Victoria Beckham ya no es sólo un apellido ligado a la música, el fútbol o el glamour de los 2000. Hoy, su nombre se traduce en cifras millonarias que marcan un antes y un después en el sector del lujo. Su firma, Victoria Beckham Holdings Ltd., cerró 2024 con una facturación de 112,7 millones de libras (132 millones de euros), un 26 % más que el año anterior, y con un Ebitda positivo de 2,2 millones (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones). Cuarto año consecutivo creciendo a doble dígito. La ex Spice Girl ha convertido lo que muchos vieron como un capricho en un negocio global sólido y rentable.
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El corazón del imperio late en dos direcciones: la moda y la belleza. En el terreno fashion, la firma sigue fiel a ese estilo sofisticado y minimalista que ha convertido a Victoria en referente, como el pasado año que puso en tendencia el efecto pergamino. Sus vestidos midi de crepé (en tonos joya como el burdeos o el verde profundo) son ya uniformes reconocibles de editoras y celebrities.
La expansión de su línea denim y de marroquinería ha aportado frescura y versatilidad a un catálogo que ya no sólo viste la alfombra roja, sino también la vida diaria de sus clientas más exigentes.

En paralelo, Victoria Beckham Beauty ha consolidado su lugar en la mesa de tocador de medio mundo. Su Satin Kajal Liner, del que se vende una unidad cada 30 segundos, se ha convertido en objeto de culto. A este éxito se suman lanzamientos estratégicos como la inminente primera base de maquillaje de la marca, además de la expansión en el segmento de fragancias, skincare y maquillaje de distribución selectiva.
El efecto Mayfair y el poder digital de Victoria Beckham
La flagship store de Mayfair en Londres, junto a su potente e-commerce, han impulsado las ventas directas al consumidor hasta representar el 62 % de la facturación total. El tráfico en tienda y en web sigue en aumento, señal inequívoca de que la marca no sólo genera deseo, sino también fidelidad.
Mientras tanto, la división mayorista ha sumado presencia en grandes almacenes clave en Francia e Italia, y 2025 promete más aperturas internacionales: más de 130 nuevos puntos de venta elevarán su alcance a 200 espacios de lujo en todo el mundo.

Glamour con visión de negocio
El músculo financiero del grupo está respaldado por NEO Investment Partners, pero el estilo y la visión llevan el sello Beckham. La nueva CEO de la división de moda, Sybille Darricarrère Lunel (ex Dior, Galeries Lafayette y The Kooples), ha sido clave en este impulso, perfeccionando la estructura interna y preparando el terreno para un crecimiento sostenible a largo plazo.

Próxima parada: Netflix
El otoño traerá más visibilidad mediática con la docuserie de Netflix centrada en su desfile primavera-verano en la Semana de la Moda de París. Una jugada que aúna show, storytelling y ventas.
Victoria Beckham ya no es la Spice posh. Es la directora creativa de una maison contemporánea que juega en la misma liga que gigantes consolidados. Y lo hace con un relato propio: lujo minimalista, belleza aspiracional y un plan de negocio tan firme como su mirada tras unas gafas oversized.
En definitiva, Victoria Beckham no sólo diseña vestidos y delineadores. Está diseñando el futuro de su propio legado en la industria del lujo.