En un mundo donde ya creíamos haberlo visto todo, desde cafés con mantequilla hasta tortillas sin huevo, llega una receta tan sencilla como inesperada que ha conseguido que medio internet levante la ceja: palomitas hechas con agua. Sí, con agua. Nada de aceite, nada de mantequilla. Y quien está detrás de esta curiosa propuesta es Jaydy Michel, modelo, empresaria y ex pareja de Alejandro Sanz, que ha vuelto a captar la atención con una idea tan básica como rompedora.
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Palomitas con agua: la sorprendente receta viral de Jaydy Michel
«¿Has oído hablar de las palomitas de agua? Quédate y te cuento cuáles son las palomitas de agua». Así arranca Jaydy su explicación, con ese tono cercano que invita a quedarse un minuto más. Y lo cierto es que cuesta no hacerlo. Porque cuando alguien asegura que puede hacer palomitas sin grasa, sin sartén y sin artificios, lo mínimo es escuchar.
Lejos de fórmulas complejas o ingredientes imposibles, la receta apuesta por lo esencial. «No son nada más que palomitas hechas en agua», explica, dejando claro que aquí no hay trampa ni cartón, sólo curiosidad y ganas de probar algo distinto.

Una receta minimalista (y sorprendentemente fácil)
La clave del éxito de esta receta está en su simplicidad. Jaydy lo resume sin rodeos: «Para hacer las palomitas con agua sólo vamos a necesitar maíz, agua, la misma cantidad que el maíz, sal, plástico para envolver y un palito para pinchar». Nada más. Ni aceites especiales, ni máquinas de aire caliente, ni historias.
El proceso es casi tan sencillo como los ingredientes. «Muy sencillo, ponemos en un bol de cristal el maíz, el agua, le ponemos sal. La cantidad depende de cómo te gusten a ti», detalla.

Después llega uno de los pasos clave: «Lo tapas con un film de plástico. No es fácil, pero lo hacemos. Pinchamos para que pueda salir el aire». Este gesto, casi ritual, es fundamental para que el vapor haga su trabajo sin que el bol se convierta en una pequeña bomba doméstica.
Y entonces, el momento decisivo: el microondas. «Y al microondas le vamos a poner a la máxima potencia durante unos diez minutos. Depende de tu microondas».

Cuando la magia sucede
La espera es parte de la experiencia. Escuchar cómo los granos empiezan a estallar uno tras otro tiene algo hipnótico, incluso cuando sabes que no hay aceite de por medio. «Y esperamos a que surja la magia», dice Jaydy, resumiendo en una frase esa mezcla de expectación y sorpresa. Porque sí, la magia sucede. Los granos explotan, las palomitas aparecen y el resultado es real.
«Y listo. Ahora». Así termina su explicación, sin grandes discursos ni promesas exageradas. Y quizá ahí está parte del encanto: en no venderlo como una revolución gastronómica, sino como una alternativa curiosa, ligera y fácil de probar en casa.
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