Alazne Bilbao, sobre la copropiedad de aviones privados: «Son empresarios que buscan optimizar su tiempo»
El tiempo es uno de los activos más demandados por los grandes empresarios. Por eso la aviación privada se ha convertido en una inversión estratégica para las grandes compañías y empresarios. Adquirir uno de estos aviones privados no es barato, pero mantenerlo… podría ser un impedimento de no ser porque en el mercado de la aviación privada ha surgido un nuevo modelo de negocio, conocido como el jet-sharing. Con una trayectoria de 25 años, Jetfly es pionera en la propiedad fraccionada de aviones privados en España y Europa. Hemos hablado con Alazne Bilbao, directora de ventas de la compañía en España y Andorra, para profundizar en este modelo de negocio.
- El ‘jet’ privado de National Geographic aterriza en Bilbao: vuelta al mundo en 24 días por 85.000€
- Así es el avión privado más rápido del mundo: 1.160 kilómetros por hora y 83 millones de euros
El mercado de aviones privados está en auge: con una previsión de un aumento de vuelos del 5%, según los datos sobre la aviación ejecutiva en Europa ofrecidos por la European Business Aviation Association (EBAA). Pero dentro de este contexto, la adquisición de aeronaves privadas tradicional ha dado un salto con la aparición del mercado de la propiedad fraccionada.
«La propiedad fraccionada permite a los clientes disfrutar los beneficios de ser propietarios de un avión sin asumir el coste total de adquisición»
Partimos de la base de que este sistema se ha asentado como una de las grandes tendencias en propiedad de aeronaves privadas, con un peso del mercado del 15 % del mercado mundial «y experimenta un crecimiento moderado de alrededor del 1 % anual, lo que refleja estabilidad más que una expansión», destaca Alazne Bilbao.
Centrados en España, este crecimiento se mantiene «en torno al 5 % anual», explica Alazne Bilbao. El motivo se encuentra en el dato de que en 2025, España se convirtió en el segundo destino europeo más demandado por los usuarios de la aviación privada: «España y Portugal se están posicionando cada vez más como un hub estratégico de inversión y como una puerta de entrada clave para establecerse en Europa».
«El aumento del uso de aviones privados refleja un cambio estructural en la forma de hacer negocios»
De hecho, actualmente su peso en el mercado ha incrementado y «continúa ganando cuota de mercado y actualmente representa aproximadamente el 18,5 % del mercado mundial de la aviación privada«, nos esclarece Alazne Bilbao. «Su crecimiento está impulsado por una combinación de eficiencia operativa, control de costes, alta calidad de servicio y ausencia de preocupaciones administrativas».
«Para muchos líderes empresariales, representa el equilibrio óptimo entre inversión, flexibilidad y retorno«. Y, pese a su popularidad, hay una pregunta que no podemos evitar hacernos: ¿En qué consiste la propiedad fraccionada?
«Para muchos líderes empresariales, representa el equilibrio óptimo entre inversión, flexibilidad y retorno»
«La propiedad fraccionada permite a los clientes disfrutar de los beneficios de ser propietarios de una aeronave sin asumir el coste total de adquisición ni la complejidad operativa asociada a la propiedad completa», explica Alazne Bilbao. Para entenderlo de forma sencilla, la propiedad fraccionada es algo así, es como volver a aquellos modelos de co-propiedad que tanto colmaron el mercado en los años 90 pero, en vez de con un piso, con un jet privado.
Disposición y ahorro de costes
«Los propietarios siempre tienen acceso bajo demanda a su tipo de avión desde tan solo 24 horas en cualquier lugar del área de operación»
«El aumento del uso de aviones privados refleja un cambio estructural en la forma de hacer negocios», apunta Alazne Bilbao. En el mundo empresarial, uno de los activos más valiosos es el tiempo. Especialmente en sectores como tecnología, inversión, industria o servicios profesionales, la flexibilidad y la rapidez de ejecución se vuelven factores decisivos.
En este contexto, la aviación privada se percibe cada vez más como una ventaja competitiva. Y como respuesta, estos empresarios invierten en este modelo de transporte como una herramienta de negocio. «El cliente de hoy es un empresario que valora la optimización del tiempo, la capacidad de realizar viajes de manera eficiente y rápida, y el acceso directo a destinos no atendidos por la aviación comercial». ¿Por qué eligen entonces la aviación privada fraccionada?
Lo primero, por la posibilidad de tener la nave en cualquier aeropuerto de forma rápida. «Con Jetfly, los clientes tienen acceso a una flota de 45 aeronaves, lo que garantiza una flexibilidad y disponibilidad excepcionales, con una edad media inferior a 5 años, convirtiéndola en una de las flotas más modernas de Europa». Para ello, cuentan con la flota más grande del mundo de aviones Pilatus PC-12 (25 aeronaves) y PC-24 (12 aeronaves), además de sumar 3 aviones privados del modelo CIRRUS SF-50, repartidos por todos los rincones del planeta para dar asistencia instantánea a sus clientes.
«El perfil tradicional ha evolucionado hacia nuevos emprendedores de entre 35 y 45 años, principalmente del sector tecnológico y startups de rápido crecimiento»
Como propietario de una participación de estas naves adquieres un número de horas de vuelo estimadas en cada aeronave, acorde a tus necesidades de vuelo anuales y aquí es donde se determina el precio de cada participación. Por entenderlo, cada nave tiene unas características diferentes, por ejemplo, en cuanto al número de pasajeros (de 8, 6 y 4, respectivamente) o el alcance del vuelo. Algo importante de saber para entender más allá de los diferentes formatos de negocio, ya que la capacidad o las características de la nave condicionarán el tipo de participación.
«Ya no ven la aviación como un símbolo de estatus, sino como una inversión estratégica»
Llega entonces segunda gran pregunta: «si mi jet privado se está usando, ¿puedo quedarme sin la opción de disfrutar de él?«. La respuesta es negaativa y la clave está en el modelo fraccionado. En el modelo de propiedad fraccionada de Jetfly, un jet puede tener múltiples propietarios, generalmente organizados en fracciones que van desde 1/16 hasta 1/2 de la aeronave. Gracias al limitado número de participaciones por aeronave y a la gran flota de la que disponen, los propietarios siempre tienen acceso bajo demanda a su tipo de avión desde tan solo 24 horas en cualquier lugar del área de operación.
«El modelo se basa en compartir el activo, pero no la disponibilidad, lo que permite una asignación de capital más eficiente. Los costes son previsibles y se calculan en función del tiempo real de vuelo, lo que ofrece una mayor transparencia financiera en comparación con los servicios de chárter tradicionales —que a menudo pueden resultar más caros para el nivel de servicio prestado— o con la propiedad total, que conlleva importantes cargas operativas».
No solo eso, sino que este enfoque está respaldado por una estructura altamente profesionalizada, «que incluye mantenimiento certificado propio, formación continua de las tripulaciones y coberturas de seguro muy por encima de los estándares del mercado tanto para aeronaves como para pasajeros. Todo ello reduce el riesgo y refuerza la propuesta de valor global».
Nuevos perfiles, nuevas demandas de aviones privados
«Existe una tendencia creciente hacia destinos menos convencionales, donde los clientes buscan experiencias diferenciadas y más exclusivas»
El perfil del propietario de aeronaves privadas ha experimentado cierta evolución en los últimos años gracias, en parte, al surgimiento de nuevos modelos que permiten una mayor flexibilidad y un menor costo por la posesión de aviones privados. Alazne define como este nuevo propietario ha pasado de un perfil muy definido de «fundadores, empresarios consolidados y directivos de empresas familiares que buscaban discreción, comodidad y eficiencia» a la figura de los nuevos emprendedores de entre 35 y 45 años.
Por acotar en nicho de mercado, estos empresarios provienen «principalmente del sector tecnológico y de startups de rápido crecimiento». Y ya no ven la aviación como un símbolo de estatus, sino como una inversión estratégica: «Una herramienta para optimizar el tiempo, reducir fricciones operativas y aumentar la competitividad en un entorno global».
Otra rasgo del perfil es su procedencia: «Aproximadamente el 90 % de los clientes de Jetfly son europeos, mientras que el 10 % son americanos o de otras nacionalidades». Dentro de Europa, Francia, Reino Unido, Suiza o Alemania destacan como mercados clave, todos ellos con una larga tradición en aviación privada. ¿Qué demanda entonces este nuevo empresario?
«La principal demanda es la conectividad directa entre destinos que no están bien atendidos por la aviación comercial» subraya Alazne Bilbao. La aviación privada permite crear rutas a medida y operar desde aeropuertos secundarios o pistas cortas, reduciendo significativamente los tiempos de viaje y eliminando escalas innecesarias. Rutas como Madrid–Portimão, Madrid–Courchevel o Madrid–Gstaad–Saanen son claros ejemplos.
Respecto a los destinos, desde Jetfly apuntan que el Mediterráneo sigue posicionado como el destino dominante durante la temporada de verano, con una fuerte demanda hacia las Islas Baleares, Italia, Croacia y Grecia. Sin embargo, «existe una tendencia creciente hacia destinos menos convencionales, donde los clientes buscan experiencias diferenciadas y más exclusivas«, añade.