Lamborghini se echa atrás y cancela el lanzamiento de su primer eléctrico
En un movimiento que ha sorprendido a buena parte del sector automovilístico, Lamborghini ha cancelado de forma oficial los planes para lanzar su primer coche 100% eléctrico, una decisión que marca un antes y un después en la estrategia de electrificación de la histórica marca italiana. Durante los últimos años, las grandes firmas de lujo habían declarado ambiciosos planes para entrar de lleno en la movilidad eléctrica; sin embargo, la interpretación de esos planes desde Sant’Agata Bolognese ha dado un viraje radical en plena transformación de la industria.
La marca, conocida por la intensidad y visceralidad de sus motores de combustión, había revelado en 2023 el concepto Lanzador, un prototipo que apuntaba a ser su primer modelo 100% eléctrico, con estética de coupé-SUV y más de 1.300 caballos de potencia prometidos para cuando llegara a producción. Sin embargo, ese lanzamiento, inicialmente planteado para 2028, ha sido cancelado definitivamente, ya no será un vehículo eléctrico puro, ante la evaluación interna de la marca y las reacciones del mercado.
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Lamborghini cancela su primer coche 100% eléctrico
La respuesta más clara llega directamente de las declaraciones del CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann, quien ha señalado que la demanda de vehículos eléctricos entre sus clientes es extremadamente débil, especialmente en el segmento de lujo donde los compradores buscan algo más que cifras de aceleración o eficiencia energética.
Según él, la falta de conexión emocional, el sonido del motor, las sensaciones clásicas de conducción, hace que los EV no logren conectar con la base de clientes de la marca italiana.
En palabras simples: un Lamborghini sin motor de combustión y sin el rugido característico de un V10 o V12 deja de ser «un auténtico Lamborghini» para muchos de sus potenciales compradores.
Además, el propio Winkelmann ha descrito el proyecto EV como un posible «hobbie caro» para la marca, una inversión que no necesariamente repercutiría positivamente en ventas o en el estado financiero de la compañía si no hay clientes dispuestos a pagar por ese tipo de producto.
¿Qué pasa ahora con el ‘Lanzador’, y con Lamborghini?
Aunque el Lanzador en formato eléctrico ha sido cancelado, la marca no abandona por completo la idea de un cuarto modelo en su gama. En lugar de una plataforma totalmente eléctrica, la compañía ha elegido desarrollar una versión con hibridación enchufable (PHEV), un punto intermedio que combina motor de combustión con asistencia eléctrica.
Esta es una decisión estratégica significativa que tiene varias implicaciones:
- La gama de Lamborghini evolucionará hacia híbridos enchufables antes de que termine esta década.
- Esa electrificación suave permite a la marca mantener sus motores tradicionales y, al mismo tiempo, ofrecer mejoras en emisiones y rendimiento sin comprometer lo que consideran la experiencia Lamborghini.
- Se espera que para 2030 toda la línea esté compuesta por híbridos enchufables, con la posibilidad de que los motores de combustión sigan presentes «el mayor tiempo posible».
En paralelo, modelos como el SUV Urus, el superdeportivo Revuelto o el nuevo Temerario ya operan con tecnologías híbridas enchufables, demostrando que Lamborghini ya ha empezado esa transición gradual hacia soluciones electrificadas sin renunciar a sus señas de identidad.
El contexto de la industria: ¿es un caso aislado?
La reacción de Lamborghini no es completamente singular. En el mundo del lujo y de los coches de alto rendimiento, varias marcas están reconsiderando su enfoque hacia los eléctricos.
Algunos fabricantes han retrasado sus lanzamientos EV o apostado por híbridos de alta eficiencia antes de comprometerse con plataformas totalmente eléctricas, debido a retos como el peso de las baterías, la gestión térmica o, en este caso, la aceptación del cliente.
Mientras tanto, rivales de lujo como Ferrari han continuado con sus planes de lanzar modelos eléctricos, con distintas estrategias y cronogramas, lo que deja al segmento de superdeportivos en un equilibrio de exploración entre lo tradicional y lo disruptivo.