Jakub Mensik ha escrito su nombre en la historia del tenis en uno de los torneos más impresionantes de la temporada. Con apenas 19 años, el tenista checo ha logrado el primer título de su carrera en el prestigioso Masters 1000 de Miami, venciendo en la final a una leyenda viva del tenis, Novak Djokovic. Con este logro, Mensik se ha convertido en el segundo campeón más joven en la historia del torneo, siguiendo los pasos de Carlos Alcaraz. Su victoria en Miami no sólo ha sido una prueba de su talento en la cancha, sino también un reflejo de la determinación que lo ha llevado a desafiar a los mejores del mundo. Sin embargo, hay un elemento que ha acompañado su meteórico ascenso y que no pasa desapercibido: las joyas que siempre lleva en cada uno de sus partidos más importantes.
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Un amuleto de oro en la cancha
Desde sus primeros torneos como profesional, Jakub Mensik ha mostrado una gran devoción por los collares que lleva durante sus partidos. En cada uno de sus encuentros más relevantes, incluyendo la gran final del Miami Open, el joven checo ha lucido dos colgantes especiales: una cruz y una medalla rectangular. Estos accesorios no son sólo parte de su estilo, sino que han adquirido un significado simbólico en su carrera.
Aunque el propio Mensik no ha revelado en detalle la historia detrás de estos collares, es común ver a deportistas llevando objetos con un gran valor sentimental o espiritual. En su caso, la cruz podría representar su fe y la medalla podría ser un recuerdo personal o un amuleto de buena suerte. Lo cierto es que, cada vez que salta a la cancha con ellos, parece sentirse más seguro y conectado con su mejor versión.

Un ascenso meteórico
El camino de Jakub Mensik hacia la cima del tenis ha sido rápido. Desde sus primeros pasos en el circuito juvenil, demostró que su talento estaba por encima de la media. Su transición al circuito profesional fue igual de impactante, logrando victorias sobre rivales de gran experiencia y escalando posiciones en el ranking mundial con cada torneo disputado.
Antes de su consagración en Miami, Mensik ya había dado de qué hablar en competiciones de alto nivel. Sus actuaciones en Grand Slams y torneos ATP han sido una muestra de su capacidad para enfrentarse a los mejores. Sin embargo, derrotar a Novak Djokovic, un jugador que ha dominado el circuito durante décadas, ha sido una demostración de que su potencial no tiene límites.
Con su victoria en Miami, Mensik no sólo ha conseguido su primer gran título, sino que también ha enviado un mensaje claro al mundo del tenis: ha llegado para quedarse. Mientras sigue cosechando éxitos, sus collares continúan siendo testigos de cada uno de sus triunfos. Localizamos algunas piezas similares a las suyas.

Cruz de oro de 18 quilates de Nicols, una marca española con más de un siglo de tradición en joyería artesanal. Precio: 525 €.

Collar con placa de Dolce & Gabbana de la colección Holiday Package, made in Italia. Precio: 695 €.