Vilano es el sabor de la tierra, de las uvas más selectas. Es el fruto de la búsqueda incesante de la excelencia. Con sus más de 250 hectáreas de viñedo y una producción anual de 1,4 millones de kilos de uva de alta calidad, Bodegas Vilano se ha posicionado como una de las mejores bodegas de Ribera del Duero. De hecho, se encuentra al frente de la élite de esta denominación de origen junto a otras históricas bodegas de renombre. Hoy, casi 60 años después de que se fundara, nos adentramos en Bodegas Vilano para conocer todos sus secretos, sus vinos y hablar con Desiderio Sastre, su director General.
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Época de vendimia
Sastre nos ha explicado que se está vendimiando con tranquilidad y «se ha desarrollado muy bien este final de campaña». Hay que recordar que la zona de Valladolid tiene una altitud más baja, de unos 700 metros, y se vendimia antes que en la ribera burgalesa, donde se encuentra Vilano, a unos 850 metros. «Esa diferencia de altitud hace que vayamos a distinto ritmo», ha añadido.
Vilano son viñedos de tradición familiar, según nos cuenta Desiderio. «Estamos en muy buen momento. Pese a las dificultades de estos años con la COVID, el consumo se está resistiendo, pero aún con eso, nuestros vinos siguen avanzando. Tenemos reconocimiento internacional y vamos por el buen camino».
Cuando la uva está lista para ser recogida, la selección de los racimos se hace en el mismo campo. Lo realizan los viticultores, que son ya tercera o cuarta generación, y siguen recogiendo la uva a mano como antaño.
Una vez recogidos los racimos, en la bodega se separa el fruto del raspón para evitar que aporte un gusto demasiado herbáceo. En los depósitos se inicia el proceso natural de la fermentación alcohólica, que suele durar unas dos semanas y durante el cual se controlará la temperatura y se procurará que el mosto esté en continuo contacto con la piel de la uva, para extraer el color, la estructura y el potencial aromático de la fruta en el caso de los vinos tintos. Una vez terminada la fermentación alcohólica se retiran los hollejos y el vino se traslada a otros depósitos donde realizará la fermentación maloláctica a lo largo del invierno.
Previa cata en depósito y evaluación de sus cualidades de envejecimiento, los vinos serán destinados a convertirse en crianzas, reservas o grandes reservas. Es el momento de seleccionar las barricas de roble francés y americano, o algunas de roble procedente del Centro y Este de Europa, para dar el envejecimiento más adecuado a cada estilo de vino. Todo ello en un lugar tranquilo, sin luz ni ruidos y a una temperatura constante.
La bodega
Viajamos a Pedrosa de Duero (Burgos), la milla de oro de Ribera del Duero. Allí, a más de 800 metros de altitud, con suelos compuestos principalmente por arcillas y calizas, encontramos unas uvas de altísima calidad que darán vida a uno de los vinos más especiales de la zona.
Reconocimientos
En los últimos años, los vinos de Vilano, tanto los de autor como el roble de 9 meses, su Godello y su blend (Full Flap), están recibiendo altísimas puntuaciones en algunas de las publicaciones y de los críticos de vino más importantes a nivel internacional (el californiano James Suckling, Luca Gardini, Guilbert & Gaillard, Wine & Spirits o Wine Enthusiast, son sólo algunos ejemplos).
Estos reconocimientos, así como su posicionamiento en restaurantes de renombre, están suponiendo el crecimiento de esta bodega de viñas centenarias. En cada uno de sus caldos se aprecia la calidad de sus tierras, la exquisited de sus uvas y la tradición en el trabajo.
Vinos excepcionales que dejan huella