Gastro

Jugadores del Real Madrid se reúnen en el restaurante de los creadores de los míticos clubs de Marbella

(Foto: Vinicius/61)

Si pensabas que Madrid no tenía secretos, espera a conocer 61. La noche del 10 de febrero, varios jugadores del Real Madrid se dieron un homenaje en una cena privada en el primer proyecto del Grupo Mosh (Playa Padre, La Cabane Beach Club…) en la capital. Y claro, cuando los futbolistas ponen un pie en tu local, tienes que contarlo. Pero ojo, 61 no es un restaurante cualquiera: es un club-restaurante clandestino donde la gastronomía no es sólo su fuerte.

Hace un tiempo hablamos con Albert Beniflah, socio fundador del Grupo Mosh, y recordamos una de sus grandes frases: «Comer, beber, bailar, descansar bajo el sol, vibrar bajo la luna, en fin… disfrutar de la vida». Con esta filosofía, Albert ha trasladado el lifestyle mediterráneo a Madrid con 61.

Hace unos años, cuando lideraba su creciente imperio de seis locales en la Costa del Sol (incluyendo chiringuitos como Playa Padre y clubs que se han convertido en míticos destinos en Marbella) ya intuíamos que esto era sólo el principio. Hoy, da el salto a la capital con un concepto que promete redefinir la experiencia de cenar y socializar en la ciudad.

La cena de los futbolistas en 61 no pasó desapercibida. Entre risas y platos de autor, fue Vinicius quien decidió inmortalizar la velada en las historias de su Instagram, dejando pistas (sin revelar demasiado) del misterioso enclave donde estaban disfrutando.

(Foto: Vinicius)

Ubicado en un espacio con carácter clandestino, 61 funciona como un art-dining club, donde la experiencia va mucho más allá de la gastronomía. En su corazón late la cocina de Franco Franceschini, chef ejecutivo del grupo, cuya raíz argentina se refleja en brasas de autor que elevan cada creación.

El club mantiene un halo de misterio. Cada detalle está cuidado: uniformes diseñados por Casoná, la firma de moda sostenible con cuyas fundadoras pudimos hablar hace unos meses.

(Foto: 61)

61 no es sólo un restaurante ni sólo un club y los jugadores del Real Madrid lo saben (ya han estado en los de Marbella…). Es un lugar donde Madrid puede experimentar el estilo de vida mediterráneo que hasta ahora solo existía en Marbella: elegante, sofisticado, con misterio y, sobre todo, diseñado para disfrutar de la vida, tal como Albert y sus socicos siempre soñaron.