Lo que en la infancia era un sueño, con la edad se convierte en una pesadilla, ¿sabes a qué nos referimos? A esa idea de «hacerse mayor» que pasa a ser un juego de niños a una realidad que hace que tengamos que incluir en nuestro vocabulario expresiones como la de «envejecimiento cutáneo«. Calma: la expresión suena imponente, pero si sabemos qué es lo que realmente significa y cómo podemos tratarlo puede no convertirse en el motivo de las pesadillas nocturnas de la vida adulta.
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¿Qué es el envejecimiento cutáneo?
El envejecimiento cutáneo es un proceso biológico progresivo que afecta a todo el organismo, no solo a la piel. Por qué sucede es algo sencillo: «Básicamente con los años, las células pierden capacidad de reparación, se ralentizan, los tejidos disminuyen su capacidad funcional y los sistemas que mantienen el equilibrio interno como el inmunitario, el hormonal o el vascular… se vuelven menos eficientes e incluso más lentos», advierte Marta García, fundadora de sus centros homónimos, situados en Oviedo.

¿Cuándo empieza el envejecimiento cutáneo?
«No es un proceso repentino, sino una suma de pequeños cambios biológicos que comienzan a nivel celular», explican las Dras. Ana Maldonado y Lara Victoria, expertas en Medicina Estética y Longevidad, fundadoras de Lessaging. Cada década, nuestro organismo atraviesa transformaciones metabólicas, hormonales y estructurales que impactan en la manera en que nuestras células producen energía, se defienden del estrés oxidativo y se regeneran.
Un apunte que señala Marta García es que para hablar de envejecimiento cutáneo debemos hablar también del envejecimiento biológico. Este comienza mucho antes de que sea visible. «A partir de los 25 años, la actividad celular y la producción de colágeno, elastina y otras proteínas estructurales ya empieza a descender, y cada década se acelera mucho ese deterioro».

¿Cómo se manifiesta?
En envejecimiento cutáneo «se manifiesta en forma de aparición de arrugas y líneas de expresión, pérdida de firmeza y flacidez, alteraciones en la textura y el tono de la piel y muy frecuentemente alteraciones en la pigmentación con la formación de manchas», apunta Izaskun Ruiz Amestoy, farmacéutica y directora de formación de Skin Perfection by Bluevert. Si hablamos de edades, Marta García sitúa la aparición de os primeros signos visibles «entre los 30 y 35 años, aunque los procesos internos llevan años activos».

Izaskuz Ruiz coincide en que «es en este momento cuando debemos empezar a cuidar nuestra piel para prevenir este envejecimiento prematuro ya que representa aproximadamente el 80% del envejecimiento global de la piel y sobre él si podemos actuar».
¿Qué lo desencadena?
El envejecimiento cutáneo es un proceso natural del cuerpo y en el intervienen dos factores principales. Por un lado, Izaskun Ruiz Amestoy señala las modificaciones intrínsecas naturales, «conocidas como cronoenvejecimiento» lo que viene a definir el envejecimiento natural de la piel. Marta García señala que este nivel estaría relacionado con el proceso «a nivel celular, el envejecimiento se asocia a estrés oxidativo, que daña el ADN y las membranas celulares».

Mientras que, por otro, se encuentran las modificaciones extrínsecas, o fotoenvejecimiento «que se producen debido a un estrés oxidativo en nuestras células provocado por factores externos que conocemos en su conjunto como exposoma (radiación solar, humo del tabaco, contaminación ambiental, nutrición, falta de sueño y estrés…)».

Además, desde la firma cosmética Collistar señalan que existen 4 procesos principales que lo desencadenan:
- Inflamación: también conocido como inflammaging, que viene de las palabras inflamación y envejecimiento. Influye en la degradación de fibras de colágeno y elastina y se refleja a través de signos como: piel apagada, falta de luminosidad, imperfecciones, poros dilatados o arrugas prematuras.
- Oxidación: es un proceso necesario que producen nuestras células al respirar, ocasionando radicales libres que se unen y dañan a las moléculas de la piel.
- Glicación: también es un proceso natural del organismo en el que los azúcares se unen a las proteínas del cuerpo formando AGEs, que endurecen las fibras de colágeno y elastina.
- Metilación: es un proceso bioquímico natural que actúa como un cambio para los genes y puede causar distintas alteraciones en la piel, como psoriasis, dermatitis, envejecimiento prematuro, etc.
¿Cómo podemos frenarlo?
Hemos visto que el envejecimiento cutáneo tarda entre 5 y 10 años en manifestarse y las primeras muecas comienzan a ser evidentes a partir de los 25, cuando a penas somos conscientes de que nuestro organismo está sufriendo este envejecimiento. Por eso que en este aspecto recurramos una y otra vez a un mismo remedio: la prevención.
«Debe comenzar temprano, no desde el miedo a envejecer, sino desde el cuidado integral global … con descanso y control del estrés, con nutrición equilibrada y baja en inflamación, con movimiento/deporte y con una rutina cosmética adaptada al momento biológico de cada persona y no a la edad cronológica», explica Marta García.

Actúa a través de tu ‘skincare’
A través del cuidado diario de la piel ayudamos a la barrera cutánea a hacer frente a esta abrasión y estos daños. Pero si estás buscando un ingrediente secreto o una fórmula mágica con la que hacer frente a este proceso, sentimos decepcionarte: esto no es posible.

Porque la clave del éxito en este proceso proviene de la unión de principios activos. Así lo confirma Marta García: «No existe un secreto de un solo activo, se necesitan combinaciones de variados ingredientes que hagan sinergia y que trabajen en distintos niveles de la piel, y es importante apoyar la cosmética también con hábitos y tratamientos profesionales que estimulen la regeneración y el equilibrio celular, porque la piel realmente refleja lo que ocurre dentro…».
Si tuviésemos que focalizarnos dentro de los cosméticos, «el más importante y sin duda, el mejor cosmético preventivo antiedad es el protector solar», que Izaskun Ruiz Amestoy recomienda usar a diario. Su acción protectora combinada activos que protejan la piel del estrés oxidativo son la combinación perfecta para precipitar este envejecimiento cutáneo.

Siguiendo con los activos, Marta García señala que los más relevantes, necesarios y con eficacia real son los retinoides (retinol, retinal, ácido retinoico), «porque estimulan la renovación celular y la síntesis de colágeno». Le acompañarían las vitaminas C y E «porque son antioxidantes esenciales que neutralizan radicales libres y se necesitan en todos los procesos antiedad».
Así como «los péptidos biomiméticos y factores de crecimiento que reactivan los fibroblastos y mejoran la densidad dérmica (que con la edad se afina)». Sin olvidarnos de que la piel es un órgano que requiere hidratación, para lo que el ácido hialurónico es esencial «porque mantiene la hidratación y la elasticidad». Por último, los polifenoles y el OPC, «combaten el estrés oxidativo y la glicación”. Y por supuesto las ceramidas y ácidos grasos esenciales, «que protegen frente a la pérdida de agua».
