos deportivos. Es una declaración de intenciones. Es el paso de lo individual a lo colectivo. «El movimiento empieza en ti», repite EmJey. «Pero cuando te mueves, mueves a otros».
Y quizás ahí esté su verdadero potencial: en recordar que el bienestar no es una foto en redes sociales, sino una decisión diaria. Una disciplina silenciosa. Un paseo con tu perro. Una carrera solidaria. Un entrenamiento a las siete de la mañana. Un gesto pequeño que, repetido, cambia tu vida. Y, de paso, puede cambiar la de los demás.

