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Dos sevillanos desmontan los mitos de la Feria de Abril: «Eso de que sin caseta no haces nada es mentira»

Feria Abril
(Foto: COOLthelifestyle)
Ana Márquez
  • Ana Márquez
  • Mi sueño era convertir mi pasión en profesión, y lo conseguí. En cuanto terminé la carrera de periodismo entré en el mundo editorial y no he parado de escribir sobre moda, belleza, cine y estilo de vida para importantes cabeceras como COOLthelifestyle. Me encanta aprender y enseñar, tanto que soy docente de Periodismo Digital y Redes Sociales en Condé Nast College. Y como curiosidad, añadir que soy imagen de una crema facial de una conocida marca y es posible que me encuentres en algún 'beauty stand'.
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Cada año, cuando llega la Feria de Abril de Sevilla, se repiten los mismos comentarios: que si sin caseta no puedes hacer nada, que si es una fiesta sólo para sevillanos o que si hay que saber bailar sevillanas para no desentonar. Pero no todo es exactamente así. El influencer sevillano Juan Domínguez y su amigo Manu Román han querido desmontar algunos de los mitos más repetidos sobre la feria con una mezcla de humor y experiencia propia. Porque, según explican, la realidad del Real es bastante más accesible de lo que muchos creen.

Mito 1: sin caseta no hay feria

Si hay una frase que se repite cada año entre quienes visitan Sevilla por primera vez es esa de «si no tienes caseta, no haces nada».

Según Domínguez y Román, nada más lejos de la realidad: «Vale, lo primero, la gente dice que si no tienes caseta no haces nada en la feria. Totalmente mentira. Las hay públicas y siempre vas a conocer un sevillano que te invita a la caseta o que te saca un cubatilla«, explican.

La feria, insisten, puede vivirse de muchas maneras. Evidentemente no será igual que para quien lleva años reuniéndose en la misma caseta familiar (eso forma parte de la tradición), pero eso no significa quedarse fuera del plan.

«Obviamente no lo vas a vivir igual que como lo vive un sevillano que está con su grupo de amigos, que tiene a su familia y que es su tradición. Pero no quiere decir que te lo vayas a pasar mal porque hay mil cosas para hacer en el recinto de la feria». En otras palabras: el Real siempre encuentra la manera de acoger a todo el mundo.

Feria Abril
(Foto: Adobe Stock)

Mito 2: la feria es sólo para sevillanos

Existe la idea de que la feria es un club casi secreto reservado para iniciados. Pero la realidad (como suele pasar en Andalucía) es bastante más hospitalaria. «Toda la semana en la feria te aburres, pero un par de días de feria te los pegas de lujo, seas de Sevilla o seas de Brasil», bromean.

Porque, aunque las casetas familiares mantengan su lógica interna, la feria es también una celebración abierta, social y profundamente festiva.

Mito 3: es una fiesta de pijos

Otro clásico: la Feria de Abril como escaparate elitista. Domínguez lo relativiza con bastante naturalidad. «También vale el tema de que es una cosa de pijos y demás. Al final es una vestimenta que en Sevilla se ha adoptado, que hay que ir arreglado a la feria», explica.

En realidad, el código estético tiene más que ver con tradición que con clase social. Igual que en Valencia se viste el traje regional en Fallas, en Sevilla la feria tiene su propio uniforme festivo. «Pues igual que las Fallas tienen los vestidos de fallera, en Sevilla está la flamenca y los hombres… los caballeros tienen que ir arreglados. Es así, no es más ni menos, simplemente es una vestimenta apta para todo el mundo y nadie te va a criticar de cómo vas vestido».

Aunque, como en cualquier fiesta nocturna, siempre hay excepciones. «Hay algunas casetas en las que no te dejan entrar con código de vestimenta, pero igual que una discoteca que te dicen: tú pa fuera que tienes los botines blancos», bromean.

Feria Abril
(Foto: Adobe Stock)

Mito 4: hay que saber bailar sevillanas

Quizá el mito más intimidante para los visitantes primerizos: el baile. Pero Domínguez trae la prueba viviente de que no hace falta ser experto. Y señala directamente a su acompañante. «Lo mítico de que si no sabes bailar no puedes ir a la feria, ni caso. Aquí tenemos a Manu, la viva imagen que no sabe bailar y va todos los días a la feria».

Román, según cuentan, se defiende como puede. «Le echa un poquito de ganas hasta el quinto rebujito. Sólo baila… baila solo». La conclusión: el arte ayuda, pero el entusiasmo basta.

El único mito que sí es verdad

Entre tanto desmentido, hay una cosa que ambos admiten sin rodeos. La feria no es precisamente barata. «Y por último, no lo vamos a desmentir porque es un poco verdad… y es que es un poquillo caro, las cosas como son».

La comparación, dicen, es sencilla. «Tú vas a una caseta y las bebidas, la comida… es carilla. Se bebe mucho, pero no se come mucho exactamente. Es como salir una noche por Madrid, que te puede resultar un poquito más caro que en Sevilla, pero al final la diferencia es que es una fiesta y ya está«.

Y quizá ahí está la clave: más que un evento, la Feria de Abril es una actitud. Una mezcla de tradición, estética, música y cierta capacidad andaluza para convertir cualquier noche en celebración.