El segundo mes del año está llegando a su final y, después de un enero eterno, es momento de comenzar a pensar en una pequeña escapada. Es verdad que, aunque la Semana Santa esté llegando, estos fines de semana en los que comienza a salir el sol son perfectos para coger el coche y emprender un viaje de dos o tres días. El norte es sinónimo de tranquilidad, arquitectura y unos espacios que hacen que nuestra estancia sea épica. Acompañado del ruido de la naturaleza y de una oferta culinaria única, estos son los cinco hoteles para hacer la escapada perfecta al norte.
- Escapadas en invierno. Un viaje sin prisas ni aglomeraciones
- De las pistas a la alta cocina: las escapadas de esquí más exclusivas alrededor del mundo
Palacio de Arriluce (País Vasco)
Situado en el corazón de Getxo, uno de los enclaves con más belleza de Bilbao, este palacete familiar del siglo XX une historia, vanguardismo y un toque moderno que lo hace ser único. Su exterior habla de esas construcciones palaciegas donde residía la burguesía del siglo pasado y adentrarse en él supone respirar las últimas tendencias en decoración. Este hotel boutique de 49 habitaciones es perfecto para una escapada de fin de semana y te contamos por qué. De todas las estancias, la Suite Arriluce es la que te hará transportarte a la historia más pura del palacio. Con un salón que se separa de la habitación y los colores jugando con un mobiliario de diseño, acompaña una terraza con unas vistas al mar que quitan el aliento. Imagina dormir por la noche, con la ventana entornada y el sonido del mar de fondo. Algo único.

Palacio de la Helguera (Cantabria)
De Bilbao a Cantabria y de un palacio a otro. Construido en el siglo XVII, en el interior de un hotel boutique de lujo que habla de exclusividad por sí mismo. Su esencia reside en sus once habitaciones, todas distintas, con arte vistiendo sus paredes y una decoración con piezas únicas. Un detalle curioso es que estas se pueden adquirir. Cada una de sus suites cuenta con personalidad propia y es que los papeles de pared se mimetizan con los colores y esa esencia aristocrática que regalan. Incluso da la sensación de que te estás quedando en un hotel digno de Los Bridgerton. Desde su infinity pool, pasando por su espacio wellness, te hace respirar la esencia de la naturaleza cántabra en clave de lujo.

Puebloastur Eco Resort (Asturias)
Situado en Cofiño, Asturias, este palacio con aires antiguos es perfecto si quieres hacer una escapada de fin de semana en clave de relax. El pasado año fue distinguido en la categoría de Gran Lujo, dando más importancia a la exclusividad que hay en su interior. Los colores funcionan de una forma suave y es que no existen estridencias. Desde sus suites con vistas a un enorme paraje verde, pasando por la piscina o la increíble oferta culinaria que se sirve en las mesas de su restaurante, cada momento se vuelve único. También cuenta con un spa que es como sumergirse en un mundo de sensaciones, donde el agua se convierte en elemento esencial para recomponer el alma y la mente.

Hotel A Quinta da Auga (Galicia)
Es uno de los referentes en cuanto a hoteles ecológicos y es que este espacio ubicado en Santiago de Compostela cuenta con unas singulares estancias que representan el lujo silencioso de las escapadas. Este paraíso se ubica a orillas del río San y no sólo destacan sus interiores, sino que su circuito de spa es uno de los más reconocidos y anhelados por muchos. Se trata de una antigua fábrica de papel del siglo XVIII rodeada de un entorno natural sublime que se ha reconvertido en un auténtico remanso de paz. Sus habitaciones respiran una singularidad propia a través de una decoración que se enmarca en el color, aunado con tonos más suaves. El lugar perfecto para una escapada al norte vestida de descanso y lujo.

Gran Hotel La Perla (Navarra)
Es uno de los hoteles más antiguos de Navarra y es que data de 1881. Situado en pleno centro de Pamplona, fue el destino favorito de Ernest Hemingway en su visita a la ciudad y personalidades como Chaplin, Orson Welles y el Aga Khan también se han alojado en el mismo. Alejado de la modernidad de muchos espacios, su decoración se puede calificar como tranquila y sin complicaciones, pero sin dejar de abrazar el lujo. Es la estancia perfecta si lo que buscas es una escapada de fin de semana urbana.

