Si eres como yo y te gusta incorporar aguacate en todo tipo de comidas e incluso en mascarillas y productos capilares, te traigo tu sueño hecho realidad. ¿Quieres extra de guacamole? Sal al jardín y recógelo tú mismo. Te presentamos Holy Guacamole, la mansión de 38 millones de euros en Malibú que tiene un huerto con nada más y nada menos que ¡600 árboles de aguacate!
Si quieres saber todos los detalles sobre la finca, sigue leyendo.
Extra de Holy Guacamole
Nuestra protagonista es una impresionante finca vinícola de 70 hectáreas escondida en las colinas de Malibú. Su precio ronda los 38 millones de euros y es propiedad actualmente de George Rosenthal, un magnate inmobiliario de 89 años con múltiples y exclusivas propiedades.

La finca cuenta con unos 600 árboles de aguacate, los cuales pueden ser cultivados y vendidos como productos agrícolas. También puedes utilizarlos para tener el guacamole suficiente para rellenar las tres piscinas.

Como puedes ver en la imagen, el establo de la propiedad se ha convertido en una sala de degustación y espacio para banquetes. En esta sala podrás disfrutar de tus aguacates de la forma que quieras, así como de todos los vinos que te puedas imaginar, ya que cuenta con instalaciones de almacenamiento de esta bebida hecha con las uvas cultivadas en la propia finca.

La casa lleva a la venta desde 2012, pero parece que a nadie le gusta lo suficiente el aguacate…
Diseño
Al entrar por la puerta de entrada a la finca encontramos un paseo o camino privado de tierra, rodeado en un primer tramo por robles, los cuales dan paso más adelante a hileras de enredaderas antes de llegar al complejo residencial de estilo mexicano, con palmeras y patios de gran colorido.

Dentro de sus paredes de color rosado apreciamos desde puertas de madera talladas a mano, pasando por azulejos ornamentados, hasta altos techos coronados por tragaluces.

Cuenta con un total de 8 dormitorios y 1.100 metros cuadrados de espacio habitable, aproximadamente. La residencia se divide en distintas áreas.

Por un lado en la residencia principal, salas de estar y dormitorios, tienen grandes y altas chimeneas de piedra, así como puertas francesas talladas a mano que se abren para dar paso a una cocina al aire libre, además de zonas de comedor cubiertas.

Un ala de dormitorios cuenta con gimnasio, así como sala de proyección, terraza acristalada, cocina con despensa, mayordomo y un horno para pizzas.

Alrededor del patio interior podemos ver una cabaña separada de un dormitorio y una casa de huéspedes de dos dormitorios, con su propia piscina y vistas de las colinas que rodean el complejo.

Desde el edificio principal, las ventanas arqueadas y las puertas de cristal biselado, se abren a una piscina que acaba en otro piscina de entrenamiento junto a un comedor al aire libre, que contiene chimenea y un gran patio para entrenar tu deporte favorito.

Los senderos que lo componen van atravesando la finca, pasan por bosques, jardines, estanques y también una puerta privada que lleva a la ruta de senderismo de Backbone.

Rosenthal construyó la mansión a 10 minutos en coche hacia el interior de Malibú en la década de los 70, con el objetivo de convertirla en su residencia vacacional. Como podemos ver, conserva una sensación de hogar y refugio que no se puede apreciar en muchas casas, por grandes o pequeñas que sean.
