Joyas

Las 5 joyas más caras de la historia

Hacemos un repaso por algunas de las joyas más caras de la historia. Sin duda, las piedras preciosas como los diamantes, los rubíes o las esmeraldas han sido símbolo eterno de lujo y riqueza. Pasar un diamante e bruto a uno liso y perfecto para lucir adornando un brazalete o un anillo no es tarea sencilla, y no son muchas las joyerías que pueden presumir de hacerlo a la perfección. Hoy vamos a hablarte de las 5 joyas más caras de la historia.

5. Reloj-joya Graff Diamonds Hallucination

Empezamos por el quinto puesto. Se trata del reloj más caro del mundo que no tiene oro ni una maquinaria de gran precisión. Son 110 quilates en diamantes engarzados en un brazalete de platino. Bautizado con el nombre de Hallucination, se ha realizado con diamantes de diferentes colores, convirtiéndose en el modelo más caro de la firma.

4. Diamante Wittelsbach-Graff

Este diamante es una de las joyas más caras de la historia. Se trata de uno de los diamantes más grande del mundo: tiene 35,56 quilates, un diámetro de 24,4 mm y una altura de 8,29mm. Fue extraído en el siglo XVII de una mina en India. En 2008 fue subastado por primera vez en Christie’s Londres, donde fue adquirido por la joyera Laurence Graff, quien pagó unos 20 millones de euros por él.

3. Diamante Zoe

Es el diamante azul más claro de su tipo. Pesa 9,75 quilates y su valor es de 28,5 millones de euros, lo que le convierte en la joya más cara del mundo en relación a su peso.

2. Peacock Brooch

Se trata de un broche de más de 1.300 diamantes amarillos, azules, naranjas y blancos con un diamante azul oscuro en el centro en forma de pera de 20,02 quilates. La joya fue creada por Graff, pero actualmente se desconoce su paradero. Su valor es de uno 85 millones de euros.

1. Diamante Hope

Tiene 45,52 quilates y su color azul es el resultado de las impurezas causadas por átomos de boro que, a la luz, brillan con destellos rojizos. Fue propiedad del rey Luis XIV, pero fue robada y acabó en manos de una familia de banqueros londinenses, los Hope, cuyo apellido da nombre a la joya. Desde 1958 está en el Museo Smithsonian de Historia Natural. Tiene un valor de 220 millones de euros.